Nombre oficial
República de Sudáfrica
Gentilicio
Sudafricanos
Capital:
Pretoria
Idioma Oficial
Afrikaans, inglés, Sesotho, Setsuano, Venda, Zulú, Suazi y Xhosa
Población
49.320.000 (est. 2010)
Presidente
Jacob Zuma
Prefijo Internacional
0027
Zona horaria
UTC + 2
Moneda
Rand
Otros grandes Centros Urbanos
Ciudad del Cabo, Durban, Port Eilzabeth, Bloemfontein y Johannesburgo
Superficie
1.219.912 Km2
Geografía y clima
posee un extenso territorio de gran variación climática
Economía
economía capitalista de alto ingreso per capita y una elevada tasa de acumulación de la renta en los grupos mas favorecidos
Qué ropa usar
fresca y liviana
Tips
Fechas nacionales: 21 de marzo, 27 de abril, 1 de mayo, 16 de junio, 9 de agosto, 24 de septiembre, 16 de diciembre y 26 de diciembre
Sitios imprescindibles
Pretoria - Johannesburgo - Ciudad del Cabo - Durban


 
 
HISTORIA
República de Sudáfrica:
SUDÁFRICA: EL LARGO CAMINO HACIA LA IGUALDAD
República de Sudáfrica - HISTORIA

Sudáfrica sufrió una de las más crueles e intransigentes conquistas, y se construyó como sociedad en el odio y el enfrentamiento. Sólo el inmenso poder, casi siempre pacífico, de sus líderes y su pueblo, su paciencia y su inteligencia ante la injusticia, pudieron rearmar, luego de siglos de conflictos, un país que busca la convivencia, la integración y el respeto por las diferencias.

DE LOS PRIMEROS POBLADORES A LA LLEGADA DE LOS EUROPEOS

El yacimiento arqueológico sudafricano de Taung indica que existieron pobladores de la región desde tiempos del Austrolopitecus Africanus, entre 2 y 3 millones de años antes de la actual era. Grupos de homo habilis y homo ergaster precedieron a la aparición de las primeras comunidades del hombre moderno en la zona. Hace unos 100.000 años las tribus bosquimanas, o tribus de San, establecieron los primeros asentamientos organizados, sucedidos por la aparición de las primeras razas negras que posteriormente se dispersaron por todo el sur africano.
Los San, grupos de cazadores recolectores, cuyas expresiones culturales y su cosmovisión han quedado plasmadas en monumentos de piedra. Se cree que fueron ellos los primeros pobladores, luego desplazados por los Khoi, pastores y cosechadores que habrían poblado la zona hace unos dos mil años.
Según restos arqueológicos encontrados, de 40.000 años de antigüedad, el pueblo Khoissan (como se define a la fusión de estos dos pueblos aborígenes) fue el único en habitar la región hasta la llegada de los pueblos de idiomas bantús, o bantúes, que habrían emigrado del delta del río Niger hace 2.500 años. Aparentemente, ambos grupos convivieron pacíficamente.
De toda aquella época anterior a la llegada de los europeos no se tienen datos concretos ni certezas históricas dado que ninguno de estos pueblos manejaba la escritura, o al menos no se ha conocido ninguna prueba.
Según la reconstrucción que puede hacerse a través de trabajos arqueológicos, los bantúes comenzaron con las cosechas en las zonas de los valles fluviales del sudeste, y con sus técnicas (traídas del norte), se dedicaron al cultivo de granos.
Luego accedieron a la domesticación del ganado, lo cual cambió la dimensión de la producción y el trabajo, cambio que derivó en los primeros sistemas políticos y sociales. Los Jefes de las tribus pasaron a dominar la producción y a tener autoridad sobre los trabajadores. Así se introdujo el patronazgo y la lobola, una institución vinculada a la entrega de regalos (en general ganado) de los padres del novio a la familia de la novia. Con los trabajos metalúrgicos los líderes aumentaron su autoridad ya que comenzaron a tener el control sobre la producción de armas.
Bantues, hetentotes, khoisan, zulúes y xhosa fueron los principales grupos afincados en Sudáfrica hasta la irrupción de las culturas europeas.

LA COLONIA HOLANDESA Y LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA DE SUDÁFRICA

El primer europeo en la región fue el portugués Bartolomé Dias, quien atravesó el paso de Buena Esperanza en 1488. En 1652 la Compañía Holandesa de las Indias Orientales inició la colonización de Sudáfrica al establecer un asentamiento en donde actualmente se levanta Ciudad del Cabo.
Los colonos holandeses, pocos en cantidad, se dedicaron a la agricultura y a la guerra contra las poblaciones autóctonas, caracterizándose por su alto grado de violencia y unidad.
La política de fomento de la inmigración europea atrajo a muchos holandeses y alemanes, y en particular a los hugonotes franceses que huían de la persecución en su tierra de origen desatada a partir de 1685. Las disputas entre los colonos europeos y los grupos nativos más belicosos caracterizó esta época de la colonización.
Hacia fines del siglo XVII los colonos, luego de años de conflicto con las autoridades holandesas que no les permitían gozar de las ganancias económicas de la colonia, se independizaron. 
En 1795, los británicos tomaron Ciudad del Cabo y la anexaron en 1806, pese a la resistencia militar que presentaron los “boers”, forma en que se denominaban a los colonos europeos que habitaban el lugar. Los británicos utilizaron a nativos como intermediatios en el intercambio de mercaderías, se opusieron a la captura de esclavos y entraron en conflicto con los boers, esclavistas intransigentes, que pasaron a autodenominarse “afrikaaners”. 
La ocupación británica desató otros importantes conflictos. Uno de los más amargos fue la guerra entre los boers y el imperio zulú, iniciada cuando el rey Dingane masacró a la caravana del colono Piet Retief que había llegado al lugar huyendo de los británicos. La batalla de Río Sangriento librada el 16 de diciembre de 1838 finalizó con la derrota de los 12.000 guerreros zulúes a manos de unos 450 boers. El 1 de mayo de 1860, los colonos fundaron la Republica de Sudáfrica como entidad separada del Imperio colonial británico.

LAS GUERRAS DE LOS BOER Y EL SURGIMIENTO DEL APARTHEID

En diciembre de 1880, estalló la Primera Guerra de los Boer, motivada por su resistencia a la anexión de Transvaal por parte del Imperio británico. Las tácticas de guerrilla de los boers y las sucesivas derrotas que propinaron a los británicos obligaron a éstos últimos a firmar un Tratado de Paz el 23 de marzo de 1881 que reconoció la autonomía de Transvaal y del Estado Libre de Orange.
En 1887 el hallazgo de oro en Witwatersrand en la región controlada por los boers provocó el arribo masivo de buscadores británicos. La política agresiva hacia los nuevos colonos por parte del gobierno boer fue el justificativo que necesitaban los británicos para emprender una campaña militar contra quines los habían derrotado unos años atrás. El 12 de octubre de 1899 se dio inicio a la Segunda Guerra Boer con la invasión de las tropas afrikaaners a Ciudad del Cabo y Natal. En el primer año de contienda, la victoria favoreció a los africanos que lograron tomar numerosas localidades estratégicas. Pero al comenzar el año 1900 los británicos desataron una eficaz contraofensiva apoyada por 450.000 hombres y poco a poco fueron cercando a sus adversarios. La represión contra las propiedades y familias de los boers, el uso de campos de concentración y el exilio de los prisioneros fue minando la resistencia de los africanos que apostaron sus últimas fuerzas a la guerra de guerrillas. El 31 de mayo de 1902, se rindieron las ultimas fuerzas boers.
Ante la evidencia de que las tensiones entre la colonia y los boers no habían sido conjuradas, en 1910 el gobierno británico aumentó la autonomía de la colonia y permitió la formación de algunas instituciones de autogobierno, aunque retuvo el control político y económico sobre la región.
En 1912 el Native Land Act asignó el 7% de las tierras del país a los “batustanes”, como se llamaba a los territorios cedidos a los negros, que representaban tres cuartos de la población total, y el 93% restante quedó en manos de los blancos, menos de un 10%. En 1923 el Native Urban Act prohibió por completo que los negros se instalaran en  ciudades “de blancos”, y los sometió a una vigilancia extrema.

EL AUMENTO DEL RACISIMO Y EL NACIMIENTO DE LA RESISTENCIA


Luego de la Segunda Guerra Mundial los blancos de Sudáfrica, empobrecidos por la recesión y en jaque por la falta de empleo, dieron rienda suelta a su racismo y bautizaron a su enemigo como K.K.K: Kafer, Koelie, Komunismus (los negros, los indios y el comunismo). En 1940 el Congreso Nacional Africano (CNA) adoptó una postura de resistencia pacífica frente al racismo.
En 1948, cuando el Partido Nacional integrado por los sectores más reaccionarios logró imponerse en las elecciones locales, el sistema conocido como Apartheid se nutrió de nuevas disposiciones e instrumentos represivos. El apartheid reservaba el voto a las personas blancas, restringía el derecho de las otras etnias a desplazarse por el país, establecía escalas salariales desfavorables para los negros y el uso de sitios públicos diferenciados por raza.
En 1958 algunos sectores disidentes dentro del CNA fundaron el Congreso Panafricano (PAC), que adoptó prácticas más cercanas al enfrentamiento, como la manifestación de 1960 que desencadenó una feroz represión que dejó setenta muertos. Luego, tanto el PAC como el CNA y el Partido Comunista fueron proscriptos. Como consecuencia, ambos congresos africanos organizaron sus brazos armados. Fue en esa época que Nelson Mandel, líder de la resistencia, fue condenado a cadena perpetua.
Al mismo tiempo, Sudáfrica se vio envuelta en un estado de guerra no declarado en Namibia, ex colonia alemana que Sudáfrica anexó luego de la Primera Guerra Mundial. El régimen de Pretoria apoyó hasta 1989 a la minoría afrikáner de Namibia que aplicaba un sistema similar al Apartheid y combatía contra las guerrillas independentistas apoyadas por la Unión Soviética.
En el plano local, las guerrillas del Congreso Nacional Africano que luchaban contra la segregación dieron lugar a una feroz y despiadada represión contra la mayoría negra. Los grupos que rechazaban una salida armada fueron perseguidos con igual saña por la policía del régimen. Pero además enfrentó una creciente presión de la comunidad internacional que aisló al país en los foros internacionales y promovió el boicot económico contra Sudáfrica para presionar a favor del fin del sistema del apartheid.

EL FIN DEL APARTHEID

Ante este cambio de escenario, los opositores al apartheid decidieron crear un frente democrático que nucleaba a seiscientas organizaciones. En 1988 el gobierno de Pieter Botha ilegalizó a todos los grupos opositores y encarceló a sus líderes.
En 1989 el dirigente del Partido Nacional, Frederik de Klerk, sustituyó a Botha, se declaró a favor del cambio y convocó a elecciones parlamentarias.
El Movimiento Democrático de Masas convocó a una huelga general, a la que adhirieron 3 millones de sudafricanos negros. Poco tiempo después se llevó a cabo la primera manifestación multitudinaria contra el apartheid, de la que participaron también algunos blancos. Así comenzaron las negociaciones entre ambas partes, las primeras en la historia moderna del país.  
En 1990 fue liberado Nelson Mandela, que había permanecido en prisión durante los anteriores 27 años. Un referéndum organizado en 1993 entre los ciudadanos blancos aprobó el fin del apartheid. En 1994 se realizaron las primeras elecciones realmente democráticas de la historia sudafricana. Nelson Mandela se impuso por un amplio margen. El líder de la mayoría negra y mestiza llamó a un acuerdo de paz y promovió una amplia amnistía para dar fin a los resentimientos que cruzaban a la sociedad local. A partir de 1994, Sudáfrica ha vuelto a ser un miembro con pleno derecho de la comunidad internacional y diversos foros han reconocido los avances realizados por sus ciudadanos para avanzar en formas más armónicas de relación entre sus diferentes grupos.
La reforma no está exenta de problemas y aun Sudáfrica exhibe índices de reparto de la riqueza nacional en extremo desiguales, la persistencia de la violencia social y una migración de casi un millón de miembros de la minoría blanca descontentos con el nuevo estado.
 

Sudáfrica: el largo camino hacia la igualdad”