Nombre oficial
Curaçao - Kòrsou - Curazao
Gentilicio
Curazoleño, curazaleño
Capital:
Willemstad
Idioma Oficial
Papiamento y Neerlandés
Población
142.180 habitantes
Presidente
Gerrit Schotte
Prefijo Internacional
+599
Zona horaria
UTC - 3 hours
Moneda
Florín (Nafl)
Otros grandes Centros Urbanos
Otrobanda , willemstad, Bapor Kibra, Westpunt
Superficie
Geografía y clima
Playas. Cálido y soleado durante todo el año.
Economía
PIB per cápita
Qué ropa usar
Ropa liviana
Tips
Enamórese del buceo y playas de primera clase
Sitios imprescindibles
Playa de Grote Knip, Plaza Brion


 
 
HISTORIA
Curaçao - Kòrsou - Curazao:
La joya escondida del Caribe.
Curaçao - Kòrsou - Curazao - HISTORIA

El País de Curazao se extiende sobre una de una las islas más bellas del grupo de las Islas de Sotavento. A partir de 2010, es un territorio autónomo perteneciente al Reino de los Países Bajos. Desde allí llegaron los colonos, establecidos tras el retiro del Imperio Español, que abandonó la isla para avanzar en su lucha por la conquista de América. Con improntas de una y otra cultura, las raíces milenarias de Curazao se manifiestan en un folclore rico y vistoso.

LA POBLACIÓN ORIGINARIA

Curazao, al igual que otras islas y parte del macizo continental de la zona, estuvo poblada originalmente por los Caquetíos, un pueblo indígena americano de la extensa familia de los Arawaks, descendientes a su vez de las poblaciones arcaicas que arribaron a la región desde la desembocadura del río Orinoco, en Venezuela, mucho tiempo antes de la era cristiana. Cuando llegaron los españoles, los Caquetíos eran un pueblo pacífico de cazadores-recolectores, con gran dominio sobre la agricultura y la pesca, organizados políticamente en una sociedad teocrática.

LA CONQUISTA ESPAÑOLA

El Imperio Español desembarcó en Curazao hacia el año 1499, cuando una expedición a cargo de Alonso de Ojeda descubrió la isla durante su primera misión exploratoria a la costa norte de Sudamérica. Por entonces, Américo Vespucio bautizó el nuevo territorio como Isla de los Gigantes, en alusión a la elevada contextura física de los habitantes originarios. La expansión y establecimiento de los españoles sobre Curazao comenzó en 1508, con el nombramiento de Ojeda como gobernador de Nueva Andalucía, una audiencia española que involucró además a las islas de Aruba y Bonaire. El dominio sobre la isla se mantuvo durante todo el siglo XVI, mientras que la mayor parte de los nativos era exiliada a otras colonias como mano de obra esclava, y los españoles utilizaban la formación geográfica a modo de puente para la conquista de la región continental. Al no hallar oro ni plata, y con condiciones poco favorables para el desarrollo de la agricultura, sobre todo por falta de agua dulce, la isla fue perdiendo paulatinamente cualquier interés comercial para España. A medida que la Conquista avanzó sobre el continente, la isla fue abandonada hasta quedar relegada a un reducto para la crianza de animales exóticos, como el caballo o la oveja, introducidos por los colonos de la parte occidental de la isla.

LA COLONIZACIÓN NEERLANDESA

Existen registros de un primer asentamiento neerlandés hacia el año 1621, probablemente debido a la necesidad que estos navegantes tuvieron de abastecerse, ya sea de madera o sal, abundantes en la isla. Sin embargo, no fue hasta 1634, tras batallar durante ocho años, que la expedición de La Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales, comandada por Johannes van Walbeeck, conquistó Curazao. La escaza dotación colonial española y prácticamente toda la población arawaka se negaron a jurar obediencia a los Países Bajos, por lo que fueron expulsados hacia las costas de Venezuela. Dos años después, Walbeeck conquistó también las islas de Bonaire y Aruba, asegurando una serie de puertos sumamente importantes para los planes de conquista y comercio neerlandés. Pese al intento español por reconquistar Curazao, durante la primera mitad del siglo XVII, esto nunca sucedió y la isla comenzó a recibir la llegada de colonos neerlandeses y judíos sefaradíes, estos últimos originarios del noroeste de Brasil, a donde habían llegado tras su expulsión de Portugal, primero, y los Países bajos, después. Es precisamente esta ascendencia sefaradí lo que explica la existencia de abundantes apellidos hispanoportugueses en la población de Curazao, e incluso la coincidencia fonética entre el idioma local y el portugués. Las nuevas poblaciones lograron mejorar sensiblemente las técnicas para el cultivo de cítricos, tanto como la explotación de las salinas. Cuando, en 1642, Peter Stuyvesant fue nombrado gobernador de Curazao, la isla ya era un centro comercial de gran relevancia, lo que más tarde le permitiría llegar a ser uno de los principales puntos de comercio de esclavos para las colonias europeas en el continente americano, especialmente Brasil.

INVASIONES INGLESAS Y MERCADO ESCLAVISTA

Motivadas principalmente por las Guerras Napoleónicas europeas, Curazao fue invadida por el ejército inglés en dos ocasiones consecutivas, entre 1800 y 1815, año en que la firma del Tratado de París otorgó legal y definitivamente la isla a los neerlandeses. Para entonces, en la región continental se desencadenó una serie de movimientos independentistas de las colonias hispanas, a las que Curazao contribuyó brindando asilo a militares de la talla de Simón Bolívar. Las condiciones geográficas de la isla, con aguas profundas y barreras naturales para sus puertos, le valieron gran popularidad entre los comerciantes del Caribe. Willemstad, la ciudad capital, experimentó un verdadero estallido comercial a raíz de la compra y venta de los esclavos provenientes de África, en camino hacia un destino definitivo. Aquellos que permanecían en la isla, mientras tanto, fueron mano de obra barata para las plantaciones agrícolas existentes, que comenzaron a ser mucho más rentables que las de los Países Bajos. Curazao vivió por entonces una época de inusitado esplendor económico. Finalmente, la abolición de la esclavitud en los territorios neerlandeses, a partir de 1863, generó una verdadera crisis, que derivó en la masiva migración de los isleños buscando trabajo.

EL CAMINO A LA INDEPENDENCIA

A principios del siglo XX, los yacimientos petrolíferos hallados en Venezuela ejercieron un impulso sin precedentes para las economías locales y periféricas, que comenzaron a recibir importantes oleadas inmigratorias. Con el correr de los años, éstas favorecieron al rico entrelazado cultural de la isla. Durante la Segunda Guerra Mundial, Curazao brindó servicio a las Fuerzas Aliadas, principalmente para las operaciones militares de los Estados Unidos, que se abastecieron de combustible y aprovecharon su puerto. En 1963, la crisis petrolera contrajo los mercados mundiales, y las repercusiones impactaron sobre la isla con una serie de revueltas populares, que terminaron por generar cuantiosas pérdidas económicas, principalmente en Willemstad, la zona urbana de mayor relevancia. Si bien el País de Curazao obtuvo un estatus de autogobierno como territorio insular de las Antillas Neerlandesas, en enero de 1954, fue sólo después de los levantamientos populares de la década de 1960 que los isleños pudieron participar plenamente del proceso político. Cuando el siglo XXI apenas despuntó, un nuevo debate sobre el estatus político-administrativo de la isla comenzó a gestarse. Tras varios referendos, el 15 de mayo de 2009, los isleños decidieron por votación mayoritaria convertirse en un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos, lo que terminó por disolver las Antillas Neerlandesas formalmente el 10 de octubre de 2010.

Tras varios referendos, el 15 de mayo de 2009, los isleños decidieron por votación mayoritaria convertirse en un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos”