Nombre oficial
Republica Oriental del Uruguay
Gentilicio
Uruguayos o orientales
Capital:
Montevideo
Idioma Oficial
Castellano
Población
3.356.584 (est. 2010)
Presidente
José Mujica
Prefijo Internacional
00598
Zona horaria
UTC -4
Moneda
Peso uruguayo
Otros grandes Centros Urbanos
Colonia de Sacramento, Canelones, Punta del Este, Maldonado, Salto, Paysandú y Las Piedras
Superficie
176.215 Km2
Geografía y clima
es el segundo país más pequeño de Sudamérica después de Surinam
Economía
de estructura capitalista con leve intervención estatal en el mercado
Qué ropa usar
abrigo en período invernal
Tips
Fechas nacionales: 19 de abril, 18 de mayo, 19 de junio, 18 de julio y 25 de agosto
Sitios imprescindibles
Montevideo, Colonia de Sacramento, Punta del Este, Salto


 
 
HISTORIA
Republica Oriental del Uruguay:
URUGUAY: MATE, PROGRESO Y MODERNIDAD
Republica Oriental del Uruguay - HISTORIA

La Banda Oriental o la República Oriental del Uruguay, como colonia española o portuguesa, como parte del Imperio del Brasil o de las Provincias Unidas del Río de la Plata, su historia es única e inconfundible: la pujanza de un pequeño país que resiste entre dos potencias continentales, que mantiene su río y su puerto como emblemas, y ha adquirido una identidad plena: la mezcla de sus raíces mestizas, su cultura entrañable y su apuesta por el progreso, la paz y la modernidad.

LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES Y LOS PORTUGUESES

El actual territorio de la Republica Oriental del Uruguay fue descubierto por los españoles en 1516. Hasta entonces estaba habitado por diversas comunidades indígenas como los charrúas, chanaes y guaraníes, entre otros. Eran grupos nómades, de los conjuntos pámpido y amazónido. Los guaraníes eran agricultores, que además manejaban la cerámica y la navegación; los chanaes eran agricultores incipientes, y los charrúas se dedicaban la caza. Estos últimos constituían el grupo más importante, y fueron ellos quienes mayor resistencia opusieron a la conquista.
El primer europeo en avistar el actual territorio de Uruguay fue el español Juan Díaz de Solís en 1516. Al acceder al Río de la Plata (nombrado por él como “el mar dulce”) sufrió una emboscada por parte de los indígenas, quienes lo mataron junto al resto de los expedicionarios.
El primer campamento fortificado en la zona, a la orilla del Río de la Plata, junto a la confluencia del Río Paraná, fue realizado por Sebastián Gaboto en nombre de la Corona española, en 1527.
Hasta el siglo siguiente la región de la Banda Oriental fue poco habitada por los colonizadores, por un lado por la fuerte oposición de los indígenas, y por otro por sus escasas riquezas en materia de oro y plata. Durante la primera década del siglo XVII fue introducido en la zona el ganado (vacuno y equino), lo que se convirtió en la primera fuente de riquezas que pudieran interesar a los conquistadores, quienes bautizaron la región como la “Vaquería del mar”. De este período data el arribo de faeneros de Brasil y Buenos Aires. Y, producto del mestizaje cultural entre aborígenes y europeos, el surgimiento de la figura de El Gaucho.
En 1680 los portugueses fundaron la Colonia do Sacramento, frente a la ciudad de Buenos Aires. Este pueblo de ubicación estratégica fue un constante motivo de conflictos entre españoles y portugueses.
El 24 de diciembre de 1726 se llevó a cabo la fundación de Montevideo por parte del gobernador de Buenos Aires, el español Bruno Mauricio de Zabala. Hasta 1777 casi la totalidad de la Banda Oriental perteneció al reino de Portugal.

 

ARTIGAS Y LAS INDEPENDENCIAS

España gobernó Montevideo entre 1777 y 1807, año en que fue invadido por los británicos, que también atacaron Buenos Aires, aunque fueron derrotados. Cuatro años más tarde, en 1811, Uruguay se independizó. El llamado Grito de Asencio, protagonizado por Pedro José Viera y Venancio Benavides, el 27 de febrero de aquel año, es considerado el inicio de la revolución uruguaya. El 28 de febrero fueron ocupadas las villas de Mercedes y Santo Domingo de Soriano con ayuda de las Juntas de Buenos Aires, que ya habían llevado a cabo de Revolución de Mayo un año atrás. Fue entonces que surgió la figura de José Gervasio Artigas, máximo prócer del país, quien organizó la revuelta contra los españoles. El 18 de mayo Artigas entró con sus tropas en Montevideo y venció a los realistas en la Batalla de Piedras. La ciudad, último bastión de la colonia española, fue sitiada.
Ante la llegada de portugueses en auxilio de los españoles, Buenos Aires debió pactar con los europeos y retiró su apoyo a las tropas revolucionarias de la Banda Oriental. Artigas levantó el sitio de Montevideo y anunció su retirada hacia el arroyo de Ayuí Grande (actual ciudad argentina de Concordia), a donde fue seguido por gran parte de la población. A este hecho, que demostró cabalmente el poder de liderazgo de Artigas, se lo conoce como “el éxodo oriental”.
En mayo de 1814 Artigas, en plena disputa con el gobierno de Buenos Aires, tomó definitivamente la ciudad de Montevideo. En 1815 se celebró en la ciudad de Concepción del Uruguay el Congreso de Oriente, con representantes de la Banda Oriental y de las actuales ciudades argentinas de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa fe, aunadas en la Liga Federal. La Banda Oriental quedó dividida en cuatro repúblicas.
En 1816 la Banda Oriental fue invadida por Portugal, contando con el apoyo de las clases altas de Buenos Aires y Montevideo, que se oponían al liderazgo de Artigas, quien sería derrotado y exiliado. En 1823 Brasil se independizó y Uruguay pasó a formar parte del nuevo reino, bajo el nombre de “Provincia Cisplatina”.
El 25 de agosto de 1825 se declaró la independencia respecto del imperio de Brasil, y la unión a las Provincias Unidas del Río de la Plata. En 1830 se estableció la primera Constitución de la República Oriental del Uruguay. Al año siguiente, los charrúas fueron aniquilados por el primer gobierno independiente.

LA GUERRA GRANDE

Desde 1830 Uruguay vivió un periodo de turbulencias políticas y guerras civiles, ambas derivaciones del enfrentamiento entre el Partido Blanco (ligado a los terratenientes y a los federales argentinos) y el Partido Colorado (de ideas liberales y apoyado por el capital europeo y los unitarios de Buenos Aires). Además de los conflictos internos, el país debió soportar una constante intervención de Argentina y Brasil, y en menor medida, de Francia y Gran Bretaña, que tenían interesas en la región.
Entre 1839 y 1851 tuvo lugar la llamada “Guerra Grande”, que comenzó cuando las tropas coloradas, lideradas por Rivera, vencieron a las blancas de Oribe, lo que ocasionó que Rivera reemplace a Oribe en la presidencia. Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires, se alió a Oribe; ellos se impusieron en la guerra en 1842, cuando sitiaron Montevideo. Así quedó dividido el país: Montevideo en manos del Partido Colorado, y el resto de las provincias dominadas por el Partido Blanco, que formó el Gobierno de Cerrito, con capital en Villa Restauración.
En 1851, en el contexto de periódicos ataques brasileños contra Uruguay, el gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, decidió aliarse con Brasil para invadir el territorio uruguayo.
Luego de la Guerra Grande, como parte de un plan para evitar los graves daños de la contienda política, el presidente Gabriel Pereyra prohibió en 1857 la reorganización de los partidos políticos. Esta línea de fusión y convivencia interna, y neutralidad respecto de los países vecinos fue continuada por los presidentes que le siguieron.
El caudillo Venancio Flores llegó al poder en 1865, luego de aliarse con Brasil y Argentina para derrocar al gobierno uruguayo. Luego, Flores se uniría a ambos países en contra de Paraguay, dando lugar a la sangrienta Guerra de la Triple Alianza.

 

DE LA MODERNIZACIÓN A LOS GOBIERNOS MILITARES

Sobre el final del siglo XIX comenzó el proceso de Modernización, apoyado en la autoridad del militarismo que reemplazó el caos político generado por los partidos antagonistas. Este período se reforzó con la llegada de armas modernas y tecnologías de comunicación como el telégrafo que otorgaron a los militares un poder irreversible. En este marco se consolidó el derecho a la propiedad privada a través de un código rural establecido en 1879. Esta época reunió el progreso en materia de educación y el encausamiento de una economía moderna, y el autoritarismo y el comienzo de la desocupación.
Uruguay entró al siglo XX con una democracia consolidada, y un alto nivel de vida, comparable a los estándares europeos. En esta época comenzó a recibir el apelativo de “la Suiza de América”.
En 1909 se inauguró el puerto de Montevideo, puesto al servicio público y cuya administración y ganancias serían concernientes al Estado.
En la segunda década del siglo XX se establecieron numerosas leyes laborales (la indemnización, la jornada máxima de ocho horas y 48 horas semanales, la penalización del trabajo infantil, la pensión a la vejez, los cuarenta días de descanso para las embarazadas), y se estatizaron los servicios públicos que estaban en manos privadas; se crearon institutos de enseñanza en todas las ciudades y se promulgó la Ley de divorcio.
En 1933 el Presidente Gabriel Terra, apoyado por el Partido Nacional, el Ejército y la Policía, dio un golpe de estado y clausuró el Parlamento y la libertad de prensa. Durante los cinco años que duró su gobierno Terra implantó un sistema autoritario, conservador, sostenido en una economía de fuerte carácter industrial y de obras públicas. A nivel internacional, se opuso a la Unión Soviética y estrechó lazos con la España de Franco.
Un nuevo periodo de crisis iniciado en 1959 dio comienzo a una sucesión de gobiernos civiles y militares que se alternaron en el poder.

 

LA ÚLTIMA DICTADURA Y EL RETORNO DE LA DEMOCRACIA

En junio de 1973 el presidente Juan María Bordaberry dio un golpe de estado con complicidad militar y comenzó una dictadura que duraría 12 años.
En ese periodo, Uruguay fue gobernado por medio de la violencia estatal, que recurrió de manera sistemática al secuestro, la tortura y la desaparición forzada de personas. Al menos cien presos políticos murieron en cautiverio y más de doscientos continúan desaparecidos.
En 1980 el gobierno militar convocó a un plebiscito para darle legitimidad a su propuesta de reforma constitucional, pero sin permitir que nadie que se les opusiera tenga acceso a algún medio de comunicación. No obstante la sociedad votó en contra de la reforma, lo cual significó el comienzo del fin de la dictadura.
En 1984 volvieron a celebrarse elecciones democráticas, en las que triunfó el Partido Colorado. En 1985 asumió la presidencia Julio María Sanguinetti. Durante los primeros años de su gobierno se convocó a la sociedad a votar respecto de la condena o el indulto a los responsables de los crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura. Si bien se juntaron las firmas suficientes para ir a un referéndum (el 25% de la población), en dicho referéndum venció la postura de no derogar la Ley de Impunidad, es decir, indultar los crímenes.
En 2004 resultó electo presidente Tabaré Vázquez, quien ganó en primera vuelta, encabezando una coalición de izquierda de diversos partidos y frentes. Fue la primera vez en la historia de Uruguay en que se consagró un presidente democrático que no perteneciera al Partido Blanco ni al Colorado. Las elecciones de 2009 las ganó Pepe Mujica, candidato de la izquierda, un carismático y legendario personaje de la política uruguaya. En 2007 varios militares que ocuparon cargos durante la última dictadura fueron procesados por violaciones a los Derechos Humanos.

 

Mate, progreso y modernidad”