Nombre oficial
Hungría
Gentilicio
Húngaro,-a
Capital:
Budapest
Idioma Oficial
Húngaro
Población
9.950.000 hab. (est. 2012)
Presidente
Presidente: János Áder Primer Ministro: Victor Orbán
Prefijo Internacional
+36
Zona horaria
UTC+1 Verano: UTC+2
Moneda
Forint Húngaro
Otros grandes Centros Urbanos
Debrecen, Szeged, Miskolc, Pécs
Superficie
93.030 km2
Geografía y clima
Hungría es un país continental sin salida al mar con tres regiones geográficas bien diferenciadas. La extensa llanura Panónica en la región central, sur y oriental del país que cubre casi dos tercios del territorio, una región occidental entre el Danubio y Austria con valles, colinas y pequeñas llanuras y una región montañosa al noreste del país donde se encuentran las mayores alturas. El clima es continental de inviernos duros y veranos tórridos con lluvias distribuidas todo el año predominando en invierno.
Economía
Hungría es una economía libre de mercado con gran presencia de capitales extranjeros, un muy buen nivel de producción de alimentos y un acelerado proceso de conversión luego de ser una economía socialista hasta el final de la década de 1980. El sector industrial, en constante crecimiento, se destaca sobre todo en la industria automotriz.
Qué ropa usar
Para el verano alcanza con ropa liviana durante el día y dependiendo de la región un poco de abrigo para las noches que suelen ser frescas. En el invierno conviene llevar ropa de abrigo, ya que las temperaturas pueden descender considerablemente, y estar preparado para la lluvia.
Tips
Fecha Nacional: 15 de marzo – Día de la Independencia
Sitios imprescindibles
Budapest, Eger, Gyor, Lago Balaton


 
 
HISTORIA
Hungría:
Herencia imperial
Hungría - HISTORIA

Hungría es un país con una gran tradición y una rica historia. Su territorio, ocupado por los magiares desde el final del primer milenio, es uno de los más fértiles de Europa central. El pasado imperial de Hungría ha dejado uno de los patrimonios arquitectónicos más notables de Europa, y la exuberancia de su cultura, que se expresa en su gastronomía, en las artes, en la expresión de su religiosidad y en la belleza de sus ciudades lo hacen uno de los sitios más atractivos del continente.

LA ANTIGÜEDAD

 

Hallazgos arqueológicos confirman la presencia de antepasados del homo sapiens en la región de Hungría desde aproximadamente 350.000 años. Restos de un homo erectus, apodado Samu, capaz de utilizar herramientas primitivas se encontraron cerca del pueblo de Vertesszolos en el norte del país. Hacia el año 6.200 a. C., aparecen en las grandes planicies las primeras culturas neolíticas, como la de Koros que fue sucedida a lo largo de cerca de dos mil años por las culturas Tisza y Tiszapolgar. Existen evidencias de que estos pueblos practicaban una agricultura de subsistencia, podían realizar objetos de cerámica pulida sin pintar y enterraban a sus muertos en tumbas de las que quedan por lo menos un centenar. Hacia el año 800 antes de la era cristiana, durante la edad de hierro, algunas tribus iraníes cimerias y la cultura de Hallstatt fueron ocupando la zona de la Gran Llanura Central y Transdanubia, fortificando poblaciones existentes como las de Velem, Celldomolk y Tihana. Durante los siguientes cuatrocientos años, la región recibió el aporte de la tribu iliria de los Panonios y de los celtas que llegaron hasta la región de los Balcanes. A mediados del siglo II a. C., los romanos avanzaron sobre la región y para el año 9 a. C., sometieron a los panonios, los dacios y los celtas y crearon la provincia romana de Panonia. En el año 106, la parte oriental de la actual Hungría se transformó en la provincia romana de Dacia. Durante el imperio de los romanos, algunos pueblos como los Lazygos y los Vándalos conservaron una cierta independencia. La unificación política llevada a cabo por los romanos permitió el desarrollo de varios de los centros urbanos que hoy componen Hungría, además de llevar el cristianismo luego de que éste se transformara en la religión oficial del imperio en el siglo IV. Tras la caída del imperio romano en manos de los bárbaros, Panonia quedó expuesta a la presión de distintas tribus durante las grandes migraciones ocurridas en Europa en el siglo cuarto. Los Hunos bajo el mando de Atila se establecieron en Hungría en el año 423 y sometieron a la región hasta ser derrotados por tribus germanas entre las que se encontraban los cuados, gépidos y esciros, treinta años más tarde. En el año 560, los Avaros fundaron el Kanato de Avar y mantuvieron el poder en Panonia durante dos siglos y medio hasta ser vencidos por los francos gobernados por Carlomagno que establecieron el Principado de Balatón en la región de la Baja Panonia que duraría hasta la llegada de los magiares sobre el final del siglo IX cuando se estableció el Principado de Hungría.

 

LA DINASTÍA DE LOS ÁRPAD

 

Los magiares eran un pueblo de raíz eurasiática que fue desplazándose desde el este de Europa hasta asentarse en la llanura panónica en el siglo IX. Bajo el mando del Gran Príncipe Árpad, para el año 895 habían logrado organizarse en una federación de tribus conocida como Principado de Hungría. Durante la primera mitad del siglo X, los magiares, que todavía eran seminómades,  realizaron varias incursiones en Europa Occidental, saqueando pueblos hasta en la península ibérica. En el año 955 fueron derrotados por el emperador germano Otón I y a partir de ese momento comenzaron un proceso de sedentarización. El Príncipe Geza, bisnieto de Árpad, se convirtió al cristianismo y en contra de las costumbres tribales, transformó su cargo en hereditario, dando origen a la dinastía de los Árpad que gobernó hasta el año 1301. Su hijo Esteban I, que fue declarado santo por la Iglesia Católica, fue coronado Rey por el representante del papa Silvestre II en el año 1000 y con él fue instituido el Reino de Hungría. Durante su reinado, Esteban I reorganizó políticamente todo el territorio a la manera feudal de los imperios europeos occidentales e impulsó la redacción de leyes y la construcción de numerosos centros religiosos, así como remplazó el idioma local por el latín, que fue la lengua oficial durante los siguientes nueve siglos. La dinastía Árpad gobernó durante cerca de dos siglos y medio durante los cuales el reino consolidó su poderío regional y participó de la quinta cruzada con un ejército de veinte mil caballeros. En 1222, bajo el reinado de Andrés II fue redactada la Bula de Oro, una primitiva Carta Magna que sirvió para organizar el poder entre el rey y los nobles. El reino enfrentó dificultades cuando los mongoles provenientes del este invadieron Europa y derrotaron al rey Béla IV en la batalla de Mohi en 1241. Los mongoles no estaban preparados para sitiar el país durante largo tiempo y se retiraron. Treinta años más tarde volvieron a intentar reducir a Hungría pero fueron rechazados por las tropas del rey Ladislao IV. Ladislao se enemistó con el clero y fue asesinado por un grupo de nobles en 1290. Lo sucedió su tío segundo Andrés III que gobernó durante once años como el último rey de la dinastía de los Árpad. 

 

LA INVASIÓN DE LOS TURCOS OTOMANOS

 

Durante los primeros años del siglo XIV, el poder en el reino estuvo repartido entre la nobleza hasta que en 1308 fue coronado rey Carlos I Roberto de Hungría, perteneciente a la casa de Anjou, de la dinastía de los Capetos, que reinó hasta 1342 cuando subió al trono su hijo Luis I de Hungría, llamado El Grande. Durante su reinado, Hungría, rica gracias a sus minas de oro que producían en ese momento la tercera parte del oro del mundo occidental, expandió sus fronteras hasta llegar a las costas del mar Adriático e incorporar Ragusa y Dalmacia en la actual Croacia y enfrentó a los turcos otomanos que empezaban a cobrar importancia en la región. Al morir Luis I sin un heredero varón, el reino entró en un período de crisis hasta que en 1387 fue coronado Segismundo de Luxemburgo, luego de desposar a María I, hija de Luis El Grande. Después de la muerte de su hijo Alberto II de Habsburgo en 1439, el poder en Hungría volvió a estar en manos de los nobles, quienes eligieron en 1458 a Matías Corvino, el primer monarca medieval que no había accedido al trono por herencia. Corvino sostuvo campañas militares contra Bohemia y contra Austria y luego de una serie de victorias logró anexar parte de sus territorios. El reino fue hasta su muerte en 1490 uno de los más ricos de Europa. Al morir Corvino sin dejar descendencia, el reino fue declinando; una rebelión de los agricultores en 1514, liderada por György Dósza, fue aplastada por el rey Vladislao II, pero su poder quedó debilitado. El monarca murió dos años más tarde dejando el trono a su hijo, el joven Luis II, quien murió a manos de los turcos otomanos cuando las fuerzas húngaras fueron derrotadas en 1526 en la batalla de Móhacs. Dos décadas más tarde, Hungría estaba dividida en tres partes, la región norte y oeste en manos de los Habsburgo con su capital en Pressburgo, el centro del país y la capital Buda en manos del Imperio Otomano y el Principado de Transilvania parcialmente dependiente de los turcos en la región oriental. Los turcos mantuvieron el poder hasta ser derrotados en 1687 en la Segunda Batalla de Móhacs. 

 

LOS HABSBURGO

 

La Paz de Karlowitz firmada en 1699 volvió a dejar a Hungría unida y en manos de los Habsburgo aunque estos debieron enfrentar un sentimiento hostil de los húngaros hacia ellos. Un alzamiento liderado por  el príncipe de Transilvania Francisco Rákóczi II enfrentó a los Habsburgo entre 1703 y 1711 pero fue finalmente aplastado. Aunque Hungría quedó bajo el poder austríaco, mantuvo su organización de gobierno por medio de una dieta, lo que le otorgaba independencia en la administración del país. El rey Carlos VI de Austria promulgó la Pragmática Sanción de 1713 que permitió la llegada al trono de su hija María Teresa I en 1741, pero esta proclama fue aceptada por los húngaros a condición de mantener una constitución propia, alentando así el desarrollo de una corriente independentista en el país. Su sucesor, José II de Habsburgo emprendió desde finales del siglo XVIII la reconstrucción de Hungría, que había quedado empobrecida luego de la ocupación turca, pero tuvo la oposición de la nobleza y el campesinado que se resistían a la hegemonía cultural germana. A partir del comienzo del siglo XIX, y teniendo también como antecedente a la Revolución Francesa, se produjo una revalorización de la cultura húngara y el fortalecimiento político del gobierno local. En 1825, Esteban Széchenyi, miembro de una de las familias más importantes de Hungría, dio un discurso frente a la Dieta completamente en húngaro, algo que nunca había ocurrido hasta el momento. Durante los siguientes veintitrés años, surgieron líderes patrióticos como el abogado Lajos Kossuth, que fue encarcelado por traición en 1836 y los reclamos por una mayor autonomía respecto a Austria fueron creciendo. En 1848, un alzamiento logró que se aprobaran en el parlamento húngaro una serie de leyes en favor de la independencia y se instituyó un gobierno republicano bajo el mando de Lajos Kossuth. La rebelión fue aplastada un año después por los austríacos con la ayuda del zar ruso Nicolás pero las demandas siguieron adelante. En 1867 Austria y Hungría firmaron un Compromiso oficial por el que constituyeron el Imperio Austrohúngaro, en el que cada uno de los países sería gobernado separadamente por un parlamento propio en dos capitales distintas y tendrían un solo monarca y una política exterior y militar común. El imperio, bajo el monarca Francisco José I de Austria, se transformó así en el segundo más grande de Europa luego de Rusia. El asesinato en 1914 del sobrino del emperador Francisco José, el archiduque Francisco Fernando en la ciudad de Sarajevo, precipitó el comienzo de la Primera Guerra Mundial en la que el Imperio combatió junto a los alemanes. La derrota final de Austria-Hungría en 1918 dejó el camino libre a los partidarios de la independencia y en el mes de octubre de 1918 los dos estados se separaron.

 

LA INDEPENDENCIA

A fines de 1918, la llamada Revolución de los Crisantemos llevó al poder a Mihály Károlyi quien proclamó la Primera República. En 1919 Károlyi renunció y fue reemplazado por Béla Kun, quien proclamó el 21 de marzo de 1919 la República Soviética Húngara que duró hasta agosto de ese mismo año. Los siguientes dos años en el país estuvieron marcados por el Terror Blanco, un período en que contrarrevolucionarios y fuerzas paramilitares intentaron barrer al comunismo de Hungría. A partir de 1920 y durante veinticinco años, Hungría se transformó en una monarquía constitucional gobernada por un regente, cargo que fue ocupado por Miklós Horthy hasta 1944 cuando Hungría fue completamente ocupada por las fuerzas alemanas, aun cuando el país se había alineado con las potencias del Eje a cambio de territorios. El último año de la guerra costó en Hungría la vida de medio millón de judíos que fueron muertos en Budapest o enviados a Auschwitz. 

 LA REPÚBLICA POPULAR Y LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA

 En los cinco años posteriores al fin de la Segunda Guerra, Hungría fue quedando bajo la esfera soviética y para 1949 se instituyó la República Popular de Hungría con Mátyás Rákosi como secretario del Partido Comunista y Árpad Szakasits como jefe de estado. La presión soviética sobre los húngaros los llevó a una revuelta en 1956 iniciada por estudiantes que querían el fin de la ocupación soviética. El partido designó a Imre Nagy al frente del gobierno y cuando éste quiso separarse del bloque de países del Pacto de Varsovia el gobierno fue derrocado por los soviéticos y, después de ser reemplazado por János Kádár, Nagy  fue ejecutado acusado de traición dos años más tarde. Kádár, que era leal a los soviéticos, durante las siguientes dos décadas emprendió un cierto número de reformas tendientes a liberar en cierto grado la economía y mejorar las relaciones con occidente. Cuando a fines de la década de 1980 comenzó la desintegración de la Unión Soviética, Kádár fue remplazado por el comunista reformista Imre Pozsgay quien llevó el país a la transición hacia la democracia. En 1989 la Unión Soviética se comprometió a retirar sus tropas en los dos años siguientes y en 1990 se realizaron las primeras elecciones parlamentarias libres, en las que el partido de centro-derecha Foro Democrático de Hungría se llevó el 43% de los votos. El maestro e historiador József Antall asumió como primer ministro en 1990. Durante la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI, el gobierno fue alternando entre coaliciones de centro-derecha y centro-izquierda. En 2004 Hungría ingresó en la Unión Europea y en 2010 el candidato del partido conservador Unión Cívica Húngara, Victor Orbán fue elegido primer ministro. 

En el año 106, la parte oriental de la actual Hungría se transformó en la provincia romana de Dacia.”