Nombre oficial
República de Croacia
Gentilicio
Croata
Capital:
Zagreb
Idioma Oficial
Croata
Población
4.489.409 habitantes (2012)
Presidente
Presidente Ivo Josipovic. Primer Ministro Zoran Milanovic
Prefijo Internacional
+385
Zona horaria
UTC+1 verano UTC+2
Moneda
Kuna
Otros grandes Centros Urbanos
Split, Rijeka, Osijek, Zadar
Superficie
56.542 km2
Geografía y clima
Tres regiones bien diferenciadas: Una extensa costa con cientos de islas y playas, el cordón de los Alpes Dináricos que corre paralelo a la costa de noroeste a sudeste y la llanura de Panonia hacia el noreste del país. El clima es mediterráneo en la costa con veranos cálidos e inviernos húmedos y el continental en el resto del país con inviernos más rigurosos.
Economía
Economía de libre mercado.
Qué ropa usar
En el verano ropa liviana en todo el país. En el invierno, en la zona de la costa ropa ligeramente abrigada y más pesada al adentrarse al continente ya que las temperaturas son más bajas.
Tips
Fechas nacionales: 8 de octubre, Día de la Independencia.
Sitios imprescindibles
La isla de Hvar, Dubrovnik, Split, Zagreb


 
 
HISTORIA
República de Croacia:
Croacia, la leyenda de los Balcanes.
República de Croacia - HISTORIA

LA ANTIGÜEDAD Y LOS ROMANOS

El origen de la población de Croacia en la antigüedad es todavía un tema de discusión entre los especialistas. Varias teorías pretenden dar cuenta del origen de este pueblo. Entre ellas algunas mencionan antecedentes iraníes provenientes de la zona ocupada hoy por el sur de Afganistán y también el aporte de diversas corrientes migratorias eslavas. Algunos hallazgos arqueológicos confirman que la región estuvo habitada por neandertales desde el paleolítico medio hace decenas de miles de años. Los primeros registros históricos relatan la ocupación de la región por los Ilirios, un grupo de tribus indoeuropeas que se asentó en la zona de los balcanes y en el sureste de la península itálica. La primera mención escrita de estas tribus es de cerca del siglo IV antes de Cristo, en antiguas cartas de navegación griegas. A finales del siglo II a. C., los romanos, que enfrentaban problemas en el comercio marítimo en el Mar Adriático para terminar con la piratería, entraron en guerra en dos ocasiones con los Ilirios. El primer conflicto los enfrentó con la reina iliria Teuta en el 229 a. C. y nueve años más tarde con Demetrio de Faros, quien, si bien había sido puesto en el poder por los romanos, se rebeló contra éstos al poco tiempo. La victoria romana en el conflicto convirtió a la zona de Iliria primero en un protectorado romano y luego en el año 59 a. C.,  en la provincia de Ilirico, directamente bajo el gobierno de Julio César. Luego de una serie de levantamientos por parte de los Iliricos, la provincia fue dividida a su vez en dos y surgieron las provincias de Dalmacia y Panonia, que ocupaban la región costera sobre el mar Adriático y la región al noreste donde hoy se encuentra parte de Croacia, Austria y Hungría, y la mayor parte del territorio de los países balcánicos. Cuando el imperio romano comenzó su decadencia, el control sobre las provincias de la zona balcánica disminuyó y, al caer el Roma en el 476, la región de Dalmacia quedó bajo el poder de los godos hasta que en el año 535, el emperador romano Justiniano I la anexó al Imperio Bizantino mientras que lo que había constituido la provincia romana de Panonia, luego de permanecer unos años bajo el poder de Bizancio, fue invadida por los Ávaros y Croatas en el siglo VI. El ingreso de los eslavos croatas en la región hizo retroceder al Imperio Bizantino que perdió varios territorios de Panonia y Dalmacia. Hacia el siglo VII, después de arrasar con la mayoría de las poblaciones romanas, las regiones de las dos antiguas provincias romanas dieron origen a dos ducados croatas separados, uno sobre la costa y otro hacia el interior del continente en la región de la llanura Panónica. Ambos ducados contendieron periódicamente durante casi dos siglos en los que los francos, bajo el reinado de los Carolingios, dominaron parte de la región hasta que en el año 925 el rey Tomislav logró unificarlos en el Reino de Croacia. Tomislav fue coronado como rey y reconocido por el papa Juan X ese mismo año. 

EL REINO DE CROACIA Y LA UNIÓN CON HUNGRÍA

 

Después que Tomislav unificó el Reino de Croacia, éste creció hasta convertirse en una potencia europea cien años más tarde. Durante ese período, la región comenzó a organizarse políticamente bajo un sistema feudal, mientras que los Búlgaros comenzaron a presionar las fronteras croatas que los reyes que sucedieron a Tomislav pudieron defender gracias al apoyo del Imperio Bizantino y de Roma. El rey Demetrio Zvonimir desposó en 1063 a la princesa Húngara Jelena Lijepa. Cuando su heredero, Esteban II murió en 1091 sin dejar descendencia, el reino entró en crisis. Los nobles de la parte norte de Croacia ofrecieron el trono al rey Ladislao I de Hungría quien tomó el poder tres años más tarde estableciendo su dominio en la región de Panonia. Su nombramiento fue resistido por la nobleza del sur, quienes apoyados por el emperador bizantino Alexius I, lograron mantenerse independientes. Bajo el mando del rey croata Petar Svacic, forzaron a los húngaros fuera de Croacia en 1095. En dos oportunidades los húngaros intentaron retomar el poder. En 1102, viendo sus fuerzas superadas, los nobles croatas negociaron en desventaja una unión con Hungría, coronando a Colomán como rey de Hungría, Dalmacia y Croacia. Existe una controversia histórica acerca de esta unión; para los croatas fue una unión soberana de los dos reinos bajo una misma corona mientras que para los húngaros la negociación significó la conquista de Croacia. La unión de los reinos tuvo como consecuencia un intercambio cultural entre los dos pueblos y posibilitó a Croacia mantener un gobierno local independiente. Durante los siguientes cuatrocientos años, la organización feudal llevó a la aparición de poderosas familias de nobles que tuvieron un contrapeso en el poder gracias al apoyo de los reyes a las ciudades independientes. El gobierno del reino era ejercido por el Sabor, un parlamento conformado por la nobleza croata, y el Ban, una especie de virrey que actuaba en representación de Hungría. Estas familias de nobles, entre las que se encuentran los linajes de los Subic, los Frankopan y los Lackovic, fueron ganando poder e independencia y muchas veces trataban al rey como un igual. Algunos nobles, como Pablo I Subic de Bribir, llegaron a dominar amplios  territorios y hasta emitir moneda, transformándose en un factor de poder en los continuos conflictos que involucraron a Croacia, bajo la corona húngara, con los Venecianos y los Capetos. Al estar los derechos sobre los territorios y los reclamos por obtener la corona de los diversos reinos sujetos a lazos matrimoniales y alianzas entre distintos linajes, los conflictos entre los reinos de la región eran habituales. En 1358 fue firmado el Tratado de Zadar que liberó a Dubrovnik del dominio de Venecia y lo asoció a la corona húngara que se hizo de esa manera con Dalmacia, aunque pocos años después Ladislao de Nápoles, quien también reclamaba el trono de Hungría mientras era rey Segismundo I, vendió casi la totalidad de Dalmacia al Reino de Venecia por cien mil ducados dejando a Dubrovnik como una república independiente hasta el siglo XIX. El siglo XV fue marcado por el comienzo de las luchas contra los invasores turcos otomanos, que tuvieron en Croacia uno de sus enclaves estratégicos. Luego del sitio de Belgrado en 1456, cuando las fuerzas turcas fueron vencidas, los húngaros y los croatas sufrieron dos importantes derrotas en las batallas de Krvaba en 1493 y en Móhacs en 1526, esta última tuvo como consecuencia tras la muerte en el combate del rey Luis II, la elección de Fernando I de Austria como rey de Croacia, dando comienzo al reinado de los Habsburgo en Hungría y Croacia. 

 

LOS HABSBURGO

 

El rey Habsburgo Fernando I levantó una frontera militar a finales del siglo XVI que incluía una sección croata y otra eslovena. La región constituyo la frontera del imperio austríaco frente a los turcos y fue poblada por distintas etnias que colaboraron con los Habsburgo en la defensa del territorio. Durante el siglo XVII finalmente los turcos fueron expulsados de la región y cuando en 1797 cayó la República de Venecia, los territorios que ésta poseía en el Adriático y la costa dálmata nuevamente fueron objeto de disputa, esta vez entre Francia y Austria. Luego de un breve lapso a principios del siglo XIX, Francia, bajo el reinado de Napoleón, creó las Provincias Ilirias. Después de la derrota definitiva del emperador francés, en 1815 durante el Congreso de Viena quedó establecido el dominio austro-húngaro de los Balcanes hasta la caída de este imperio en la primera guerra mundial. Hacia 1830, un incipiente movimiento nacionalista croata comienza a gestarse tomando el nombre de la provincia napoleónica. El llamado Movimiento Ilirio, liderado por jóvenes intelectuales croatas, buscaba fomentar una identidad propia frente a los avances culturales de los germanos y los húngaros. Durante las revoluciones de 1848, cuando Hungría intentó levantarse contra los austríacos, el croata Josip Jelacic, si bien apoyó a los austriacos, también defendió la causa croata y logró la abolición de la esclavitud con una sanción del parlamento croata. En 1868, cuando fue conformado el Imperio Austro-Húngaro, en la zona que hoy ocupan Croacia y Serbia se constituyó el Reino de Croacia-Eslavonia tras la firma del tratado húngaro-croata. Este reino era una  entidad independiente bajo el reino húngaro, con su propio parlamento o Sabor y podía mandar representantes al parlamento en Budapest para discutir asuntos políticos. 

 

LAS GUERRAS MUNDIALES Y LA FORMACIÓN DE YUGOSLAVIA

 

La primera guerra mundial significó el desmembramiento del imperio austro-húngaro. Esta circunstancia fue aprovechada por Croacia, que en 1918 cortó todos los lazos que la unían con Hungría. Alentados por el Comité Yugoslavo, un grupo de exiliados que buscaban unificar los balcanes tras la guerra, los croatas se unieron al Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios, un gobierno independiente que luego paso a formar parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos bajo el Rey Alejandro I que asumió el poder en 1921. En 1928, el fundador del Partido Campesino Croata, Stjepan Radic, quien no estaba de acuerdo con la hegemonía serbia en el gobierno, fue asesinado en el parlamento. Esto precipitó la instauración de una dictadura en 1929, quedando Croacia, Serbia y las demás provincias balcánicas unificadas en el Reino de Yugoslavia que se mantuvo hasta el fin de la segunda guerra mundial. Al terminar el conflicto, la República Socialista de Croacia se convierte en parte de la República Federativa Socialista de Yugoslavia cuyo primer ministro, el mariscal croata Josip Broz Tito, pasaría a ser su presidente vitalicio en 1963, hasta su muerte en 1980. Durante este período, aunque Yugoslavia estaba alineada con el bloque soviético, su economía también permitió el reparto de algunos de los beneficios de las empresas estatales a los trabajadores en un tipo de economía socialista de mercado. El mariscal Tito logró mantener las ambiciones nacionalistas de los miembros lo suficientemente contenidas como para que no hubiera conflictos, pero a su muerte, Yugoslavia se desmembró. 

 

LA INDEPENCENCIA CROATA

 

Durante los primeros años luego de la muerte de Tito, el líder serbio Slobodan Milosevic volvió a presionar por la hegemonía serbia en Yugoslavia. En 1989, en sincronía con la ola de movimientos independentistas en la Unión Soviética, los croatas lograron convocar a elecciones libres en abril y mayo de 1990 y eligieron a Franjo Tudjman como su primer presidente. Los serbios que habitaban en Croacia buscaron independizarse de la federación yugoslava y eso llevo a una sangrienta guerra que duró cinco años y que involucró también a la república vecina de Bosnia-Herzegovina. El conflicto llegó a su fin con la firma de los Acuerdos de Dayton, bajo el auspicio del presidente estadounidense Bill Clinton. En el año 2000, luego de las elecciones, Croacia dejó el sistema presidencialista por el sistema parlamentario con un primer ministro. Las últimas elecciones parlamentarias se realizaron en 2011, donde fue electo como primer ministro Zoran Milanovic, líder de una coalición de partidos de centro izquierda.

 

Después que Tomislav unificó el Reino de Croacia, éste creció hasta convertirse en una potencia europea cien años más tarde. Durante ese período, la región comenzó a organizarse políticamente bajo un sist”