Nombre oficial
Guadalupe (Guadeloupe, en Francés)
Gentilicio
Guadalupeño, guadalupense
Capital:
Basse-Terre
Idioma Oficial
Francés
Población
425.700 (est. 2011)
Presidente
Jefe de Estado: Francois Hollande Presidente del Consejo Regional: Josette Borel-Lincertin
Prefijo Internacional
+590
Zona horaria
UTC-4
Moneda
Euro
Otros grandes Centros Urbanos
Point-a-Pitre Terre de Haut Grand Bourg
Superficie
1.628 km2
Geografía y clima
Guadalupe es un archipiélago formado por varias islas e islotes, la mayoría de origen volcánico. El punto más elevado es el volcán La Azufrera, que alcanza en su punto máximo los 1467 metros y se encuentra en la isla de Basse-Terre. La variedad de islas se refleja en los distintos tipos de playas que se pueden encontrar. El clima es subtropical, pero la temperatura se mantiene agradable, cerca de los 28 °C, por la acción de los vientos alisios; la humedad ambiente se mantiene alrededor del 60%.
Economía
Hasta mediados del siglo XX, la economía de Guadalupe estuvo basada en el cultivo de azúcar y sus productos derivados (melazas y ron), el cacao, el algodón, el tabaco y las bananas. Más recientemente se incorporó la explotación de melones. Los subsidios otorgados por Francia y la Unión Europea son una parte importante de la economía local. A partir de 1970, el archipiélago entró en la ruta de los grandes cruceros, lo que dio lugar a una incipiente industria turística que es hoy la principal fuente de ingresos y empleo.
Qué ropa usar
Ropa suave, fresca y suelta, de colores claros, adecuada para clima cálido y húmedo.
Tips
La festividad cívica más importante es el día de la abolición de la esclavitud, celebrada cada 27 de mayo.
Sitios imprescindibles
Las múltiples playas con arenas de vistosos colores. El parque nacional de Guadalupe, donde se encuentra el volcán La Azufrera. La Désidaree. Les Saintes. El parque arqueológico de las rocas.


 
 
HISTORIA
Guadalupe (Guadeloupe, en Francés):
Guadalupe (Guadeloupe, en Francés) - HISTORIA

El archipiélago caribeño Guadalupe forma parte de las Antillas Menores, integrando el grupo de las Islas de Barlovento. Es una de las Regiones de Ultramar de Francia, y está compuesto por seis islas y siete islotes. Playas, naturaleza exuberante, diversidad cultural, vida nocturna, el mejor ron del mundo y hasta un volcán en actividad son algunas de las características de este destino, la perla del caribe francés.

La etapa precolombina

Los primeros asentamientos humanos en la zona de las Antillas Menores están datados en el 4000 a. C.; en el caso particular de Guadalupe, se estima que estos grupos comenzaron a establecerse en el 3000 a. C. Cerca del comienzo de nuestra era, quienes estaban en control del archipiélago eran los Arawaks, cuya economía estaba basada en la agricultura y la pesca y tenían una evolucionada estructura política y social. Convivían con los llamados Guanajatabeyes, considerados los descendientes de los primeros pobladores de las islas, con quienes intercambiaban mano de obra por protección, una especie de tributo a través del trabajo. Competían con los Caribes, quienes los hostigaban desde el siglo VIII a. C. y, para el momento de la llegada de los españoles, ya los habían dominado casi por completo. Fueron estos últimos los que dieron a la isla el nombre de Karukera, que en su idioma original significa isla de las bellas aguas.

La conquista

En noviembre de 1493, durante su segundo viaje a América, Colón desembarcó en la isla en busca de agua dulce y le dio su nombre actual, que está inspirado en un monasterio español dedicado a la Virgen de Guadalupe. La expedición no dejó colonos ni edificaciones y es posible que haya sido resistida por los Caribes; éstos mantuvieron el control del archipiélago hasta caer derrotados por una expedición francesa que desembarcó en junio de 1635.

Francia necesitaba colonias para cubrir la demanda de productos como azúcar y tabaco, además de conformar una marina mercante que pudiese llegar a competir con la flota española. Como los fondos necesarios para llevar adelante semejante plan excedían las posibilidades de la casa real francesa, se recurrió -como en el caso inglés- a compañías concesionarias, empresas que coordinaban intereses estatales y capital privado. En otras palabras, el Imperio Francés fue originado por compañías privadas con privilegios estatales. Éstas tenían la propiedad de los territorios ocupados, el monopolio del comercio y una relativa independencia administrativa, mientras que la corona se reservaba la soberanía, la reversión de los derechos al cabo de cierta cantidad de años y la facultad de poder decidir que la totalidad de lo producido sea comerciado exclusivamente con Francia.

La expedición de 1635 fue encargada a la Compañía de Indias por intermedio del cardenal Richelieu, con el objetivo de llevar adelante la explotación de tabaco en Guadalupe. La población de caribes fue diezmada en el intento de esclavizarlos para llevar adelante las plantaciones, por lo que fue necesario comenzar a importar mano de obra esclava africana. Para 1670, casi todas las compañías francesas en las colonias habían desaparecido o quebrado. Es así que, en 1674, durante el reinado de Luis XIV, Francia toma formalmente el control de las islas, lo que supuso varios cambios: en lo administrativo, al ser Francia una monarquía absolutista, Guadalupe se convirtió en una posesión Real, dirigida por representantes del rey que no respondían a asambleas locales (a diferencia del caso de las colonias británicas, por ejemplo); en lo económico, el rey decidió orientar la producción colonial hacia el azúcar, lo que implicó mayor inversión, pero también una rentabilidad más alta. En 1685, se instaura el Código Negro, un cuerpo de normas acerca del uso de los esclavos, su compraventa, y los castigos que merecían por rebelión, escape, o incumplimiento de tareas. Establecía también su cristianización e incluso cómo debían comportarse en presencia de blancos, aun habiendo sido liberados. La instauración de distintos códigos negros (España dictó uno similar para sus colonias; Inglaterra también) era vista como necesaria para resguardar la seguridad de los colonos, ya que los esclavos eran la mayor parte de la población en casi todas las colonias. En 1717, existió un episodio conocido como la rebelión de los colonos, cuyo origen fue la disputa por los aranceles de exportación e importación dispuestos por la Corona y que debían ser consensuados por asambleas de colonos. Así mismo, en 1725, se registró un levantamiento de esclavos. Los ingleses intentaron invadir el archipiélago en reiteradas ocasiones y es en el marco de la Guerra de los Siete Años que logran por primera vez su objetivo, en 1759. Al finalizar la contienda, tanto Guadalupe como Martinica volvieron a quedar bajo control francés.

A partir de la Revolución Francesa (1789), las colonias quedaron en plano de igualdad; la constitución de 1794 las definió como parte integrante de la república, por lo que todas las leyes y reglamentos que aplicaban en la Francia continental lo hacían también en las colonias. Se eligieron autoridades, se formaron asambleas, se anularon los aranceles sobre el comercio colonial, pero también se puso en marcha un nuevo régimen de esclavitud, que -entre 1791 y 1794- otorgó primero la ciudadanía y después la libertad a los esclavos. Esta medida fue atemperada en las colonias, mientras que en Guadalupe prácticamente no se cumplió. A la sombra de la incertidumbre reinante en Francia florecieron asambleas en las colonias que decidían qué leyes continentales aplicar y cuáles no. Fue durante esos años de fluctuaciones políticas que los ingleses volvieron a apropiarse de las islas, al controlarlas en 1810 por unos pocos años. En 1813, cedieron la soberanía a Suecia y ésta se la devolvió a su vez a Francia, en 1814. La esclavitud quedó finalmente abolida en 1848 a instancias de Victor Schoelcher, un político francés militante antiesclavista que en ese momento integraba el gobierno y que decretó el fin de esta práctica en Francia y sus colonias. A partir de ese momento la demanda de mano de obra de las plantaciones de azúcar fue suplida con trabajadores asiáticos, chinos y mayormente indio, a los que se denominaba “Culí”. El régimen de trabajo de los Culí era semiesclavo, pues percibían pagas y tenían contratos por lapsos de tiempo preestablecidos, al término de los cuales podían volver a su lugar de origen. En muchos casos fueron reclutados trabajadores con poca preparación, hasta engañados, pero en otros era gente que escapaba de situaciones de hambrunas y guerras. Con el tiempo los países donde eran reclutados este tipo de trabajadores empezaron a poner restricciones a este sistema. Hacia finales del siglo XIX, la competencia con las principales empresas productoras de azúcar radicadas en Europa llevó a la ruina a la mayor parte de los establecimientos locales, al derrumbarse el precio de este producto. En ese marco se decide diversificar la producción agrícola, incorporando la explotación de arroz, ananá y bananas; de todos modos el azúcar y sus derivados (melazas, ron) conservaron un papel protagónico entre las exportaciones. Fue una época de crisis económica, social y humanitaria, hubo levantamientos y huelgas y una epidemia de cólera que eliminó al 10% de la población. En ese marco es que, en 1871, Guadalupe comenzó a tener representación en el parlamento francés. Su primer diputado fue Hégésippe Légitimus, de origen negro e identificado con ideas socialistas.

En 1928, Guadalupe fue arrasada por un ciclón, y el arquitecto tunecino de familia francesa, Ali Tur, se encargó de gran parte de la reconstrucción de la isla, en la que levantó cerca de cien edificios y casas que hoy son parte central de la cultura criolla Guadalupense.

En 1940, el gobernador de la isla impulsó un programa de “trabajo compulsivo” que duró hasta 1943. En esta época Francia estaba gobernada por Vichy, en plena Segunda Guerra Mundial, y el gobierno del archipiélago estaba alineado con el del continente. Con la finalización del conflicto mundial y la llegada al poder de Charles De Gaulle, Guadalupe obtuvo su nuevo status administrativo, y pasó de ser una colonia a ser un departamento de ultramar de la República francesa, obteniendo mayor autonomía. Este cambio administrativo estuvo acompañado de la implementación de subsidios y cambios en los códigos aduaneros, cuyos resultados terminaron siendo malos para la economía local, al abrirse el consumo a los productos importados. En esta época hubo un renacimiento de los movimientos independistas, por lo que De Gaulle visitó en tres oportunidades el archipiélago con el objetivo de hacer sentir más integrada a Francia a la sociedad guadalupense. A partir de 1970, el conflicto separatista escaló hasta la violencia, aunque estas actitudes de todos modos no lograron volcar a la población local detrás de las demandas de independencia.

Después de las últimas reformas, que confirieron a San Martín (Saint-Martin) y a San Bartolomeo (Saint-Barthélemy) el status de colectividades marinas de ultramar independientes de la administración del archipiélago, Guadalupe quedó conformada por las islas Basse-Terre, Grande-Terre, La Désidaree, Marie Galante, Les Saintes, y varios islotes deshabitados, entre los que destacan los de Petit-Terre.

Actualmente, el gobierno en la isla está establecido de la siguiente manera: el jefe de estado es el presidente de Francia, quien designa un Prefecto. Tiene un legislativo unicameral para las cuestiones locales, y está representado en el parlamento francés por dos senadores y cuatro diputados.