Nombre oficial
Reino de Noruega
Gentilicio
noruego, noruega
Capital:
Oslo
Idioma Oficial
noruego
Población
5.000.000 hab. (est. 2012)
Presidente
Rey Haroldo V Primer Ministro Jens Stoltenberg
Prefijo Internacional
+47
Zona horaria
UTC+1, UTC+2 en verano
Moneda
corona
Otros grandes Centros Urbanos
Bergen, Strondheim, Stavanger
Superficie
385.156 km2
Geografía y clima
El país tiene una región de costa accidentada en el occidente y montañas y valles fértiles en el sudeste. El clima es maritimo templado en la costa gracias a la moderación de la corriente del golfo y se torna más extremo a medida que uno se adentra en el territorio y va hacia el norte
Economía
Economía de mercado mixta con fuerte intervención estatal
Qué ropa usar
Durante el invierno ropa de abrigo e impermeable para la lluvia en la zona costera. Para visitar la región norte hay que tener en cuenta que las temperaturas descienden hasta los veinte grados bajo cero
Tips
17 de mayo, celebración de la constitución de 1814
Sitios imprescindibles
Oslo, Península de Bygdoy, Bergen, Trondheim


 
 
HISTORIA
Reino de Noruega:
NORUEGA: TIERRA DE VIKINGOS
Reino de Noruega - HISTORIA

Noruega es un país con una historia de gran riqueza. Habitantes de la península escandinava desde hace más de diez mil años, los noruegos se fueron estableciendo en el territorio y desarrollaron una identidad propia muy fuerte. Sus orígenes vikingos forman parte de su personalidad intensa, que valora el honor y el trabajo. Con su paulatina incorporación a Europa se fueron convirtiendo en una próspera nación preocupada por el bienestar de sus habitantes y el cuidado de la naturaleza. Es un país de avanzada social, uno de los primeros en otorgar el voto a las mujeres y pionero en sus políticas sociales.

LA ANTIGÜEDAD

La península escandinava fue habitada en la antigüedad después de que los hielos comenzaran a retirarse al final de la última glaciación alrededor del año 12.000 a. C. Las primeras tribus eran nómades que se dedicaban a la caza y la recolección y que aprovecharon la riqueza pesquera de la costa noruega. Hacia el 4.000 a. C. comienzan el desarrollo de la agricultura y los primeros asentamientos aparecen en la zona del fiordo de Oslo, donde hoy se encuentra la capital del país. La llegada de un nuevo movimiento migratorio desde el centro de Europa conocido como la Cultura de la Cerámica Cordada hacia el año 3.000 a. C. trajo consigo las lenguas indoeuropeas de las que deriva el noruego, además de adelantos en las herramientas. La introducción del arado hacia el 1.800 a. C. tuvo por resultado el crecimiento de los asentamientos y la aparición de los primeros pueblos. La riqueza agrícola les permitió desarrollar un incipiente comercio local que llegó a extenderse hasta Jutlandia en lo que hoy es la península de Dinamarca. Hacia el 500 a. C. los celtas introdujeron el hierro, al mismo tiempo que las familias comenzaron a organizarse en clanes y a desarrollar las primeras formas de organización social. Aparece el Thing o asamblea que tiene por fin resolver los conflictos entre los clanes y que sentaría las bases para las organizaciones de gobierno en el futuro. El contacto con el Imperio Romano se hizo alrededor del año cien de nuestra era y los noruegos tomaron parte del alfabeto romano para crear su propio sistema de escritura conocido como runas. Las grandes migraciones que comenzaron en toda Europa hacia el año 400 tuvieron un impacto también en Escandinavia. Los jefes tribales más poderosos ofrecieron su protección a los granjeros frente a los ataques de gentes provenientes del sur y esto dio lugar a la aparición de las primeras fortificaciones. Algunos de estos jefes habían obtenido un considerable poder hacia el año 800 que provenía del comercio con los otros pueblos del mar del norte y aprovecharon su poderío para expandirse por una gran parte de Europa occidental.

LOS VIKINGOS

Los territorios de la península escandinava estaban poblados por pequeños reinados tribales con un jarl, cargo parecido a un duque, a la cabeza. A mediados del siglo IX, uno de los jefes más poderosos llamado Harald el Cabellera Hermosa emprendió una campaña militar para unificar a Noruega y se convirtió en rey con el nombre de Harald I luego de la batalla de Hafrsfjord, considerada como el nacimiento de la unidad de Noruega. La valentía de los guerreros vikingos en gran parte se debía a la creencia de un paraíso inmediato para los que morían en la batalla. Como expertos navegantes que eran, habían creado un tipo de embarcación llamado Drakkar que reunía cualidades como una gran maniobrabilidad, tamaño suficiente para recorrer grandes distancias y poco calado, lo que les permitía realizar incursiones por los ríos y adentrarse en otros países. Hacia el año 1000, expediciones lideradas por Erik el Rojo y luego por su hijo Leif Ericson llegaron primero a la isla de Groenlandia y luego hasta lo que hoy es Canadá. Hacia el sur los vikingos noruegos desembarcaron en el norte de Inglaterra, Escocia e Irlanda y llegaron hasta la península ibérica. Si bien los vikingos noruegos fueron conocidos en la historia por los pillajes, saqueos y la toma de prisioneros como esclavos, también es cierto que jugaron un rol importante en el desarrollo del comercio europeo, con un importante intercambio con los daneses y los habitantes de las islas del Mar del Norte. La llegada del cristianismo hacia el año mil y la conversión a lo largo de los siguientes tres siglos de una considerable porción de la población de la península que en parte fue abandonando las antiguas creencias nórdicas fueron cambiando gradualmente el paisaje social, cultural y político de la región. Para el siglo XI quedaba ya poco de la organización que sostuvieron los vikingos durante casi cuatrocientos años.

 

LA EDAD MEDIA  

A partir del siglo XI, la organización social comenzó a transformarse. La región entró hacia el año 1100 en un período de disputas por el poder que duró cerca de ciento cincuenta años y que se conoce como la época de las guerras civiles. La falta de reglas de sucesión claras entre los herederos del trono sumado a la intervención de la Iglesia como un nuevo factor de poder desembocó en una serie de sangrientas guerras internas. Hacia el año 1240, el rey Haakon IV, puso fin a las guerras y condujo al reino a su época de esplendor durante la edad media. Mantuvo vínculos políticos tanto con el Papa como con el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y anexó Islandia y Groenlandia. Durante su reinado, la influencia noruega en Europa creció considerablemente al mismo tiempo que la región se asimilaba cada vez más a la fisonomía política del resto de Europa. A Haakon IV le fue encomendado el mando de los cruzados franceses. Al mismo tiempo el setenta por ciento de la tierra que trescientos años antes era propiedad de los agricultores hacia el año 1300 pasó a formar parte de los dominios del rey. Ya fuera a través de la conquista o debido a que los agricultores pedían dinero prestado que después no podían pagar, el resultado fue una constante pérdida de las propiedades a manos de la nobleza y los terratenientes. Aunque la población entre el siglo XI y XIV se triplicó, en 1349 la región fue asolada por la peste negra, que causó la muerte de un tercio de la población por lo menos, dejando pueblos y tierras desiertos que fueron utilizados para la ganadería. La pérdida en impuestos debilitó al rey y los diezmos pagados a la Iglesia le fueron dando a ésta cada vez más importancia. Un siglo y medio antes había surgido en el norte germano, en la ciudad de Lübeck, un grupo de poderosos comerciantes llamado la Liga Hanseática. Esta organización creo una extensa red comercial que abarcaba a los países de la península dinamarquesa, escandinava y del Mar del Norte y facilitó el intercambio de materias primas como las pieles, las maderas y cereales como el trigo y el centeno, además de constituirse en un poder político formidable que les permitió influir considerablemente en la política regional. En el siglo XIV, la liga estableció un centro de comercio en la ciudad de Bergen y se quedó con casi la totalidad del intercambio comercial noruego. En 1380, Olaf Haakonsson, hijo del rey noruego Haakon IV y de la reina danesa Margarita I subió al trono danés como Olaf II de Dinamarca y al morir su padre asumió con el nombre de Olaf IV como rey de Noruega bajo la tutela de su madre por ser menor de edad, uniendo así a los dos pueblos que serían gobernados desde Dinamarca hasta su separación cinco siglos más tarde. 

 

LA UNIÓN CON DINAMARCA

Al morir el rey, la reina Margarita quedó en el poder y consolidó la Unión de Kalmar que durante casi ciento treinta años mantuvo a Suecia, Dinamarca y Noruega bajo un mismo dominio. Los recelos de los suecos hacia Dinamarca, el miembro más poderoso de la unión hicieron que en 1523 Suecia abandonara la unión. Noruega, cuyo poderío se había debilitado, quedó bajo el dominio danés; aunque en un principio mantuvo la independencia del gobierno local y la administración de la ley, durante los siguientes doscientos años el poder se concentró cada vez más en Dinamarca bajo el reinado de la Casa de Oldemburg. En el siglo XVI existieron algunos fracasados intentos de rebelión liderados por católicos que resistían la imposición del luteranismo y luego de lo cual Noruega quedó como una provincia danesa. Si bien Noruega quedó bajo el dominio de los daneses, una organización social diferente de la de Dinamarca le permitió contar con cierto grado de independencia. A partir del siglo XVI, luego de que se extinguiera la liga Hanseática como poder económico regional y con la introducción de los aserraderos movidos por el agua del río, Noruega comenzó a comerciar madera. Un acuerdo con Holanda, le permitió durante los siguientes ciento cincuenta años aprovechar su enorme riqueza forestal. A principios del siglo XIX, Dinamarca-Noruega se involucró en las guerras napoleónicas lo que le costaría al reino danés la perdida de Noruega a manos de Suecia pocos años más tarde.

LA UNION CON SUECIA

Luego de que Dinamarca entrara en las guerras napoleónicas aliada a Francia, se libraron varias batallas que involucraron a Suecia y a Dinamarca-Noruega. En enero de 1814, el tratado de Kiel fue firmado entre el Reino Unido y el reino de Suecia por un lado y Dinamarca-Noruega por el otro para poner fin a las hostilidades. La consecuencia del tratado fue la entrega de Noruega a Suecia. Cristián VIII de Dinamarca tomó partido por los independentistas noruegos frente a los suecos y en febrero de 1814, una asamblea de notables lo nombró como regente de Noruega. Pocos meses después, una Asamblea Constituyente redactó una constitución y el 17 de mayo nombro a Cristián VIII rey de Noruega con el nombre de Cristián Federico, quien compartió el poder con el recientemente designado Parlamento. A fines de julio de ese mismo año, el rey Carlos Juan de Suecia invadió Noruega y el 14 de agosto la nación se rindió a Suecia. En noviembre de 1814, el parlamento aprobó la unión con Suecia bajo el reinado de Carlos Juan. Durante los siguientes ochenta años, luego de que la economía de la nación quedara en un lamentable estado al terminar las guerras napoleónicas, Noruega comenzó un importante proceso de industrialización. La producción de pescado enlatado, pulpa de madera y celulosa, la construcción de la primera línea ferroviaria y de telégrafo, la creación del banco de hipotecas noruego en 1851 y la introducción de la corona noruega con respaldo en oro fueron todas medidas que conformaron la matriz económica del país. En 1882 por primera vez se presentaron a elecciones dos partidos y dos años más tarde, el rey designó a Johan Sverdrup como primer ministro, estableciendo así el parlamentarismo como forma de gobierno. Hacia el final del siglo XIX, comenzaron a concretarse las primeras conversaciones con el rey para lograr la independencia del país de la corona sueca.

 

DE LA INDEPENDENCIA HASTA EL PRESENTE

En 1905, el Parlamento decidió la creación de un servicio consular independiente de Suecia, moción que fue vetada por el rey, tras lo cual, a pesar de las amenazas suecas de iniciar una guerra, y luego de constantes presiones del parlamento, finalmente el rey accedió a reconocer a Noruega como una monarquía constitucional independiente el 26 de octubre de 1905. El trono fue ofrecido entonces al príncipe Carlos de Dinamarca quien asumió con el nombre de Haakon VII. Durante la primera guerra mundial el país si bien sostenía una posición neutral, su intención de mantenerse al margen no fue del todo exitosa. Durante el conflicto, una buena parte la flota mercante dio apoyo a los barcos ingleses que combatían contra los alemanes, lo que le costó al pueblo noruego más de dos mil víctimas. Al terminar la guerra, el estado de la economía noruega era precario y la depresión económica llevó el desempleo a más del diez por ciento a comienzos de la década del treinta. En el período entre guerras, el país tuvo nueve gobiernos distintos que duraron un promedio de dieciocho meses. Al comenzar las hostilidades de la Segunda Guerra Mundial el país volvió a confirmar su neutralidad pero fue invadida de todos modos por Alemania en 1940. Durante la guerra, el rey Haakon IV, formó un gobierno paralelo primero en el norte de Noruega y luego en el exilio en Inglaterra, mientras tanto en el país, Vidkun Quisling, con el apoyo de los nazis y del partido nacionalista noruego fue designado primer ministro. Al terminar la guerra, una nueva ola de desarrollo, en parte estimulada por el Plan Marshall, impulsó nuevamente la economía del país. Noruega abandonó la neutralidad y se unió a la OTAN, no permitiendo, sin embargo, que se instalaran armas nucleares en su territorio ya que parte de su frontera era compartida con la Unión Soviética. En 1952 se realizaron allí los Juegos Olímpicos de Invierno y esa década fue testigo de un resurgimiento de la identidad escandinava que se plasmó en acciones como la emisión de un pasaporte único común para Noruega, Suecia, Islandia, Finlandia y Dinamarca y la creación de una aerolínea común. En 1972 Noruega rechazó el ingreso a la Comunidad Económica Europea mediante un referendo, aunque mantuvo lazos fuertes con el resto de Europa así como también participó de pactos comerciales como el Acuerdo Europeo de Libre Comercio. En 1994 volvió a rechazar mediante otro referendo el ingreso a la Unión Europea, manteniendo así su soberanía monetaria.

La valentía de los guerreros vikingos en gran parte se debía a la creencia de un paraíso inmediato para los que morían en la batalla.”