Nombre oficial
República de Honduras
Gentilicio
Hondureño,-a
Capital:
Tegucigalpa
Idioma Oficial
Español
Población
8.254.000 (est. 2013)
Presidente
Porfirio Lobo
Prefijo Internacional
+504
Zona horaria
UTC-6
Moneda
Lempira
Otros grandes Centros Urbanos
San Pedro Sula, Choloma, La Ceiba, Choluteca.
Superficie
112.492 km2
Geografía y clima
El país tiene una gran planicie de altura central con dos llanuras costeras al norte y al sur. La planicie central está atravesada por tres cordones montañosos de los cuales dos se funden con las fronteras de las vecinas Nicaragua y Guatemala. El clima es tropical con lluvias durante todo el año en la franja costera del Caribe y con estación seca entre noviembre y abril en la planicie central y la llanura sobre el Pacífico. Las temperaturas oscilan entre los 25 °C y los 30 °C.
Economía
Cultivos tropicales como las bananas, el café, el maíz y el algodón. Industria desarrollada alrededor de los productos agropecuarios. Fabricación de cigarros artesanales. Importación de combustibles y producción hidroeléctrica. La moneda nacional es la Lempira.
Qué ropa usar
Ropa liviana de algodón durante todo el año con protección para la lluvia. Mangas y pantalones largos en las zonas rurales para evitar posibles picaduras de insectos. Ropa de abrigo para las montañas donde la temperatura puede descender hasta los 0 °C.
Tips
Día de la Independencia: 15 de septiembre.
Sitios imprescindibles
Roatán, La Esperanza, Tegucigalpa, San Pedro Sula.


 
 
HISTORIA
República de Honduras:
República de Honduras - HISTORIA

Honduras es uno de los países de mayor tamaño de Centroamérica y tiene una gran diversidad de paisajes. La colonización española y la llegada del catolicismo al país han dejado una fuerte impronta en sus celebraciones y en la arquitectura, con pueblos enteros que conservan construcciones de la época colonial. Honduras también alberga algunas de las ruinas mayas más importantes del continente, así como reservas naturales de increíble belleza.

LOS ANTIGUOS HABITANTES

Honduras fue habitada, junto con el resto del continente americano, por descendientes de los pueblos que llegaron a América durante la última glaciación, cuando el estrecho de Bering, la franja de mar que separa Alaska del continente asiático, estaba cubierto por una lengua de hielo que sirvió de puente. La civilización más importante que habitó el suelo hondureño fue la Maya, que alcanzó la actual región de Honduras hacia el siglo V, proveniente de la zona de la península de Yucatán y de la región de Petén, en la actual Guatemala. Los mayas establecieron el centro político, religioso y cultural en Copán, cerca de la actual ciudad de Santa Rosa de Copán, y desde allí conformaron una extensa red de comercio que llegó incluso hasta la región central de México. Hacia el año 800, por razones que se desconocen, Copán fue abandonada y aunque una gran parte de los pobladores permanecieron allí, la casta sacerdotal y los gobernantes dejaron abruptamente la región, como atestiguan las inscripciones con jeroglíficos más tardías. Cuando los mayas dejaron de ejercer el control político y comercial, varios grupos indígenas fueron ocupando la región de Honduras. Provenientes del norte, los Chorotegas, un pueblo relacionado con los Toltecas de México, se establecieron en la región sudoeste, en Choluteca. Los Pipiles, de lengua náhuatl, emparentada con los Aztecas, ocuparon varias zonas entre la costa del mar Caribe y del Golfo de Fonseca, sobre el Pacífico. Otros grupos provenientes del sur del continente migraron hacia la región noreste del país, entre ellos los Paya, los Ulva y los Sumu, estos últimos extendiéndose sobre la costa del Caribe. La región centro-occidental fue ocupada por los Lenca, que también llegaron hasta El Salvador. Varios de estos pueblos entraban ocasionalmente en conflictos entre sí, pero sostenían un amplio intercambio comercial. Aunque a la llegada de los españoles a Centroamérica no había allí centros urbanos de gran importancia, como habían existido durante el apogeo de la cultura maya, de todos modos la cantidad total de pobladores de la región se situaba entre los 500 mil y los 2 millones de habitantes.  

LA CONQUISTA ESPAÑOLA

El primer contacto de los españoles con el territorio que hoy ocupa Honduras ocurrió en el año 1502, durante el cuarto viaje de Cristóbal Colón a América. Más allá de nombrar algunos accidentes costeros como el Cabo Gracias a Dios, en el límite actual entre Honduras y Nicaragua, y de las incursiones de Solís y Yáñez Pinzón en 1508, la exploración sistemática de la región no comenzó hasta aproximadamente dos décadas más tarde, cuando en 1523 una expedición liderada por Gil González Dávila llegó hasta el Golfo de Fonseca, sobre el océano Pacífico. Un año más tarde llegó Cristóbal de Olid, enviado desde Cuba por Hernán Cortés. Olid intentó establecerse independientemente de los españoles y Cortés envió otro contingente al mando de Francisco de Las Casas. La llegada de sendas expediciones bajo Pedro de Alvarado y Hernando de Soto, provenientes de Guatemala y Nicaragua, complicaron más la situación en la región. Finalmente, en 1525, Cortés llegó a Honduras intentando poner orden. Permaneció un año, luego del cual los conflictos entre los conquistadores volvieron a cobrar fuerza. Cuando pocos años más tarde se descubrió oro en la zona, los españoles comenzaron a forzar a los trabajadores indígenas, que se rebelaron en 1537 dirigidos por un jefe Lenca llamado Lempira. El levantamiento fue sofocado y la situación de los indígenas, que quedaron sujetos al sistema de encomienda, empeoró, generando roces entre las autoridades españolas y las eclesiásticas, cuyo esfuerzo por defender a los indígenas no tuvo grandes resultados. Hacia 1540 comenzaba a desarrollarse la minería en Honduras. En primera instancia, se dio el desarrollo de la explotación de oro en la zona del pueblo de Gracias, cercano a la frontera con Guatemala. Más tarde, en el valle del río Guayape, y haciendo centro en Comayagua, comenzaron a explotarse el oro y la plata, lo que llevó al establecimiento de la Audiencia de Guatemala, una unidad administrativa española, en el pueblo de Gracias. Posteriormente fue trasladada a Antigua, en Guatemala. En 1578 se fundó la ciudad de Tegucigalpa, actual capital del país. Luego de alcanzar su pico más alto en 1584 la producción minera declinó, y para el siglo siguiente la región de Honduras había perdido ya importancia para los españoles. Durante el siglo XVII, el control español sobre Honduras, cuya economía estaba basada en la agricultura de subsistencia y una actividad ganadera mínima, quedó en la práctica reducido a las ciudades más grandes, Tegucigalpa y Comayagua, las únicas que tenían más de 100 colonos españoles. En el interior del país varios grupos indígenas mantenían una cierta autonomía cultural pese a los esfuerzos de los colonizadores. Recién en el siglo XVIII, con la llegada de la dinastía de los Borbones al trono español, comenzó un proceso de reorganización administrativa en el territorio. Mientras los españoles enfrentaban en la región las incursiones de los ingleses, que se habían establecido en Cabo Gracias a Dios y en el área de Río Sico, hacia 1730 la minería volvió a experimentar un nuevo auge. En 1752 fue levantada la fortaleza de San Fernando de Omoa, y en 1780 las fuerzas españolas volvieron a ocupar Trujillo, que había sido destruida en 1643 por los ingleses. La Convención Anglo-Española de 1786 estableció los derechos soberanos de los españoles sobre las costas del Caribe, poniendo así fin a los conflictos. 

EL CAMINO HACIA LA INDEPENDENCIA

Durante la segunda década del siglo XIX comenzaron a ocurrir una serie de movimientos hacia la independencia en Centroamérica. La promulgación en España de la Constitución de Cádiz en 1812, que dejaba establecidos principios como el sufragio universal, la soberanía de las naciones y la separación de los poderes del estado, fue recibida en las colonias españolas con gran entusiasmo y alentó a los grupos que buscaban la independencia. En febrero de 1821 México declara la independencia de España y en setiembre de ese mismo año, luego de un discurso del hondureño José Cecilio del Valle en la sede del gobierno, la provincia de Guatemala, Chiapas, Comayagua, San Salvador y la provincia de Nicaragua y Costa Rica, también declaran su independencia de los españoles. Pocos meses despué, y a pesar de la oposición de Valle, las provincias declararon su anexión al imperio mexicano hasta julio de 1823, cuando se separaron y conformaron las Provincias Unidas de Centroamérica, que pasaron a llamarse República Federal de Centroamérica al año siguiente. El militar hondureño Francisco Morazán gobernó las federación entre 1827 y 1838, hasta que en noviembre de ese año Honduras declaró su independencia. En 1841 asume la presidencia el general Francisco Ferrera. Hasta el año 1895, cuando Honduras promulgó una nueva constitución, la vida institucional del país se vio signada por conflictos del poder. En 1894 asumió la presidencia Policarpo Bonilla, que durante su mandato dio prioridad al desarrollo de la infraestructura del país, construyendo escuelas, mejorando las vías de comunicación y fomentando la independencia de los poderes públicos. Al finalizar su mandato fue sucedido por el general Terencio Sierra, en 1899. 

EL SIGLO XX Y LA ACTUALIDAD

 

Durante las primeras décadas del siglo XX, la política en Honduras estuvo ligada al desarrollo del cultivo de bananas y las grandes empresas que usufructuaron su comercialización. Los intentos por derrocar a sucesivos gobiernos superaron la decena en la década de 1920, y en 1932 asumió el poder, luego de elecciones, Tiburcio Carías Andino, quien por medio de una reforma constitucional logró mantener el poder hasta 1948, momento en el que convocó a  las elecciones generales que ganó Juan Manuel Gálvez. El país sufrió dos golpes de estado en 1955 y en 1963, cuando entró en un breve conflicto armado con El Salvador, conocido como la Guerra del Fútbol, en julio de 1969. En 1981 hubo elecciones generales y un año más tarde fue promulgada una nueva constitución. El gobierno fue asumido por Roberto Suazo Córdova del Partido Liberal Hondureño. Durante la década de 1990, el país resolvió la mayoría de los conflictos limítrofes que sostenía con sus vecinos Nicaragua y El Salvador. Bajo la presidencia de Carlos Roberto Reina, elegido en 1994, Honduras terminó con los mecanismos institucionales que permitían la injerencia del poder militar en la vida democrática del país. El servicio militar obligatorio fue abolido y el gobierno emprendió una serie de reformas estructurales en su economía. En octubre de 1998, el país sufrió el paso del huracán Mitch, uno de los peores del siglo XX, que dejó un saldo de miles de víctimas fatales y millones de damnificados. El huracán devastó casi las tres cuartas partes de la producción agrícola de ese año y destruyó una gran parte de la infraestructura de transportes del país. En 2006 asumió la presidencia Manuel Zelaya y en 2009, luego de siete gobiernos civiles, Honduras volvió a sufrir una crisis institucional cuando Zelaya fue destituido por los militares. A finales de ese año, luego de ser reemplazado interinamente por Roberto Micheletti, se celebraron elecciones en las que resultó electo Porfirio Lobo, actual presidente del país. 

La civilización más importante que habitó el suelo hondureño fue la Maya”