Nombre oficial
Republica Árabe de Egipto
Gentilicio
egipcios
Capital:
El Cairo
Idioma Oficial
árabe
Población
83.082.000 (est. 2010)
Presidente
Farouk Sultan
Prefijo Internacional
0020
Zona horaria
UTC + 2
Moneda
Libra
Otros grandes Centros Urbanos
Assuán, Alejandría, Sharm el Shiej y Hurghasda
Superficie
1.001.450 Km2
Geografía y clima
El territorio egipcio puede ser dividido en cinco ecosistemas diferenciados.
Economía
posee una economía con mediana injerencia del estado, concentrada principalmente en la producción agrícola
Qué ropa usar
fresca y liviana
Tips
Fechas nacionales: 25 de abril, 1 de mayo, 18 de junio, 23 de julio y 6 de octubre
Sitios imprescindibles
El Cairo - Tebas - Assuán - Alejandría


 
 
HISTORIA
Republica Árabe de Egipto:
EL PAÍS DE LA HISTORIA
Republica Árabe de Egipto - HISTORIA

Eternamente relacionado con el desierto y las pirámides, Egipto es un país cargado de una apasionante historia. Actualmente convulsionado por una rebelión social sin precedentes, Egipto no pierde sus encantos a la hora de conocer su pasado.

EL IMPERIO ANTIGUO Y LAS PIRÁMIDES

De acuerdo a los estudios arqueológicos, se cree que los primeros rastros humanos en Egipto se remontan al periodo situado entre los años 5.500 AC y 4.000 AC, y pertenecen a la cultura Badariense que se ubicó en el Bajo Egipto. Los badarienses fueron sucedidos por los gerzeenses en el Alto y Medio Egipto y los Maadis, en la región del Bajo Egipto. Pero ya hacia el año 3.050 AC se produjo la reunificación egipcia bajo la corona del emperador Menes.
La unificación dio paso al Imperio Antiguo, periodo de esplendor de Egipto en el que se construyó uno de los íconos más impresionantes de la ingeniería antigua: las pirámides de Kefrén, Keops y Gizeh. Pero además Egipto extendió sus dominios hasta la península del Sinaí y las nacientes del Nilo, logrando de este modo un poderío militar y económico sin precedentes. Sin embargo un periodo de hambruna, guerra civil y rebeliones, dio fin a la dinastía gobernante, que fue reemplazada por un nuevo faraón surgido de Tebas.
En el 2.250 AC se inicia el denominado Periodo Intermedio, caracterizado por un gran desarrollo cultural y religioso. Esta prosperidad permitió la construcción de canales para regular las crecidas del río Nilo, del cual dependía la prosperidad del imperio. En el año 1.800 AC, los hicsos conquistaron Egipto, que fueron expulsados recién en el 1550 AC gracias a la labor de una fuerza militar organizada desde Tebas. La liberación egipcia hizo surgir a una dinastía de faraones guerreros que lanzaron sucesivas campañas de expansión territorial. En este periodo los egipcios conquistaron Nubia y extendieron las fronteras del imperio hasta el río Éufrates. Además, surgió la figura del faraón Ajenatón, quien promovió una reforma religiosa e intentó implantar el monoteísmo en Egipto. Al descontento de la poderosa casta sacerdotal se le sumó la ofensiva hitita sobre las colonias en Asia. Los sucesores de Ajenatón, que no logró tener éxito en sus reformas, le siguieron una nueva generación de reyes guerreros que entraron en guerra con los hititas y derrotaron una invasión del “pueblo del mar”, una civilización que aun no ha podido ser identificada.
En los años siguientes la corona egipcia fue dividida entre los gobernantes provenientes de Libia. Entre el siglo VI AC y I AC Egipto cayó primero bajo del dominio de los Persas y luego en manos de los griegos Macedonios comandados por Alejandro Magno. En el 300 AC, el periodo helenístico dio origen a la dinastía ptolomeica, de la cual surgiría la famosa reina Cleopatra. Fue precisamente bajo su mandato que Roma se anexó el imperio egipcio tras derrotar a las tropas faraónicas en la batalla de Actium, librada en el año 31 AC. Con el fin del imperio romano y el surgimiento de Bizancio, Egipto pasó a ser regido desde el imperio de oriente con base en Constantinopla.

LOS MUSULMANES LLEGAN A EGIPTO

Por su parte, los musulmanes entraron en Egipto y lo conquistaron en el año 640. Si bien la dominación cristiana había desalentado la práctica de las antiguas creencias egipcias e intentado la conversión del pueblo al catolicismo, los símbolos y ritos ancestrales siguieron practicándose en muchos hogares egipcios. El surgimiento de la iglesia copta cristiana, revela la decisión de los egipcios de aceptar la evangelización, pero no la sujeción a los principios religiosos dictados por Constantinopla.
La llegada de los musulmanes en 639 supuso una política de tolerancia hacia los grupos católicos y judíos que vivían en Egipto, al tiempo que la prédica del Corán ganaba numerosos adeptos dentro de la sociedad. Con el islamismo llegaron los gobernantes árabes y la progresiva imposición de su cultura sobre los egipcios. La arabización de Egipto supuso además aceptar que el Islam se había convertido en la fuerza política y religiosa dominante.
La llegada de los fatimíes desde la región del Magreb en el año 972 dio lugar a un nuevo periodo de esplendor en las artes y las ciencias gracias a una política de tolerancia que acabó con una parte importante del sistema de castas que segregaba a los ciudadanos de acuerdo a las diferentes etnias y religiones. Sin embargo, la llegada al poder del califa Al Hakim inició un periodo de decadencia e intolerancia que alcanzó a los grupos judíos y cristianos que vivían en Egipto. Rebeliones y guerras producidas en tiempos de Hakim redujeron el territorio egipcio a un mínimo histórico, al igual que su poderío militar y económico.
Mientras la ciudad de Ascalon era tomada por los cruzados cristianos y Egipto se debatía en una guerra entre los grupos que intentaban hacerse con el poder, el gobierno de Damasco, que tenía bajo su administración al califato egipcio, envió una fuerza al mando del general Shirkuh para imponer el orden y expulsar a los cruzados. Shirkuh cumplió ambos objetivos y recibió el cargo de visir de Egipto. Fue sucedido por su sobrino, Saladino, en el año 1169, quien ejecutó una brillante reforma administrativa y jurídica, al tiempo que terminó con los últimos conatos de rebeldía. Su espíritu devoto y tolerante con otras religiones, junto a la valentía demostrada en el campo de batalla, le valió el respeto de muchos adversarios católicos. En 1244, Saladino les arrebató la ciudad de Jerusalén a los cruzados cristianos, victoria que lo convirtió en líder y héroe del universo musulmán.
Tras la muerte de Saladino, el poder pasó en 1250 a los Mamelucos, casta guerrera proveniente del Cáucaso que era empleada como fuerza de elite en la lucha contra los cruzados y que llegaron al Nilo junto con el conquistador de Jerusalén. El periodo de los mamelucos finalizó en 1517 cuando Egipto fue cooptado por el Imperio Otomano.
En 1609 estalló una rebelión en todo Egipto contra el Pachá Mohamed que había sido designado por los otomanos. La causa del descontento estaba en los abusos de las tropas y gobernantes contra el pueblo egipcio y el sistema tributario que los despojaba del producto de su trabajo. La revuelta fue aplastada de manera brutal, pero el sentimiento independentista egipcio no menguó pese a la derrota.
Desde entonces, los Pachá fueron perdiendo poder dentro de Egipto y su lugar fue tomado por los mamelucos que estaban a cargo de las ciudades. En 1766 el mameluco Ali Bey logró tomar el poder en Egipto y demostró su decisión de no acatar las órdenes otomanas al negarse a enviar tropas locales a combatir contra Rusia. Ali Bey se nombró sultán de Egipto tras deshacerse de otros líderes mamelucos. Luego, envió tropas para conquistar los territorios de la península arábiga y tomar el control sobre la ciudad sagrada de La Meca. Pero en abril de 1773, las tropas otomanas entraron en Egipto y tomaron prisionero a Alí Bey, lo que generó que durante años Egipto atravesara un tiempo de penurias y escasez a causa de la ineptitud de los gobernantes otomanos.

FRANCESES Y BRITÁNICOS EN EGIPTO

En 1798 las tropas francesas al mando de Napoleón Bonaparte invadieron Egipto y sumaron su territorio al imperio que lideraba el general. Pero tras la retirada de los franceses, los otomanos apoyaron en 1805 el ascenso de Mehmet Alí como rey de Egipto. Con apoyo de los turcos, el nuevo monarca inició en 1811 una campaña para neutralizar el poder de los mamelucos y aseguró su autoridad sobre el territorio egipcio. Luego se lanzó a la conquista de Sudán, Arabia y Siria. Con sus tropas avanzó sobre Medina y La Meca, para luego pasar a Acre y amenazar a la capital otomana, Estambul. Los otomanos acudieron a Francia e Inglaterra, con quiénes se aliaron para derrotar a los egipcios.
Aunque derrotado y obligado a dejar sus posesiones más allá del Sinaí, Mehmet se las ingenió para reorganizar Egipto e iniciar la modernización de su economía con ayuda de los franceses. Fue un periodo de crecimiento durante el cual se llevaron adelante obras para mejorar los regadíos en torno al Nilo y organizar la base industrial del país. En 1874, y luego de un acercamiento de Egipto al poder británico, capitales ingleses construyeron el Canal de Suez. La importancia estratégica que adquirió Egipto llevó a los británicos a inmiscuirse en los asuntos internos del país y ejecutar una serie de acciones que debilitaron el poder del monarca local. Hacia el fin del siglo XIX ya controlaban la economía, las tropas y la política egipcia, incorporando al país como colonia de facto de su vasto imperio.
En 1882, una rebelión liderada por el coronel Ahmed Orabi intentó expulsar a los británicos, que reaccionaron enviando una fuerza de ocupación que doblegó a los nacionalistas egipcios. Acto seguido, Egipto fue nombrado protectorado británico.
Los esfuerzos del Pachá Ahmad Saki por recuperar la autonomía egipcia dieron sus frutos en 1922, cuando la corona británica accedió a autorizar un gobierno local, aunque retuvo el derecho a mantener guarniciones en el territorio y el control de sus relaciones exteriores. El 26 de agosto de 1936 Egipto proclamó su independencia, pero Gran Bretaña logró que la nueva nación aceptara que tropas y administradores de ese país mantuvieran el control del Canal de Suez, por lo que Egipto adoptó la forma de una monarquía parlamentaria con el rey Farouk como cabeza del Estado.

LOS CONFLICTOS CON ISRAEL

Durante la Segunda Guerra Mundial las tropas alemanas del African Korps de Erwin Rommel fracasaron en su intento de tomar Egipto. Para ese momento, el nacionalismo iba ganando adeptos en Egipto y el fracaso en la guerra contra Israel en 1948 había generado descontento contra la monarquía a un punto sin retorno. El 26 de julio de 1952 estalló una rebelión militar que derrocó al rey y proclamó la república el 18 de junio de 1953. Un año más tarde, el general Gamal Abdel Nasser derrocó al presidente de facto Muhammad Naguib y accedió a la presidencia. El discurso de Nasser alejó a Egipto del bando occidental y lo acercó a los soviéticos.
En 1956 Nasser nacionalizó el Canal de Suez, de mayoría accionaria franco británica. Aliados con Israel, los gobiernos de Francia y el Reino Unido lanzaron una devastadora invasión sorpresiva sobre Egipto el 31 de octubre de 1956. La presión coligada de EEUU y la Unión Soviética obligaron al retiro de los invasores.
Pese a la derrota, Nasser se consolidó e inició una serie de reformas para eternizarse en el poder. Declaró a su partido, la Unión Nacional, como la única fuerza política autorizada. Luego avanzó en una serie de medidas populistas que incluyeron la nacionalización de servicios públicos y medios de producción.
El clima de tensión con Israel fue en aumento por el bloqueo egipcio al puerto de Eliat en el Mar Rojo. El 5 de julio de 1967, un ataque fulminante de las columnas y aviones judíos contra Egipto, Jordania, Irak y Siria provocó un desastre completo en las filas árabes. El conflicto, conocido como la Guerra de los Seis Días, fue una catástrofe para los egipcios y le significó la pérdida de la península del Sinaí, que fue anexada posteriormente por Israel.
En 1970 el presidente Nasser murió y fue reemplazado por su vicepresidente, Anwar El Sadat. El nuevo mandatario comenzó a alejarse de la órbita soviética y acercarse a los EEUU. Al mismo tiempo, emprendió un programa de reformas para liberalizar el estado y desmontar la desmedida injerencia estatal en la economía.
Los acuerdo de Camp David, firmados en Washington el 17 de septiembre de 1978 por los gobiernos egipcio e israelí, dieron una pausa al enfrentamiento entre ambas naciones y lograron algunos avances sustanciales como la devolución a Egipto de la península del Sinaí y el reconocimiento del estado judío por parte del gobierno de El Cairo.

EL COMIENZO DE HOSNI MUBARAK

El presidente Sadat, que negoció sin el consentimiento de otras naciones árabes, fue acusado de traición por los grupos más fundamentalistas del panarabismo. El 6 de octubre e 1981, Sadat fue asesinado por un comando de nacionalistas fanáticos durante un desfile militar. Le sucedió Hosni Mubarak, hasta entonces con el cargo de vicepresidente.
Mubarak intentó acercar a Egipto a la esfera árabe, pero su apoyo a la política de EEUU hacia Medio Oriente ha dificultado su objetivo. Tampoco ayudó su decidida participación en la coalición que invadió a Irak en 1991 y la posición ambigua respecto a la comunidad palestina sojuzgada por Israel. Estas circunstancias y la presencia de un elevado nivel de pobreza han sido el caldo de cultivo para el crecimiento de grupos fundamentalistas islámicos en la sociedad egipcia.

En enero de 2011, miles de jóvenes egipcios que reclamaban mayores libertades políticas y civiles llevaron adelante una importante cantidad de manifestaciones que, luego de varios días de enfrentamientos con grupos oficialistas, terminaron con el poder de treinta años de Hosni Mubarak.

Egipto: el país de la Historia”