Nombre oficial
Estado de Qatar
Gentilicio
Qatarí
Capital:
Doha
Idioma Oficial
Árabe
Población
2.123.000 (2014 est.)
Presidente
Emir: Tamin bin Hamad al Thani
Prefijo Internacional
+974
Zona horaria
UTC+3
Moneda
Riyal qatarí
Otros grandes Centros Urbanos
Dukhan, Al Khawr, Umm Salal Muhammed, Al Wakrah
Superficie
11.586 km2
Geografía y clima
Qatar es una planicie cubierta en su mayor parte de rocas y arena; su punto más alto es un afloramiento de roca caliza que se encuentra al sudeste llamado Tuwayyir al Hamir y que apenas alcanza los cien metros de altura. Su clima es desértico; las temperaturas máximas en verano habitualmente llegan a los 50 °C y en invierno a los 30 °C. Las escasas lluvias se dan en la temporada invernal.
Economía
La economía de Qatar, el país con los habitantes más ricos del mundo según su PBI per cápita, está basada en los beneficios obtenidos del comercio del petróleo y el gas. La industria turística está creciendo a pasos agigantados.
Qué ropa usar
Para vestir en Qatar hay que tener en cuenta dos aspectos. El obvio, las temperaturas. El que puede resultar no tan obvio es el cultural. En Qatar es considerado ofensivo mostrar las piernas, brazos o vestir escotes pronunciados. En el caso de las mujeres al menos deben ir cubiertas hasta las rodillas y no mostrar los hombros. En el caso de los hombres se sugiere que no usen bermudas ni camisas abiertas o musculosas. En los distintos sitios web de las agencias de turismo o de la Autoridad de Turismo Qatarí se recomienda a los turistas vestir “modestamente” y se pueden encontrar diagramas acerca de las prendas aceptables o no.
Tips
La fiesta nacional de Qatar se celebra el 3 de septiembre, conmemorando el fin del protectorado británico y la independencia del emirato.
Sitios imprescindibles
Doha El desierto Las cuevas La Isla de la Palmera


 
 
HISTORIA
Estado de Qatar:
Estado de Qatar - HISTORIA

El Estado de Qatar es un emirato (un tipo de monarquía hereditaria característica del mundo árabe) que se encuentra en el sur oeste de Asia. Ocupa una pequeña península rodeada por las aguas de la margen occidental del Golfo Pérsico y hacia el sur limita con Arabia Saudita.

La etapa precolombina

Unos 50 mil años atrás, durante la edad de piedra, la península qatarí estaba habitada por pequeños grupos que levantaban sus campamentos en zonas costeras. Algunos restos arqueológicos rescatados las canteras donde manufacturaban sus herramientas cuentan su historia. Un conjunto de restos de cerámica, túmulos funerarios y grabados rupestres fechados en el 5000 a. C. tienen las características de la cultura Al Ubaid, original de la Mesopotamia y el norte de Arabia. Se cree que la civilización Dilmun, que habitó Bahrein entre el 4000 y el 2000 a. C. también influenció de distintas maneras a los habitantes de la península. En Al Wusail (unos veinte kilómetros al norte de Doha, la capital de Qatar) se encontró un pueblo del siglo V a. C., el sitio arqueológico más grande hallado hasta el momento en todo el estado. Las primeras referencias a Qatar aparecieron en los textos que Heródoto publicó justamente en el siglo V a. C. En ellos el historiador y geógrafo griego describió a los habitantes de la península como “marinos cananeos”. Los pastizales de la península también eran visitados por las tribus nómades de las vecinas regiones Nadj y Al Hasa (en la actual Arabia Saudí), quienes recorrían el área buscando las fuentes de agua estacionales y alimento para su ganado. Los grupos de pescadores y buscadores de perlas se asentaban en áreas donde los pozos de agua eran funcionales todo el año. No hay que perder de vista que la península qatarí es una gran llanura cubierta casi por completo de arena y dunas y que gran parte de su historia estuvo recorrida por los beduinos nómades que, como dice el dicho, “traen sólo recuerdos y dejan sólo huellas”.

El Islam

A principios del siglo VII el territorio qatarí y sus áreas vecinas estaban gobernados desde Bahrein. Cuenta la historia que en el año 628 un enviado militar de Mahoma se presentó al jeque Al Mundir, gobernante de Bahrein, y lo invitó a formar parte del Islam, como había hecho con otros reinos de la zona. Al Mundir aceptó y realizó un aporte a la difusión del Islam muy importante, pues puso a disposición de la causa su flota mercante lo que permitió recorrer grandes distancias a los difusores de esta fe. A mediados del siglo siguiente un tío de Mahoma comenzó una dinastía que duraría hasta el 1500. En esa etapa, conocida como el período Abbasid, se dio la Edad de Oro del Islam. La capital del califato era Bagdad; su influencia se sintió en Qatar, sobre todo en la mejora de infraestructura en las ciudades costeras y sus puertos; la ciudad de Murqab data de ese momento. Con la caída de Bagdad en manos de los mongoles en el año 1258, los territorios que integraban el califato fueron separándose y quedando bajo autoridad de las familias locales o directamente a merced de las potencias coloniales. Qatar pendulaba como a lo largo de toda su historia entre el poder de la familia gobernante en Bahrein, cuya zona de influencia abarcaba la costa qatarí, y las intenciones de los beduinos nómades que recorrían la península arábiga. Entre tanto, quedó en manos portuguesas durante unos pocos años (de 1517 a 1538) hasta que las fuerzas del Impero Otomano los hicieron retroceder. Qatar integró formalmente el Impero Otomano hasta mediados del siglo XIX, pero en la práctica gozaba de autonomía. Los británicos también estaban interesados hacer pie en la península. ¿Cuál era la motivación de los distintos actores para anhelar el dominio sobre esta estéril franja de arena? Posiblemente el dominio de los puertos qataríes, útiles tanto por su ubicación estratégica, y las posibilidades económicas que brindaba el comercio de perlas.
 

Protectorado británico

Durante los siglos XVIII y XIX la sangre tiño las arenas y aguas qataríes. Varios enfrentamientos se dieron en simultáneo, tanto en tierra como en aguas del Golfo Arábigo en paralelo con disputas diplomáticas. La familia Al Thani, luego de unificar políticamente la península qatarí, decidió enfrentar a la autoridad proveniente de Bahrein. Al mismo tiempo la península era hostigada desde el Este por fuerzas persas y desde el Sur por las del jeque de Omán. Los británicos aumentaban considerablemente su presencia militar en la zona, tema que no pasaba desapercibido para el Imperio Otomano que, al menos en los papeles, era el soberano de estas tierras. El objetivo de los ingleses era asegurar la ruta a la India y las aguas del Golfo Arábigo, infestadas de piratas que se refugiaban justamente en puertos naturales en Qatar. El Tratado General de Paz firmado en 1820 reconoció a los británicos derechos sobre esas aguas. La creciente influencia británica hizo que en 1867 luego de un fuerte enfrentamiento entre Bahrein y Doha (con saqueos en ambas ciudades) el delegado británico, Coronel Lewis Pelly, mediara entre ambos bandos. La firma de un acuerdo entre las partes enfrentadas reconoció de hecho la diferenciación entre Bahrein y Qatar, y el poder de la familia Thani sobre este último territorio. Los Thani encontraron respaldo del Imperio Otomano en su enfrentamiento con Bahrein, pero antes de fines de siglo rechazaron la instalación de una aduana turca en Doha, haciendo caer esta alianza. Finalmente Constantinopla renunció formalmente a la soberanía sobre Qatar en 1913. En 1916 Abdullah bin Jassim Al Thani y los ingleses firmaron un acuerdo mediante el cual Qatar se convirtió en un protectorado británico: los Thani seguirían gobernando, deberían consultar a Gran Bretaña temas de comercio y relaciones exteriores y los británicos protegerían Qatar de agresiones marítimas y en caso de una invasión por tierra prestarían algún tipo de ayuda.
Cuando en 1920 se impusieron en el mercado las perlas cultivadas japonesas en detrimento de las obtenidas tradicionalmente por los pescadores, la frágil economía qatarí entró en una crisis que obligó a Abdullah a vender los derechos de búsqueda, extracción y explotación de petróleo en Qatar y sus aguas por el plazo de 75 años. En 1939 la Anglo Persian Oil Co. descubrió petróleo, pero la explotación se detuvo durante la Segunda Guerra Mundial. Es a mitad del siglo XX que comenzaron a sentirse en Qatar los primeros cambios. Las regalías de las explotaciones petroleras permitieron comenzar a construir infraestructura y servicios públicos. En 1950 se instaló la primera central telefónica; en el 54, la primera planta desalinizadora de agua; en el 57 la primera central eléctrica. De todos modos la gran parte de las ganancias generadas por la industria petrolera quedaban en manos del jeque Abdullah y sus familiares más cercanos.

La independencia

 

Los británicos comunicaron en 1968 que tres años más tarde se retirarían de oriente medio. Más allá de las conversaciones con Bahrein acerca de formar una federación incluyendo otros ex protectorados británicos, en Abril de 1970 se promulgó una constitución provisional, y Qatar se declaró como un estado independiente el 1 de septiembre de 1971. Unos meses más tarde Khalifa bin Hamad, primer ministro hasta ese momento, se hizo con el poder con apoyo su familia (los Al Thani), los británicos y de sus vecinos saudíes. Rápidamente se diferenció de sus predecesores al crear una serie de programas de asistencia pública que incluían educación y salud gratuitas entre otras innovaciones, y suprimió los impuestos para los ciudadanos qataríes. Mediante la redistribución de la renta petrolera no sólo logró esos objetivos sino que también se empezó a invertir en el desarrollo de actividades económicas “no petroleras” con el fin de diversificar la economía. Creó la petrolera estatal y para 1977 había logrado expropiar todas las empresas del ramo que aún permanecían en manos extranjeras. Impulsó también la pesca, el desarrollo de otras industrias y un área de servicios financieros. Para 1980 Qatar obtenía tantas ganancias del petróleo como de la “exportación de capital”, que consistía en la inversión del excedente financiero en Europa y los EEUU.
Llegando a finales del siglo XX la deuda pendiente en Qatar era (por lo menos a ojos de occidente) la modernización del sistema político. En 2003 se llevó a cabo un referéndum que aprobó una nueva constitución para el emirato. Esta reforma creó un nuevo órgano electivo llamado Asamblea Consultiva, integrada por cuarenta y cinco miembros, treinta de ellos elegidos a través del voto ciudadano y quince designados por el emir. El rol de la asamblea es proponer leyes o reformas de las mismas, estudiar y aprobar o modificar el presupuesto, controlar el accionar de los integrantes del Consejo de Ministros e interpelarlos de ser necesario y llevar a cabo los debates políticos sobre las cuestiones de estado. Esta constitución no incluye la figura de los partidos políticos, pero avanzó claramente en aspectos relacionados con la libertad de expresión, de asociación, otorgó garantías durante los juicios a los acusados y proclamó la libertad de culto para los habitantes del emirato (con la siguiente salvedad: pueden profesar libremente la religión que deseen pero no pueden difundir sus creencias quienes no sean musulmanes). Muchas de estas medidas están directamente relacionadas con el incremento del número de extranjeros que viven en Qatar, pero en una segunda instancia cimentaron las bases de la explotación turística, una industria que se ha activado durante el siglo XXI y que ya está trayendo formidables ingresos al emirato, que ha sido visitado por más de dos millones de turistas durante 2013. El actual Emir es Tamin bin Hamad al Thani, quien asumió el poder en junio de 2012 luego de la abdicación de su padre Hamad bin Jalifa Al Thani.