Nombre oficial
República de Kenia
Gentilicio
keniano o keniata
Capital:
Nairobi
Idioma Oficial
swahili e inglés
Población
34.707.000 (est. 2010)
Presidente
Raila Odinga
Prefijo Internacional
00254
Zona horaria
UTC +
Moneda
chelín keniata
Otros grandes Centros Urbanos
Mombasa, Nakuru y Malindi
Superficie
582.650 Km2
Geografía y clima
se divide en cuatro áreas geográficas
Economía
esta orientada básicamente a la producción agrícola y el turismo
Qué ropa usar
fresca y liviana
Tips
Fechas nacionales: 20 de octubre y 12 de diciembre
Sitios imprescindibles
Nairobi - Mombasa - Hyrax Hill


 
 
HISTORIA
República de Kenia:
KENIA: LA CUNA DE LA HUMANIDAD
República de Kenia - HISTORIA

Por los testimonios hallados, los historiadores consideran a Kenya como cuna de la humanidad. Sin embargo, su historia reciente está trazada por el colonialismo europeo y los consecutivos gobiernos locales totalitarios y corruptos que ataron este país a la pobreza y el estancamiento.

DE HOMO HABILIS EN ADELANTE

¿Puede considerarse a Kenya como la cuna de la humanidad? Las excavaciones en la región sugieren que hace más de tres millones de años, del Homo habilis, del que desciende el actual Homo sapiens, habitó esas tierras. En tiempos mucho más cercanos, para muchos pueblos, desde hace más de 3.000 años, Kenya ha venido siendo un lugar de llegada, de tránsito o de inicio de numerosas migraciones internas y hacia los lugares más lejanos del continente africano. Los pueblos de lengua bantú migraron desde las selvas del centro de África y se establecieron en el este de Kenia. Dos mil años más tarde, tribus nilóticas y cushtics penetraron, desde Sudán y Etiopía respectivamente, y se diseminaron por el territorio keniata.

El país toma su nombre del Monte Kenia, la cumbre más alta del país, y significa "montaña luminosa", en una de las lenguas locales. Durante siglos, la región fue una de las más prósperas gracias a sus constantes relaciones comerciales con las flotas árabes del Océano Indio. En el año 600, mercaderes árabes, atraídos por el marfil de Kenia y metales y piedras preciosas de zonas aledañas, establecieron ciudades puerto sobre el océano Índico. Desde allí mantuvieron un importante flujo marítimo con el mundo árabe, con Persia e India.

La búsqueda de rutas marítimas hacia el oriente, llevó a los portugueses a las costas de Kenia en el siglo XV y a integrarla en su sistema de comercio. Los portugueses despojaron a los swahili de sus riquezas y expulsaron a los árabes del territorio. Pero en 1720, los portugueses desistieron del empeño y el sultanato de Oman volvió a recuperar su anterior predominio.

LA COLONIA BRITÁNICA

Un siglo más tarde, en 1820, los británicos conseguirían sentar las bases para la que sería segunda colonia en importancia del imperio británico. Con la oposición y resistencia armada del pueblo Maasai, hacia 1890 los ingleses consiguieron imponerse y ocupar la mayor parte del país, llevando a cabo la realización de la principal infraestructura necesaria para la explotación del país, la construcción del ferrocarril desde Uganda a Mombasa, en la costa keniata. Gracias al avance del ferrocarril, se instalaron unas 5 mil familias europeas en tierras destinadas a la plantación de café y té, con mano de obra africana. Estas familias se apropiaron de cuatro quintos de las tierras fértiles, mientras el quinto restante fue repartido entre un millón de kikuyus. Paralelamente, en 1885, fue creada en Berlín la Compañía Imperial Británica de África Oriental, una asociación comercial que fue fundada para desarrollar el comercio africano en las zonas controladas por el poder colonial inglés.

 

LA INDEPENDENCIA Y LA REPÚBLICA

El líder del KANU, Jomo Kenyatta, un ex detenido en las cárceles coloniales inglesas, se convirtió en el primer presidente de la nueva nación. En los años posteriores el país disfrutó de niveles de estabilidad política y crecimiento económico inéditos para la región. Durante su gobierno, Kenyatta procuró mantener relaciones cordiales con los países vecinos. Sin embargo, esto resultó difícil en ocasiones, en especial con el régimen de Idi Amin Dada en Uganda. En 1967 se creó la Comunidad Africana Oriental, una unión económica de tres países, considerada como un primer paso para la unificación política. Sin embargo, esta intención desapareció progresivamente, aunque a comienzos de la década de 1980 los miembros de la antigua comunidad consideraron su restablecimiento. La política moderada y estable del gobierno de Kenyatta atrajo a un gran número de inversores extranjeros. Por otra parte, la industria del turismo, fundamentada en las grandes reservas nacionales de fauna salvaje, se expandió rápidamente para convertirse en la fuente más importante de entrada de divisas.

Tras la muerte de Kenyatta –quién fue reconocido por importantes líderes mundiales por su rol político en el progreso de Kenia-, en agosto de 1978, su partido siguió siendo la fuerza política dominante. Su sucesor, Daniel Arap Moi, de la tribu Kalenjoi, fue deslizando su gobierno hacia posturas cada vez más autoritarias. En junio de 1982, convirtió oficialmente a Kenia en un Estado de partido único. Dos meses más tarde, las tropas leales aplastaron un intento de golpe de Estado por unidades de la fuerza aérea. A medida que avanzaba la década de 1980, el gobierno se enfrentó a una corriente creciente de críticas desde dentro y fuera del país. Fue por eso que la represión contra los disidentes llevó a la comunidad internacional a suspender la ayuda financiera que recibía Kenia.

EL FIN DEL PARTIDO ÚNICO

En febrero de 1990 fue asesinado el cancicller Robert Ouko, luego de denunciar reiterados actos de corrupción al interior del gobierno keniata. Una investigación encargada al Scotland Yard británico reveló que varios colaboradores del presidente participaron en este crimen. La divulgación de estos hechos provocó una nueva ola de protestas populares.

Este episodio tuvo como consecuencia que Noruega rompiera relaciones con Kenia en 1991. Sin embargo, el alineamiento de Moi a la coalición multinacional durante la Guerra del Golfo (1990) facilitó la obtención de préstamos de Gran Bretaña y apoyo militar estadounidense.

A mediados de 1991, la KANU convocó al consejo partidario para discutir la introducción de reformas democráticas. Grupos de presión como el Foro para la Restauración de la Democracia (FORD), liderado por Odinga, y la Alianza Moral para la Paz (MAP) fueron reconocidos legalmente como partidos políticos. Sin embargo, la fijación de un calendario para la realización de elecciones nacionales se postergó hasta fines de 1992.

Finalmente, los partidos de la oposición fueron legalizados y el 26 de diciembre de 1992 se celebraron las primeras elecciones multipartidistas de Kenia. Moi y el KANU fueron reelegidos con una cómoda mayoría. En enero de 1993, en medio de acusaciones de fraude y corrupción, Moi asumió su cuarto mandato consecutivo. En febrero, el gobierno logró un acuerdo con el FMI y el Banco Mundial (BM) por medio del cual el BM otorgaría un préstamo de 350 millones de dólares. Ese año, la moneda keniata se devaluó un 23% y en 1994 Nairobi liberó el sistema cambiario.

VIOLENCIA ÉTNICA Y CATÁSTROFE ECONÓMICA

La elección provocó un torrente de violencia étnica, principalmente dirigida contra los kikuyu en el poder. Decenas de miles de personas fueron desplazadas de sus hogares y cientos asesinados hacia la mitad de la década. Paralelamente, el gobierno implementó duras reformas económicas ante la insistencia de las organizaciones financieras internacionales dirigidas a luchar contra la corrupción, pero esas reformas provocaron una inflación vertiginosa, el incremento del desempleo y severas restricciones en los servicios públicos.

En las elecciones nacionales de diciembre de 1997, tras la disolución del parlamento el mes anterior, Moi fue reelecto con el 40% de los sufragios. El cuestionamiento generalizado sobre la legitimidad de la presidencia de Moi obligó al presidente a nombrar a Raila Odinga (hijo de Oginga Odinga) y Mwai Kibaki, para que ejercieran, la vice presidencia en equipo.

En agosto de 1998, terroristas de la red Al Qaeda destrozaron la embajada estadounidense en Nairobi, provocando 80 muertos entre diplomáticos y locales. Esta tragedia venía a sumarse a una serie de epidemias y crisis económicas que sembraron el malestar contra el presidente Moi, que para ese momento llevaba 20 años ganando elecciones plagadas de denuncias de fraude. Dentro de ese contexto, las elecciones presidenciales del 27 de diciembre de 2002 marcaron el fin de la hegemonía de Moi y de su partido KANU. Uhuru Kenyatta, hijo del primer presidente del país cayó ante Emilio Mwai Kibaki, presentado por la opositora Coalición Nacional Arco Iris.

En los comicios desarrollados el 27 de diciembre de 2007 Kibaki obtuvo la reelección, pero su triunfo, salpicado de acusaciones de fraude, generó graves disturbios y enfrentamientos entre grupos afines al presidente y opositores al oficialismo, que tuvo como resultado 1500 muertos y un millón de desplazados.

Kenia: la cuna de la humanidad”