Nombre oficial
República de Filipinas
Gentilicio
filipinos
Capital:
Manila
Idioma Oficial
filipino e inglés.
Población
99.990.017 (est. 2010)
Presidente
Benigno Aquino III
Prefijo Internacional
0063
Zona horaria
UTC + 8
Moneda
peso filipino
Otros grandes Centros Urbanos
Quezón, Luzón, Caloocan. Davao, Cebú, Zamboanga Antipolo, Pasig, Tasquig y Valenzuela.
Superficie
300.000 Km2
Geografía y clima
Muchas de las grandes islas son afloraciones volcánicas de diversa antigüedad
Economía
han logrado un crecimiento a tasas record y la industrialización acelerada.
Qué ropa usar
fresca
Tips
Fechas nacionales: 9 de abril, 1 de mayo, 10 de mayo, 30 de junio, 21 y 30 de agosto, 25 de octubre y 29 de noviembre.
Sitios imprescindibles
Manila, Isla Corregidor, Cebú


 
 
HISTORIA
República de Filipinas:
FILIPINAS: MILES DE ISLAS, MILES DE TRADICIONES

Filipinas recibió, durante el transcurso de su historia, una variada influencia de distintas culturas. Musulmanes y españoles pugnaron por el poder de la isla, hasta la llegada de los Estados Unidos. Luego de la independencia, llegó el progreso económico y las luchas de los grupos separatistas.

LAS PRIMERAS MIGRACIONES

Los Negritos fueron las primeras comunidades que se instalaron en las Filipinas hace unos 30.000 años. Pero la llegada de los pueblos austronesios los desplazó y arrinconó en zonas marginales de Filipinas. Para el siglo X AC, la región había evolucionado en un conjunto de pueblos separados que comerciaban o hacían la guerra de acuerdo a un complejo entramado de alianzas y enemistades entre ellos.

Entre los siglos II y XV, sucesivas migraciones provenientes de Indonesia y Malasia poblaron las islas y se agruparon en clanes que, contrariamente al resto del mundo malayo, fueron poco influidos por la cultura clásica india. Pero ya en el siglo X, la región de la Bahía de Manila fue colonizada por la dinastía hindú de Tondo, que influyó en la organización de los pueblos filipinos, y desde donde se establecieron rutas comerciales con los puertos chinos.

Paralelamente, la llegada del Islam en 1380 impactó profundamente en la zona, generando cambios estructurales en la sociedad filipina. Desde los siglos XI y XII, barcos mercantes musulmanes, japoneses y chinos, desembarcaron en sus costas y poblaron las islas de comerciantes y artesanos. En el siglo XV las islas del sur fueron islamizadas tras la llegada de numerosos musulmanes de origen malayo, quienes establecieron distintos sultanatos. El sultanato de Sulú fue el enclave musulmán más poderoso.

El reino de Brunei, en guerra con Tondo, se estableció en el siglo XV en lo que, tiempo después se convertiría en Manila, y dominó la región por los siglos siguientes. El surgimiento de sultanatos con soberanía en otras regiones de Filipinas, como fue el caso de Mindanao y Sulú, le dio diversidad política y un gran impulso al comercio de la zona.

Entre los siglos XIII y XVII, Filipinas se integró al sistema comercial chino mediante la venta de sus materias primas y la instalación de asentamientos de ese origen en varios puntos del archipiélago.

LOS EUROPEOS LLEGAN A FILIPINAS

El 16 de marzo de 1521, el portugués Fernando de Magallanes llegó a las Filipinas al mando de una expedición española. Pese a que Magallanes fue asesinado por el guerrero musulmán y Califa Pulaka -conocido como Lapu Lapu- al salir en defensa del sultán de Cebú, el resto de su flota siguió viaje a Europa sin haber logrado sus objetivos de ocupación. Pero llevaron con ellos importantes noticias sobre las magnificas riquezas de Filipinas.

Pero para 1565, los españoles llegados con la flota al mando de Miguel López de Legazpi iniciaron, finalmente, la ocupación de las Filipinas. El primer paso fue la creación del primer fuerte español en Cebú, a lo que le siguió la fundación de Manila, capital del archipiélago, en 1571. Por otra parte, una vez descubierto el circuito de corrientes oceánicas y vientos favorables para la navegación entre América y Filipinas, se estableció la ruta regular de flotas entre Manila y Acapulco, conocida como el Galeón de Manila. Fue entonces cuando la región recibió su nombre actual, en honor al delfín y futuro rey de España, Felipe II.

La relación de los españoles con los habitantes originarios fue dispar. Algunos sultanatos, como fue el caso de los de Sulú, Mindanao y Joló, mantuvieron su identidad musulmana a cambio de reconocer la autoridad española.

Lo cierto es que entre 1565 y 1821, la colonia española de las Filipinas fue una capitanía general dependiente del virreinato de Nueva España, que tenía su sede central en México. La puesta en marcha de un sistema de educación pública y la evangelización produjo la hispanización de una parte importante de la población. Pero además facilitó la creación de una generación de filipinos cultos que comenzaron a cuestionar el derecho español de dominarlos. El surgimiento de un movimiento político y militar a favor de la emancipación, tuvo en el filipino José Rizal uno de sus líderes más respetados. Pero Rizal, que en sus inicios era un joven burgués muy fiel a España y luego terminó siendo la cabeza de los movimientos independentistas, fue ejecutado en 1896 por las autoridades coloniales.

UN PASE DE MANOS: FILIPINAS BAJO EL PODER DE ESTADOS UNIDOS

En abril de 1898, la misteriosa explosión del buque norteamericano Maine en la bahía de la Habana, Cuba, desató la guerra entre los estadounidenses y los españoles. Una flota norteamericana se dirigió a Filipinas y desembarcó con el apoyo de los independentistas locales, a los que se les prometió la libertad tras la derrota española. Por el Tratado de París firmado el 10 de diciembre del mismo año, España le cedió Filipinas a los EEUU.

Pero los norteamericanos no estuvieron dispuestos a cumplir su promesa de otorgarle la independencia a los filipinos. Se inició entonces la segunda fase de la guerra emancipadora filipina, esta vez contra los estadounidenses. Las tropas ocupantes cometieron numerosas atrocidades en su intento de derrotar a sus adversarios. Un millón de filipinos murieron, la gran mayoría asesinados en campos de concentración, en redadas o durante los tormentos aplicados por los carceleros norteamericanos.

El presidente filipino Emilio Aguinaldo, fue nombrado tras la redacción de la primera Constitución Filipina, pero incapaz de ejercer el poder efectivo ante la presencia de las tropas norteamericanas. Las tropas filipinas se rindieron el 1 de abril de 1901 y la resistencia quedó en manos de tropas guerrilleras que hostigaban a los invasores en todo el territorio.

El 8 de diciembre de 1941, con la Segunda Guerra Mundial en su segundo año, tropas de Japón invadieron las Filipinas y derrotaron a los defensores norteamericanos comandados por el general Douglas Mc Arthur. Los filipinos afines a Japón proclamaron la Segunda República de Filipina el 14 de octubre de 1943. La reocupación norteamericana de Filipinas comenzó el 19 de junio de 1944 cuando la marina aliada avanzó contra las tropas japoneses. Tras intensos combates aeronavales y terrestres, la guarnición nipona en Filipinas se rindió.

LA INDEPENDENCIA FILIPINA

El 4 de julio de 1946 Filipinas declaró su independencia. Norteamérica tuvo que admitir que ya no era posible sostener su dominio sobre los filipinos sin enfrentar un largo y costoso enfrentamiento contra los nacionalistas locales. Pero además, EEUU optó por una transición pacífica para asegurar su predominio sobre la economía local y obtener la cesión de numerosas bases militares en territorio del nuevo país. En las décadas siguientes Filipinas logró un ambiente de crecimiento económico y relativa estabilidad política, sólo interrumpida por las tensiones ocasionales entre católicos y musulmanes, o la presencia de guerrillas comunistas de poco peso político.

En 1966, Ferdinando Marcos ganó las elecciones con un gran apoyo popular. Pero con el paso del tiempo, Marcos se reveló como un dictador que no dudó el cerrar el parlamento, detuvo a los principales opositores y lanzó a sus grupos paramilitares a hostigar y asesinar a los que criticaban su gobierno. Anulada la oposición, Marcos se eternizó en el poder y creó un vasto sistema de corrupción para enriquecerse y favorecer a su círculo de confianza.

El 21 de agosto de 1983, el líder opositor Benigno Aquino fue asesinado apenas regresó a Filipinas desde su exilio en los EEUU. Del entierro del líder opositor participaron unas 500 mil personas. El movimiento popular adquirió una efervescencia tal que no habría de cesar hasta el derrocamiento del dictador. La muerte de Aquino desató una ola de descontento popular contra Marcos, instigador del asesinato, cuya expresión más evidente fue el triunfo en las siguientes elecciones presidenciales de Corazón Aquino, viuda del líder opositor ultimado. Apenas se supo del triunfo opositor, comenzaron las manifestaciones masivas que culminaron con la huida de Marcos de Filipinas bajo protección norteamericana y su posterior exilio en Hawai. El 25 de febrero de 1986, Corazón Aquino asumió la presidencia y clausuró así un triste período de largos años de dictadura. Aquino tuvo que hacer frente a numerosos intentos de golpe de estado de los partidarios de Marcos. La popularidad de la presidenta y el apoyo de los militares filipinos conjuraron las rebeliones. Pero además, tras la caída del dictador los guerrilleros comunistas redoblaron sus ataques. El ambiente de frustración se hizo más acuciante en 1991, cuando el volcán Pinatubo entró en erupción y arrasó vastas zonas, además de dejar 700 muertos y daños económicos millonarios.

LA ACTUALIDAD

Desde la década de 1990 en adelante, Filipinas atravesó un periodo de crecimiento económico sostenido, aunque salpicado por recurrentes crisis políticas, la corrupción escandalosa de los gobernantes y continuos intentos de golpes de estado. La trágica erupción del volcán del Monte Pinatubo en junio de 1991, causó la muerte de más de 700 filipinos y el éxodo de más de 300 mil personas, mientras que sepultó completamente la base Clark de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Este episodio desembocó en que Estados Unidos optara por abandonar la isla voluntariamente el 26 de noviembre de 1991.

La guerrilla comunista fue reemplazada por la actividad de los separatistas de Abu Sayyaf y del Frente Moro de Libración Nacional, un grupo que en 1993 renunció a la lucha armada para lograr la independencia de Mindanao. La facción musulmana denominada Frente Moro de Liberación Islámica, aun continúa con la lucha en Mindanao, Sulú, Basilan y Palawan.

Filipinas: miles de islas, miles de tradiciones”