Nombre oficial
República de Haití
Gentilicio
Haitiano, -a
Capital:
Puerto Príncipe
Idioma Oficial
Criollo haitiano, francés.
Población
9.800.000 hab. (est. 2012)
Presidente
Michel Martelly
Prefijo Internacional
+509
Zona horaria
UTC-5, UTC-4 en verano.
Moneda
Gourde
Otros grandes Centros Urbanos
Croix de Bouquets, Jacmel, Cabo Haitiano, Petit-Goâve.
Superficie
27.750 km2
Geografía y clima
Tres cuartas partes de Haití están cubiertas de montañas. El territorio haitiano tiene forma de herradura y se divide en tres grandes regiones. Dos penínsulas al norte y al sur donde se encuentran las mayores alturas del país, y una región central con cordones montañosos y llanuras. El clima es tropical con temperaturas máximas de 31°C en enero y 35°C en julio, las lluvias varían considerablemente según la región del país. En la capital Puerto Príncipe la media anual es de 1.400 mm.
Economía
pesquera. El sector turístico y el minero, que se basa en gran medida en la extracción de bauxita y cobre, están en desarrollo. La industria se concentra principalmente en los sectores alimentario y textil.
Qué ropa usar
Ropa liviana de algodón durante todo el año, preferentemente de mangas largas para evitar las picaduras de insectos. Protección para la lluvia que puede ser torrencial, especialmente entre los meses de abril y junio, y octubre y noviembre.
Tips
Día de la Independencia: 1° de enero.
Sitios imprescindibles
Saut Mathurine, Bassin Bleu, Parque Nacional Pic Macaya, Planicie de Cul-de-Sac.


 
 
HISTORIA
República de Haití:
República de Haití - HISTORIA

Haití fue llamada en el siglo XVIII la Perla de las Antillas debido a la riqueza que representó en aquella época para Europa. Sus paisajes naturales, algunas de las reservas de bosques tropicales más bellas del Caribe, y una población de gran hospitalidad, junto con varios sitios históricos que se cuentan entre los más importantes de América, son la apuesta haitiana para seducir cada vez más a los visitantes.

LAS CULTURAS PRECOLOMBINAS


La isla de La Española, donde se encuentra la República de Haití, tiene vestigios de población humana que llegan a los 7 mil años de antigüedad. Las similitudes que tienen los restos de herramientas encontrados por los arqueólogos con restos encontrados en Yucatán, permiten suponer que éste fue el lugar de procedencia de los primeros colonos de la isla. Hacia el año 500 a. C., la cultura Saladoide, cuyo nombre proviene de la región de Saladero en Venezuela, comenzó a expandirse por el caribe. Estos indígenas llegaron a La Española cerca del año 400 a. C. y allí se establecieron, cultivando la mandioca y fabricando una fina cerámica decorada, así como artesanías en mimbre y trabajo con plumas. La cultura Saladoide navegaba por el Caribe con canoas y tenía relaciones comerciales con el continente de América del Sur. Entre el siglo VII y el XIII se habían extendido por la isla importantes poblados basados en la agricultura. Los asentamientos se organizaban alrededor de grandes espacios abiertos y ya jugaban una versión local del juego de pelota mesoamericano. A partir del año 1.200 comenzó a desarrollarse la cultura de los Taínos. Los Taínos llegaron a La Española desde el norte de América del Sur empujados por los Caribes y en la isla desarrollaron una compleja estructura social con cuatro clases: los caciques que eran los jefes, los nitaínos o nobles, los behiques o sacerdotes y los naborias que trabajaban la tierra. Eran un pueblo religioso con una gran cantidad de rituales que realizaban para sus zemís o deidades que podían ser representados por medio de un tipo de amuleto característico de su cultura que era una piedra de tres puntas con el rostro del dios creador tallado en ella. Las mujeres Taíno se dedicaban a la agricultura, plantando especialmente mandioca en los conucos, una especie de terraza de un metro de altura y tres de diámetro, y los hombres se dedicaban a la pesca y la caza utilizando el arco y las flechas, que a veces estaban envenenadas, y también construían canoas que podían transportar hasta 150 personas. Los taínos vivían en poblados llamados yucayeques y tenían una vida social simple pero activa. Practicaban el juego de pelota, que ellos llamaban batu y se dedicaban a la música y al baile. Para cuando los españoles llegaron a América, estaban organizados en cinco grandes cacicazgos: Maguá, Maguana, Jaragua, Marién e Higüey; estos dos últimos dentro del territorio actual de Haití. El cacicazgo de Marién tenía su capital en El Guarico, cerca de donde hoy se encuentra Cabo Haitiano, en la costa norte de la isla, y su jefe, Guacanagarix, fue quien recibió a Cristóbal Colón cuando la carabela Santa María naufragó durante su primer viaje.

 

LA LLEGADA DE CRISTÓBAL COLÓN

Cristóbal Colón llegó La Española o Ayiti, como la llamaban los taínos, el 5 de diciembre de 1492. Con los restos del naufragio de la carabela Santa María y la ayuda del cacique taíno Guacanagarix levantó un fuerte, cercano a la zona donde hoy se encuentra Cabo Haitiano, al que llamó La Navidad. Colón dejó un asentamiento permanente allí y volvió a Europa. Para su regreso, luego de su segundo viaje, los españoles que habían permanecido en el continente estaban todos muertos.  Colón levanto un nuevo fuerte hacia el oriente de la isla al que llamo Isabela y que luego fue bautizado como Santo Domingo. Los relatos del religioso Fray Bartolomé de las Casas, un ferviente defensor de los indígenas durante los primeros años de la conquista española, dan cuenta de la desaparición de la cultura de los taínos en Haití durante la primera mitad del siglo XVI. Para el año 1550, de los cientos de miles de indígenas que poblaban La Española, debido a enfermedades como la viruela para la que los nativos no poseían defensas y al trabajo forzado, solamente quedaban un par de centenares. La española sirvió como puesto de avanzada de los españoles para poder llegar al continente y aunque las expectativas de encontrar grandes cantidades de oro en la isla no fueron colmadas, el lugar revestía una importancia estratégica. Además de servir como asiento de las autoridades administrativas de la región, también pudo ser utilizado para desarrollar políticas que luego se extenderían al resto de los territorios conquistados. Fue allí donde España introdujo el repartimiento, un sistema para la utilización forzosa de mano de obra indígena por parte de los españoles y la distribución de tierras entre los españoles que residían en América, quienes eran llamados peninsulares. De todas maneras, la escasez de metales preciosos y el establecimiento de los importantes virreinatos de Perú en América del Sur y de Nueva España, que abarcaba México y Centroamérica, ayudaron a que La Española perdiera parte de su importancia para los españoles y, a lo largo del siglo XVI, la región fue asolada por piratas franceses e ingleses. Hacia fines del siglo XVI, los españoles de las colonias comerciaban ilegalmente con los holandeses en el Caribe. Para evitar esto, los españoles ordenaron al gobernador de la colonia de Santo Domingo que desalojara gran parte de las costas norte y oeste de la isla y trasladara su población, quemando la tierra dejada atrás para dificultar nuevos asentamientos. Este acontecimiento, que fue conocido como Las Devastaciones de Osorio, terminó favoreciendo la llegada de piratas franceses, holandeses e ingleses que se establecieron allí.

 

LA COLONIA FRANCESA

Hacia 1625 los franceses comenzaron a levantar asentamientos en la Isla de La Tortuga, frente a la costa norte de La Española y aunque fueron expulsados por los españoles repetidas veces durante los siguientes treinta años, terminaron ocupando junto con los ingleses la isla y desde allí comenzaron a poblar la costa noroeste de La Española. Para finales del siglo XVII, los franceses habían ocupado una porción importante de La Española, y se habían establecido pueblos como Port-de-Paix y Cap Français. En el año 1697, fue firmado el Tratado de Ryswick, en el que España cedía el tercio occidental de la isla de La Española a Francia, que bautizó a la nueva colonia como Saint-Domingue. La economía de la colonia estaba basada en las plantaciones de algodón, tabaco, añil y cacao, a las que se le agregó más tarde la caña de azúcar, que dependían de la mano de obra esclava para su desarrollo. A mediados del siglo XVIII, Saint-Domingue era responsable de la mitad del café que se producía en el mundo y del 40% del azúcar que consumían Francia e Inglaterra, además de representar casi los dos tercios de los intereses comerciales de Francia fuera del continente europeo. Hasta casi finales del siglo XVIII, la importación de esclavos desde el continente africano se contaba por decenas de miles cada año, principalmente para suplir a los que morían por enfermedades o por las condiciones extremas del trabajo forzado. Cerca de 750 mil esclavos poblaban Saint-Domingue en 1760 y existían también los conocidos como gens de couleur, o gente de color, descendientes de antiguos esclavos libertos. Entre ellos se contaban también a los mulatos, que eran los que tenían ascendencia africana y europeas mezcladas. Entre las gens de couleur, varios habían logrado acumular una riqueza importante y a su vez se habían convertido en propietarios de plantaciones y esclavos. Para la época de la Revolución Francesa, en el año 1789, éstos poseían cerca de una tercera parte de las plantaciones de la isla y un cuarto de los esclavos. Muchos habían servido en el ejército francés y poseían además formación militar.

 

EL PRIMER PAÍS LATINOAMERICANO QUE OBTIENE SU INDEPENDENCIA

La Revolución Francesa alentó las ideas independentistas en la colonia tanto para los blancos propietarios de plantaciones como para las gens de couleur y el 21 de agosto de 1791 estalló una rebelión incitada por el esclavo de origen jamaiquino Duffy Boukman. A las pocas semanas cerca de 100 mil esclavos se habían unido a la revuelta y un año más tarde habían logrado controlar un tercio de la isla. La rebelión continuó bajo el mando de Francois Dominique Toussaint Louverture y Jean Jacques Dessalines y en 1801 fue promulgada una Constitución que decretó la completa abolición de la esclavitud en la isla designando a Louverture como Gobernador. Aunque hubo un intento por parte de Napoleón Bonaparte de recuperar la colonia para Francia, el 1° de enero de 1804 el líder Dessalines proclamó la independencia y cambió el nombre de Saint-Domingue por Haití, que se convirtió así en el primer estado independiente de América Latina. Luego de declarar la independencia, Dessalines creó el Imperio de Haití y se designó a sí mismo como emperador con el nombre de Jacques I pero fue asesinado dos años más tarde y el imperio quedó dividido en el Estado de Haití al norte y la República de Haití al sur. En 1821 el presidente de la República de Haití Jean-Pierre Boyer reunió los dos estados y ocupó Santo Domingo, la colonia española en la parte oriental de la isla que había ganado recientemente la independencia, y hasta 1843 gobernó sobre toda la isla. Un año más tarde la República Dominicana se separó de Haití, que finalmente reconoció su independencia en 1867. En 1849 el presidente haitiano Faustin Soulouque se proclamó emperador con el nombre Faustin I y fue depuesto diez años más tarde por el general Fabre Geffrard. En 1879 asumió la presidencia Lysius Salomon y bajo su gobierno el país experimentó un período de desarrollo tanto en la agricultura como en la educación y en la infraestructura. Luego de Salomón y hasta 1915 el país tuvo once gobiernos sucesivos. Ese año, luego de que el presidente en Jean Vilbrun Guillaume Sam fuera asesinado, ocupó la presidencia Philippe Dartiguenave y se firmó un tratado que le otorgó a los Estados Unidos la responsabilidad de supervisar los asuntos gubernamentales del país, así como llevar a cabo programas de obras públicas y salud. Dartiguenave fue sucedido en 1922 por Louis Borno, que gobernó hasta 1930. Ese año, después de elecciones democráticas fue elegido presidente Sténio Vincent, que gobernó hasta entregar el poder a su sucesor Elie Lescot poco más de una década más tarde. En 1946 una junta militar asumió el poder luego de la renuncia de Lescot y convocó a elecciones en las que resultó elegido el maestro Dumarsais Estimé que fue obligado a renunciar por la misma junta militar en 1950. Uno de sus integrantes, Paul Magloire, asumió la presidencia hasta el año 1956.

 

LA FAMILIA DUVALIER, EL RETORNO DE LA DEMOCRACIA Y EL TERREMOTO DE 2010

En las elecciones de 1957, luego de la promulgación de una nueva constitución, resulta electo Francois Duvalier. Duvalier, llamado Papa Doc por los haitianos, creó en 1959 una milicia llamada Voluntarios de la Seguridad Nacional, conocidos también como tonton macoutes, y en 1964 se denominó a si mismo Presidente Vitalicio del país. Luego de la muerte del dictador, en 1971, fue sucedido por su hijo Jean-Claude Duvalier, apodado Baby Doc. Baby Doc fue obligado por los militares a renunciar luego de una rebelión popular que estalló en 1986. Después de cuatro años de gobiernos provisionales militares y elecciones viciadas, en 1990 fue elegido presidente en elecciones libres el sacerdote católico Jean-Bertrand Aristide. Su gobierno fue interrumpido por un golpe militar que mantuvo el poder entre 1991 y 1994 cuando Aristide regresó al poder y fue sucedido en 1996 por René Préval, aliado de Aristide, en la primera transición entre dos presidentes elegidos democráticamente en la historia de la nación. Aristide volvió a ocupar la presidencia entre 2001 y 2004 y fue derrocado en un golpe de estado. En las elecciones convocadas por el gobierno interino en 2006, René Préval fue elegido para un segundo mandato. En 2010, durante su presidencia, Haití sufrió un devastador terremoto que destruyó completamente la capital Puerto Príncipe. Cerca de 250.000 personas perdieron la vida y un millón quedó sin hogar. Las elecciones que debían realizarse en enero de ese año fueron pospuestas hasta el mes de noviembre a causa del terremoto y en la segunda vuelta, que se llevó a cabo el 20 de marzo de 2011, fue elegido Michel Martelly, el actual presidente de la República de Haití.

 

Cristóbal Colón llegó La Española o Ayiti, como la llamaban los taínos, el 5 de diciembre de 1492.”