Nombre oficial
Georgia
Gentilicio
Georgiano, -a
Capital:
Tiflis
Idioma Oficial
Georgiano
Población
4.594.000 habitantes
Presidente
Presidente: Mijeil Saakashvili Primer Ministro: Bidzina Ivanishvili
Prefijo Internacional
+995
Zona horaria
UTC+4
Moneda
Lari
Otros grandes Centros Urbanos
Kutaisi, Batumi, Rustavi, Zugdidi
Superficie
69.500 km2
Geografía y clima
Georgia está flanqueada por las cordilleras del Gran Cáucaso al norte y los Cáucasos Menores al sur, junto con sistemas montañosos que corren de norte a sur y dividen al país en regiones culturales e históricas diversas. El país tiene una importante región fértil hacia el suroeste hasta alcanzar la costa del Mar Negro. El clima en el oeste es subtropical con abundantes lluvias y hacia el este toma características continentales con diferencias de temperatura más pronunciadas. La barrera norte de la cordillera del Gran Cáucaso evita la llegada de los fríos más extremos provenientes del norte de Europa y Asia.
Economía
Economía de mercado con una larga historia en la producción vitivinícola y de aguas de manantial. Un importante crecimiento en la producción de energía en los últimos años, posibilidades de desarrollo de la industria petrolífera y un sector dedicado al turismo en fuerte expansión.
Qué ropa usar
Ropa liviana en el verano y algo de abrigo para las regiones montañosas. Ropa de abrigo liviana durante el invierno en el suroeste del país y ropa gruesa de abrigo en las regiones montañosas. A partir de los dos mil metros de altura es recomendable ropa apta para climas alpinos. El oeste del país recibe gran cantidad de lluvias por lo que es imprescindible estar preparado.
Tips
Día de la Independencia: 26 de mayo Día de la Unidad Nacional: 9 de abril
Sitios imprescindibles
Tiflis, Mtskheta, Batumi, Gori


 
 
HISTORIA
Georgia:
Georgia - HISTORIA

Georgia convoca a un viaje histórico que hunde sus raíces en los mismos orígenes del hombre. El país tiene algunos de los sitios poblados sin interrupción más antiguos de la humanidad y su dedicación al arte y su cuidado por la hospitalidad aparecen ya hace más de seis mil años. Sus regiones montañosas están entre las más imponentes de Europa y su cultura, profundamente marcada por el cristianismo, ha sido destacada desde la Edad Media.

LA ANTIGÜEDAD, ROMA Y LOS ÁRABES

 Los primeros vestigios de ocupación de la región de Georgia tienen cerca de 1.800.000 años de antigüedad, la evidencia más antigua de asentamientos fuera de África en el mundo entero. Hacia el año 6.000 a. C. hicieron su aparición una serie de culturas que abarcan desde el neólitico hasta la Edad de Hierro. La más antigua de ellas, la cultura Shulaveri-Shomu datada entre el sexto y el quinto milenio antes de la era cristiana, ya poseía herramientas de obsidiana y se dedicaba a la agricultura. Luego de varios intentos de invasión por parte de tribus como los Hititas, los proto-persas, los Cimerios y los Urartios, entre los siglos XII y VIII a. C. se formó el Reino de Diauehi, la primera unión tribal de los antiguos georgianos. Al caer Diauehi, aparecieron en la región los dos primeros estados georgianos: el Reino Cólquida en el Este, que se consolidó a finales del siglo VIII a. C. luego de derrotar a Diauehi y cuatro siglos más tarde el Reino de Kartli o Iberia Caucásica al Oeste, cuyo primer gobernante fue el rey Parnavaz I. Entre los siglos VII y IV a. C., la región de Cólquida e Iberia sufrió las sucesivas incursiones de los Medos y posteriormente los Persas y hacia el final del siglo III, Alejandro Magno llegó expandiendo las fronteras del imperio greco-macedonio hasta la región sur del Caúcaso y, aunque Cólquida e Iberia no fueron incorporadas al imperio, la influencia cultural sobre los georgianos fue considerable. Entre el siglo II a. C. y el primer siglo de la era cristiana, Georgia fue el territorio de confrontación entre los principales poderes políticos de la región. En el 189 a. C., el Reino de Armenia avanzó sobre gran parte de Iberia y a finales del siglo II a. C., el Reino del Ponto, aliado de Armenia y enfrentado al Imperio Romano, conquistó Cólquida. En el 65 a. C., la campaña del general romano Pompeyo llevó a la creación de la provincia romana de Lázica en la región de Cólquida, mientras que Iberia libremente aceptó la protección romana hasta el siglo II, cuando bajo el mando del rey Farasmanes II, apodado “El Bueno”, logró su independencia completa y recuperó parte de sus territorios perdidos. En el siglo III, Cólquida se transformó en el Reino de Lázica y a partir del siglo IV, Iberia Caucásica fue prácticamente un reino vasallo de los persas, mientras el Imperio Bizantino buscaba imponerse en la región hasta que en el año 591 los persas y los bizantinos se dividieron el reino. Poco más de medio siglo más tarde, en el año 645, los árabes llegaron al Cáucaso y forzaron al príncipe de Iberia, Stephanos II a reconocer el Califato. La llegada de los árabes al Cáucaso llevó a la creación en la del Emirato de Tiflis en la región oriental de Georgia, al mismo tiempo Lázica era invadida en el año 736. Lázica fue abandonada casi medio siglo más tarde dando lugar a la aparición del Reino de Abjasia, mientras que en Iberia, a principios del siglo IX, el príncipe Asot I se estableció en la provincia de Klarjeti y combatió la ocupación árabe dando comienzo a la dinastía Bagrátida.

EL PRIMER REINO UNIFICADO DE GEORGIA, LOS TURCOS Y LOS PERSAS

En el año 1008, el rey abjaso Bagrat III, por medio de una alianza dinástica fue proclamado Rey de reyes de los Georgianos, unificando así la antigua región de Cólquida con la región oriental de Iberia y fundando el Reino de Georgia, la primera monarquía unificada de su historia. El reino sostuvo una independencia precaria frente al Imperio Bizantino y al Imperio Seljúcida que se consolidó bajo el rey David IV “El Constructor”, quien en 1122 reconquistó Tiflis. Durante el siglo XII, bajo los reinados de Demetrios I y Jorge III, se convirtió en una de las naciones más importantes del oriente cristiano llegando a alcanzar su momento de mayor esplendor bajo la Reina Tamar, cuyo reinado duró desde 1184 hasta 1213. En el siglo XV, luego de los ataques del turco Tamerlán, el reino terminó dividido en tres reinos independientes, Kartli en el centro-este, Kakheti en el Este y el reino de Imereti en el oeste de Georgia junto a cinco principados semi independientes dominados por familias feudales. A partir del siglo XV, Georgia fue el terreno de confrontación de dos grandes imperios, los turcos otomanos al este y el imperio persa de los Safávidas. En 1555 los otomanos y los safávidas firmaron el tratado de paz de Amasya y se dividieron la región. Así quedo bajo el poder de los turcos el reino de Imareti y bajo la dominación persa los reinos de Kartli y Kakheti. Los georgianos combatieron durante dos siglos la dominación extranjera y para el siglo XVII la región había quedado devastada, con los nobles enfrentados según rindieran tributo a los persas o a los turcos. A finales de ese siglo, un nuevo poder imperial empezó a hacer sentir su presencia al norte de Georgia y los georgianos comenzaron a buscar en Rusia, que compartía con ellos la religión cristiana, al aliado que les ofreciera protección frente a los turcos y los persas. 

LA PROTECCIÓN RUSA

En el año 1762, el rey Heraclio II unificó los reinos de Kartli y Kakhetia y en los años siguientes comenzó a tratar de ganar el favor de Rusia para ser protegido frente a los turcos que nuevamente intentaban conquistar el reino. En 1783, el rey firmó con el Imperio Ruso el tratado de Georgievsk y convirtió a Kartli-Kakheti en un protectorado ruso manteniendo a la dinastía Bagrátida en el poder. El reino fue, hacia el final del siglo XVIII, el territorio donde se disputaron el dominio las fuerzas rusas y otomanas. Durante la guerra ruso-turca de 1787, los rusos retiraron las tropas de la región y siete años más tarde Tiflis fue destruida por los persas al mando de Aga Muhammad Khan. A la muerte de Heraclio en 1798, la discusión por la sucesión entre los hijos del rey muerto, favoreció la intervención rusa a pedido del rey Jorge XII Bagration. En diciembre de 1800, el zar Pablo I de Rusia declaró la anexión de Georgia y depuso a la dinastía bagrátida, y al año siguiente las tropas rusas entraron en el país y se hicieron cargo de la administración. El futuro heredero Tsarevich David Bagration fue llevado de Tiflis a San Petersburgo por los rusos en 1803 poniendo así fin al reino independiente de Georgia. Las tropas rusas derrotaron a los persas en el año 1805 y en 1810 anexaron al reino georgiano occidental de Imereti. Los sucesivos conflictos armados que el Imperio Ruso mantuvo con los persas y los turcos a lo largo del siglo XIX le permitieron anexar la mayor parte de los territorios semi-independientes que quedaban en la región de Georgia, que volvió a estar unificada por primera vez después de vario siglos como parte del Imperio Ruso. En la segunda mitad del siglo XIX, luego de la reforma emancipadora rusa de 1861, la situación de los campesinos había comenzado a cambiar. Comenzaba a afirmarse un renacimiento cultural en Georgia, que gradualmente se había alejado de la influencia árabe y comenzaba a recibir las ideas de Europa occidental. Intelectuales como Illia Chcavchavadze, un escritor considerado como uno de los padres de la patria, comenzaron la actividad política. A fines del siglo XIX la industrialización del país, impulsada por los rusos, llevó a la aparición de una clase social trabajadora junto con el desarrollo del ideario social-demócrata, dos de cuyos exponentes principales, Noe Zhordania y Filipp Makharadze se convertirían en la fuerza política más importante a partir de la primera década del siglo siguiente. En 1905 estalló una revolución de campesinos y trabajadores en gran parte del Imperio Ruso, obligando al zar ruso Nicolás II a establecer una monarquía constitucional. El partido social-demócrata en Georgia se dividió en las facciones bolcheviques y mencheviques, la primera liderada por Josef Djugashvili, luego conocido como Josef Stalin y la segunda por Noe Zhordania.

 

LA INDEPENDENCIA, LA ERA SOVIÉTICA Y EL POST-COMUNISMO

Poco antes del final de la primera guerra mundial estalló en Rusia la revolución bolchevique que depuso al gobierno del zar. Georgia tomó ventaja de la situación, y luego de un breve intento de conformar una federación junto con Armenia y Azerbaiján, declaró su independencia el 26 de mayo de 1918. (Esta situación abrió las puertas para la proclamación de la independencia de Georgia que fue declarada el 26 de Mayo de 1918 tras un breve intento de conformar una federación junto con Armenia y Azerbaiján) Georgia mantuvo su independencia bajo un gobierno menchevique durante dos años, hasta que el ejército ruso ocupó el país en febrero de 1921, forzando a Georgia a incorporarse a la República Federativa Socialista Soviética de Transcaucasia. En 1936, cuando la federación fue disuelta, Georgia se transformó en la República Socialista Soviética de Georgia, formando parte de la Unión Soviética hasta el año 1991.
Durante la segunda guerra mundial, los georgianos sumaron cerca de setecientos mil hombres al ejército ruso, mientras que algunos se aliaron a los alemanes enlistados como la Legión Georgiana. Durante la era soviética, Georgia tuvo algunos de los mejores índices de educación de la Unión, aunque la corrupción fue uno de sus problemas más importantes. El Ministro del Interior Eduard Shevardnadze, que luego de la caída del comunismo fue presidente del país, fue uno de los actores de más relevancia en la lucha contra la corrupción y el desarrollo de la economía. Tras el desmembramiento de la Unión Soviética, Georgia sostuvo elecciones multipartidarias el 28 de octubre de 1990. Uno de los líderes de la disidencia, el científico y escritor Zviad Gamsajurdia se convirtió en jefe del Consejo Supremo de la República de Georgia, y declaró su independencia de la Unión Sovíetica el 9 de abril de 1991. Gamsajurdia fue elegido presidente con el ochenta y seis por ciento de los votos el 26 de mayo de 1991, pero a fines de ese mismo año fue depuesto en un golpe de estado que llevó a la presidencia a Eduard Shevardnadze quien gobernó el país hasta 2003, cuando tuvo que dejar el cargo luego de la llamada Revolución de las Rosas. Las elecciones de 2004 dieron como ganador con el noventa y seis por ciento de los votos a Mijeil Saakashvili, quien emprendió un programa de reformas políticas que acercó el país a Occidente. En las elecciones parlamentarias de octubre de 2012, fue elegido Primer Ministro el empresario Bidzina Ivanishvili, líder de la coalición Sueño Georgiano, opositora al gobierno del presidente Saakashvili.
 

En el año 1008, el rey abjaso Bagrat III, por medio de una alianza dinástica fue proclamado Rey de reyes de los Georgianos, unificando así la antigua región de Cólquida con la región oriental de Iberia y fundando el Reino de Georgia.”