Nombre oficial
República de Cuba
Gentilicio
Cubanos
Capital:
La Habana
Idioma Oficial
Castellano
Población
11.242.621 (est. 2010)
Presidente
Raúl Modesto Castro Ruz
Prefijo Internacional
0053
Zona horaria
UTC -5
Moneda
Peso cubano. Existe una divisa especial para el turismo denominado Peso Cubano Convertible
Otros grandes Centros Urbanos
Santiago de Cuba, Camaguey, Holguín, Santa Clara, Guantánamo, Bayao, Cienfuegos, Pinar del Río y Matanzas.
Superficie
110.860 Km2
Geografía y clima
En la isla predomina el clima tropical húmedo, con escasa dispersión térmica entre el día y la noche.
Economía
Cuba es la única economía comunista del hemisferio occidental
Qué ropa usar
musculosa y sandalias
Tips
Sitios imprescindibles
La Habana, Santiago de Cuba, Trinidad, Santa Clara, Isla de la Juventud


 
 
HISTORIA
República de Cuba:
CUBA: LA ISLA DONDE EL PRESENTE ES HISTORIA
República de Cuba - HISTORIA

Más allá de los inconfundibles sabores caribeños, los puros cubanos y el entorno paradisíaco que rodea la isla, Cuba es uno de los últimos países del mundo donde la historia vive en un presente intenso, apasionante y muchas veces incierto.

LA LLEGADA DE COLÓN

En tiempos precolombinos, Cuba estaba habitada por numerosas tribus indígenas conformadas por nativos y por migraciones internas del continente y de otras islas. Una de las razones de esta importante población se puede encontrar en los recursos naturales de la isla, entre los que se destacaba la abundancia de la pesca.
Con la llegada de Cristóbal Colón a Cuba en octubre de 1492, América y el Mundo entero cerraron un capítulo de su historia y dieron inicio a uno nuevo y radicalmente distinto. Y Cuba fue, paradójicamente, el punto de llegada de Colón y el de partida de esta nueva era histórica. En 1492, Colón y su expedición llegaron a la zona sur de la Isla y, desde allí, fue explorándola en su totalidad. Casi veinte años después, Diego Velázquez de Cuellar fue el segundo europeo en llegar a la zona y con él se comenzó a gestar la invasión y conquista de la Isla de Cuba. Durante ese período se fundaron algunas ciudades como La Habana, Puerto Príncipe o Camagüey y Santiago de Cuba. Paralelamente, se sometió a la población aborigen a la esclavitud y se estableció en Baracoa el Obispado de Cuba, desde donde se controló el manejo sobre toda la isla.
Los conquistadores europeos se abocaron a la explotación de los recursos de la isla, basados principalmente en la caña de azúcar, para lo cual acudieron a la importación de cientos de miles de esclavos africanos para realizar las tareas, una vez que los nativos usados para tal fin fueron desapareciendo por el maltrato y las duras condiciones de trabajo.
El desarrollo de la colonia cubana y de su economía atrajo la atención de los corsarios ingleses, franceses y holandeses, que realizaron numerosas incursiones en las ciudades de la isla. En 1537 tuvo lugar el peor ataque, cuando los franceses ocuparon por un día la ciudad de La Habana. Para hacerles frente, la corona española fortificó el puerto de La Habana y emplazó una fuerza militar en ella.
Cuando España se alió con Francia en contra de Inglaterra durante la Guerra de los Siete Años, los británicos tomaron por asalto La Habana y la ocuparon el 12 de agosto de 1762. Durante once meses, la capital de la isla fue ocupada por los ingleses, que accedieron a devolverla a España a cambio de los territorios norteamericanos de La Florida.
 

LA INDEPENDENCIA TARDÍA

Aunque desde mitad del siglo XVIII América comenzó a ser recorrida por vientos independentistas, Cuba se mantuvo alejada de las revoluciones emancipadoras por una combinación de férreo control de las autoridades coloniales y la prosperidad de su economía. El llamado revolucionario del padre Félix Varela Morales fue quizás el más serio intento autonomista de Cuba en el siglo XIX, pero fracasó cuando su líder fue apresado y ejecutado por las tropas coloniales.
En 1862 se desató un nuevo conato independentista liderado por el hacendado Carlos Manuel Céspedes. Al frente de sus esclavos libertos, logró importantes avances militares, sin lograr un triunfo definitivo. Alertado por la fuerza de las manifestaciones libertarias, España abolió en 1886 la esclavitud en Cuba y realizó algunas concesiones políticas a favor de los nacidos en la isla.
Para ese momento los Estados Unidos había incrementado su influencia económica en Cuba gracias a la radicación de numerosas empresas de ese origen en diversas ramas de la producción local, principalmente en el rubro de producción azucarera. Los gruidos independentistas comenzaron a actuar desde territorio estadounidense con al abierto apoyo de Washington. Calixto García, Quintín Banderas y José Maceo fueron algunas de las figuras de la ofensiva emancipadora conocida como Guerra Chiquita, que entre 1879 y 1880 intentó desplazar a las autoridades coloniales. Es en este periodo que surge la figura de José Martí, ideólogo de la independencia cubana que desde el Partido Revolucionario Cubano logró inflamar el sentimiento patriótico de muchos patriotas de la isla.
Martí, Maceo y Gómez iniciaron una campaña militar que logró sucesivos éxitos contra los españoles y presentarse con sus tropas frente a La Habana. A lo largo de la isla, las columnas rebeldes lograron derrotar a las columnas adversarias mejor entrenadas y equipadas, mediante el uso de tácticas de guerrillas y con el apoyo del pueblo que los proveía de nuevos reclutas y provisiones.
La guerra por la independencia de Cuba se vuelca definitivamente hacia el bando patriota con la intervención de las tropas norteamericanas en el marco de la guerra hispano- estadounidense. El motivo formal para la entrada de EEUU en la guerra fue la misteriosa explosión del buque Maine de la marina norteamericana el 15 de febrero de 1898, mientras permanecía fondeado frente a las costas de La Habana. Aunque aun hoy se ignora el motivo de la explosión que acabó con la vida de 266 marineros.
Derrotada en todos los frentes, España accedió a firmar con EEUU el Tratado de París firmado el 10 de diciembre de 1899, mediante el cual se hizo cargo de los territorios de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. El 20 de mayo de 1902 Cuba se proclamó libre, aunque Estados Unidos mantuvo su influencia sobre la nueva nación y los capitales de ese país pasaron a dominar los nervios centrales de su sistema productivo. La tutela de Washington quedó en evidencia el 12 de septiembre de 1906, cuando tropas norteamericanas desembarcaron en la isla para terminar con una rebelión de los liberales cubanos.

 

INDEPENDENCIA DE ESPAÑA, DEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS

El descontento contra la presencia norteamericana y el deseo de lograr una independencia efectiva fueron fraguando un movimiento político de considerable fortaleza. La prosperidad provocada por el alto precio de las materias primas exportadas por Cuba, principalmente del azúcar, le quitó fuerza definitoria a estos grupos. Pero a partir de 1922 la crisis económica radicalizó a los grupos vinculados a las elites económicas aliadas a EEUU, que en 1926 apoyó el ascenso de Gerardo Machado y la instauración de una dictadura que combinó la represión con un discurso populista.
El 12 de agosto de 1933 Machado fue derrocado y obligado a huir del país. Tras un breve periodo de turbulencias, en 1952 asume la presidencia Fulgencio Batista, un sargento tan brutal como ambicioso. El régimen de Batista dio rienda libre a la corrupción en todos los niveles del Estado, la concentración de la riqueza en pocas manos y el auge de los grupos vinculados a la mafia ítalo norteamericana. La prostitución, el crimen organizado y la ausencia del Estado como proveedor de servicios mínimos caracterizaron a este periodo.
 

LA REVOLUCIÓN

La resistencia contra Batista fue liderada por varios líderes, entre los que cobraba creciente protagonismo la figura del abogado Fidel Castro Ruz, jefe del movimiento 26 de Julio. En julio de 1953, Castro había intentado tomar el cuartel de La Moncada y luego de fracasar fue encarcelado y posteriormente amnistiado en 1955. En noviembre de 1956 Castro regresó de su exilio en México junto a 82 partidarios a bordo del yate Granma. Fracasaron en su intento de iniciar un levantamiento general por desinteligencias con el grupo liderado por Frank País que debía tomar la ciudad de Cuba.
Tras algunos años de lucha en Sierra Maestra, Fidel Castro y sus hombres lograron importantes avances. El argentino Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos fueron en esos días sus más importantes lugartenientes. Fue así como el 1 de enero de 1959, las tropas rebeldes lograron entrar en La Habana al tiempo que Batista huía con parte del tesoro público.
Luego de un breve gobierno formado por una coalición de partidos que se habían opuesto a Batista, Fidel Castro asumió el poder y permaneció como máxima autoridad de la isla por los siguientes 47 años. Al tiempo que abolía la propiedad privada y colectivizaba la economía, confiscó propiedades pertenecientes a ciudadanos, algunos de ellos socios de los capitales norteamericanos. Estas acciones provocaron la decisión del gobierno norteamericano de romper relaciones diplomáticas con el régimen cubano. Castro había evitado pronunciarse respecto al tipo de gobierno que planificaba llevar adelante una vez que llegara al poder, pero frente a la ofensiva de Washington y al ataque de aviones al territorio cubano en abril de 1961, se proclamó marxista leninista y aliado del bloque soviético.
 

CUBA EN LA GUERRA FRÍA

La posición de Castro fue generando rechazo en algunos sectores de la isla y el 17 de abril de 1961 un grupo de cubanos anticastristas apoyados y equipados por EEUU intentó un ataque en la Bahía de Cochinos. Fueron completamente derrotados por la contraofensiva cubana, lo que fortaleció política y moralmente el curso de la Revolución comandada por Fidel Castro.
En junio de 1962, y en medio del contexto de la Guerra Fría, la Unión Soviética comenzó a instalar misiles atómicos en territorio cubano. Cuando la inteligencia norteamericana descubrió los lanzadores, declaró un bloqueo total en torno a Cuba el 22 de octubre para impedir la llegada de los proyectiles. Tras un momento de duda que mantuvo en vilo al Planeta por el riesgo cierto de una confrontación nuclear, los soviéticos acordaron no instalar los cohetes a cambio de la promesa norteamericana de no invadir la isla en el futuro.
En los años siguientes Cuba se transformó en un actor relevante dentro del juego de la Guerra Fría en América Latina y otras regiones del Tercer Mundo. Coordinados con los soviéticos, entrenaron y equiparon a muchos movimientos guerrilleros que actuaron en América Latina desde 1960 a 1989. Además, envió tropas a conflictos internos en Angola, Zaire, Yemen, Etiopía, Guinea Bissau, Namibia y Sudáfrica.
En 1989, la caída del bloque soviético sumergió a Cuba en una enorme crisis económica. La pérdida de subsidios por cerca de 6.000 millones de dólares anuales y la perdida de beneficios para adquirir materias primas y bienes de capital a precios de costo en el bloque comunista provocaron una debacle económica sin precedentes.
En 1991 el presidente Fidel Castro declaró el comienzo del “período especial”, eufemismo para un plan de racionamiento y recorte de gastos que hundió a la población en una era de falencias y penurias. La partida de miles de cubanos hacia el exilio, muchas veces en precarias balsas fabricadas con elementos de uso diario que les dio el mote de “balseros”, exhibió el lado mas amargo de la crisis.

Cuba “moderna”.
Desde 1995 en adelante se introdujeron algunas reformas tendientes a facilitar la inversión extranjera y estimular la iniciativa privada. La llegada del Papa Juan Pablo II en 1998 marcó el comienzo del fin del aislamiento internacional, pese a que los Estados Unidos no flexibilizaron el bloqueo contra la economía cubana.
En 2006, y como consecuencia de su delicado estado de salud, Fidel Castro cedió el poder a su hermano Raúl, uno de los líderes históricos de la revolución. La condena internacional por la persecución a los disidentes y la falta de soluciones a los dilemas mas profundos de la economía en crisis, signaron los últimos años en la isla. En 2010, Raúl Castro anunció el programa de reformas mas profundo desde 1959, al ordenar el despido de 500.000 empleado públicos, un drástico recorte de gastos y una autorización inédita para que los cubanos desarrollen actividades por cuenta propia, actividad que estaba vedada hasta entonces por diversas limitaciones legales e ideológicas.
 

La Isla donde el presente es historia”