Nombre oficial
República de Corea
Gentilicio
coreanos
Capital:
Seúl
Idioma Oficial
coreano
Población
48.636.068 (est. 2010)
Presidente
Lee Myung-bak
Prefijo Internacional
0082
Zona horaria
UTC + 9
Moneda
Won
Otros grandes Centros Urbanos
Pusán, Inchón, Dajejeon, Gwangju, Ulsan y Daegu
Superficie
99.720 Km2
Geografía y clima
se divide en cuatro regiones geográficas
Economía
sistema productivo basado en el capitalismo
Qué ropa usar
Liviana y fresca
Tips
1 de marzo, 15 de agosto y 17 de julio.
Sitios imprescindibles
Seúl, Inchón, DMZ (Zona Desmilitarizada)


 
 
HISTORIA
República de Corea:
COREA DEL SUR: ENTRE TEMPLOS Y RASCACIELOS

Para estudiar la historia de Corea del Sur es necesario, primero, poder conocer la historia del nacimiento de Corea que, luego, se dividiría en Corea del Norte y del Sur. Los primeros datos son asombrosos: de acuerdo a herramientas arqueológicas encontradas en el territorio coreano, se pudo determinar existencia humana en la región desde hace 700.000 años.

LA COREA DE LOS TRES REINOS

Ya en el 2.333 AC, se fundó en Corea el reino de Chosom o Joseom, que la leyenda atribuye al mítico rey Tan Gun proveniente del cielo y a una mujer de una tribu que estaba representada con el tótem de un oso. La organización política de la antigua Corea se caracterizaba por la existencia de comunidades de clanes que formaban ciudades estado. Por más de dos mil años, la sociedad coreana se construyó a través de una entidad guerrera y de cultura agrícola, donde luchar sin armas incluía entrenarse en daligi (correr), dunjiki (tirar), jileuki (dar puñetazos), balchaki (dar patadas) y su young (nadar).

Varios siglos más tarde -a partir del año 57 AC- comenzaron a surgir los tres reinos de Koguryo, Paekche y Silla. El primero, nacido en el 37 AC, se caracterizó por el desarrollo de las artes marciales y otras técnicas de combate que le permitieron expandir sus territorios desde el norte coreano hasta Manchuria. En el sureste, el desarrollo del reino Paekche -surgido en el 18 AC- estuvo centrado en la producción y el comercio de bienes agrarios. El tercer reino, Silla, estableció una alianza militar con el imperio Tang de China para someter a Koguryo, Paekche . Pero China traicionó el pacto y reveló sus verdaderas intenciones de adueñarse de los territorios de los otros dos reinos. Fue entonces que a Silla no le quedó más remedio que declararles la guerra y en el año 676 d. C. expulsó a los chinos y formó el primer estado unificado: Balhae.

El nuevo imperio unificado atravesó un periodo de florecimiento económico y científico. Liberado ya de las preocupaciones de las luchas intestinas y de las invasiones extranjeras, el nuevo clima permitió la rápida eclosión del arte, la religión, el comercio y la educación. La capital de Silla contaba con una población superior a un millón de habitantes, donde la mayor parte de sus ciudades vivían con opulencia. Por su parte, el budismo floreció bajo la protección de la nobleza y la corte y ejerció una gran influencia en los asuntos del estado.

En el año 918 la dinastía de los Silla fue derribada por un grupo de generales liderados por Wang Kun, que estableció el reino de Goryeo con capital en Song-ak. Para ese momento el budismo ya se había convertido en una religión tan importante como el confucionismo. En 1394, el general Lee Sung Kei estableció el reino de Lee Joseon e inició la reconversión de las masas al confucionismo.

LA INVASIÓN JAPONESA

En el año 1592, 150.000 soldados japoneses invadieron Corea luego de negarse a autorizar el paso por su territorio de las tropas niponas en su avance sobre China. Joseon fue invadida por los japoneses al mando de Toyotomi Hideyoshi. La guerra duró siete años y el reino quedó devastado. El general Toyotomi falleció durante la campaña y dio por finalizada la guerra en 1598, dejando tras sí una Corea arrasada.

En los años siguientes comenzaron las presiones de los grupos modernistas para introducir reformas que sacaran al país del retraso. Aunque lograron algunos avances, los conservadores vinculados a la aristocracia redujeron el impacto de las medidas progresistas. Aliada y protegida por China, la dinastía Joseon se extinguió en 1910 cuando las tropas japonesas volvieron a ocupar la península coreana aprovechando el debilitamiento de su principal aliado, ocupado en la disputa contra las potencias occidentales.

Si bien la ocupación japonesa trajo la modernización de la infraestructura y economía coreana, también implicó la expoliación de los recursos alimentarios y la hambruna generalizada. Los ocupantes entregaron tierras a labriegos japoneses en desmedro de los labriegos coreanos, que fueron desalojados y arrojados a la pobreza o la servidumbre. Además, iniciaron un proceso de “niponización” de Corea, que consistió en la prohibición de la lengua y tradiciones locales y su reemplazo por el idioma y costumbres japonesas.

PRIMEROS MOVIMIENTOS INDEPENDENTISTAS

Una parte considerable de los coreanos debió emigrar a Japón y Manchuria para evitar la inanición, mientras otro grupo iniciaba en 1919 un movimiento de protesta contra la ocupación nipona. Los japoneses lanzaron una violentísima represión que costó la vida a cientos de miles de coreanos, que aun así siguieron adelante con su pedido de independencia. Un gobierno provisional con sede en Shangai intentó sostener el pedido de emancipación, pero los coreanos tuvieron que esperar el fin de la Segunda Guerra Mundial y la derrota japonesa para recuperar la soberanía.

Sin embargo, apenas terminó la guerra, las tropas soviéticas ocuparon el norte del país y los aliados occidentales el sur del país. Las potencias comenzaron a promover a los grupos afines con la idea de triunfar en las elecciones que formarían el primer gobierno independiente. Los rusos, con apoyo de sus aliados chinos, sostuvieron a Kim Il Sung, la figura central del comunismo coreano. En las elecciones del 10 de mayo de 1948 los comunistas se negaron a participar y luego desconocieron los resultados en los que emergió Syngnam Rhe como presidente.

LA GUERRA DE LAS DOS COREAS

El 25 de junio de 1950 el ejército comunista avanzó sobre el sur. Más numerosos y provistos de lo mejor del arsenal ruso, los norcoreanos no tuvieron inconveniente en arrasar a las tropas surcoreanas. Tropas norteamericanas y de otros países convocados por las Naciones Unidas intentaron frenar el avance comunista, peor fueron arrinconadas en un estrecho perímetro en las afueras de la ciudad de Pusang. Una fuerza anfibia norteamericana al mando del general Douglas Mc Arthur lanzó un asalto en la ciudad de Inchón, muy al norte de la retaguardia comunista. La maniobra tuvo éxito y los ejércitos norcoreanos, ahora reforzados por regimientos chinos y “asesores” soviéticos que operaban jets y equipos de comunicación, comenzaron a ceder terreno frente a las tropas occidentales. Un armisticio firmado en 1953 estableció un alto el fuego y la división entre las dos Coreas a partir del paralelo 38.

COREA DEL SUR

Syngnam Rhe recuperó el poder y se mantuvo en la presidencia hasta 1961, cuando un golpe de estado lo derrocó. Largos años de autocracia y frecuentes abusos de poder dieron impulso a masivas manifestaciones que antecedieron al derrocamiento. Un nuevo golpe de estado derrocó a su sucesor, John Chang, en 1961. En los años siguientes un régimen de facto liderado por el general Chung Hee Park aplicó un plan de profundas reformas llevadas adelante por un grupo de tecnócratas. A pesar de haber vivido inmerso en la falta de libertades públicas, Corea del sur experimentó una acelerada industrialización y modernización de su aparato económico. Una política de reconciliación con sus vecinos del norte y con Japón tuvo resultados ambiguos. Mientras Japón comenzaba a invertir sus capitales en Corea del Sur, el régimen comunista hereditario que gobernaba Corea del Norte dio señales de acercamiento mientras promovía incidentes ocasionales en la frontera común.
El 4 de julio de 1974, los gobiernos del norte y el sur firmaron un acuerdo para avanzar en la reunificación, pero el tratado estuvo sometido a frecuentes vaivenes por la propensión del norte a provocar nuevos incidentes fronterizos.
Mientras tanto, el general Park orquestó otras elecciones fraudulentas que lo sostuvieron en el poder hasta 1979, año en que fue asesinado por el jefe de inteligencia estatal. La muerte de Park dio inicio a una serie de manifestaciones de los partidos políticos que exigían elecciones libres y la vigencia del Estado de Derecho. Un grupo de opositores llegó a tomar la ciudad de Kwangju.
La Junta Militar que retenía el poder, contestó con una campaña de represión iniciada en mayo de 1980 que costó miles de vidas y llevó a otras tantas a la prisión. El máximo opositor al gobierno militar, Kim Dae Jung, fue arrestado y condenado a cadena perpetua tras ser hallado culpable de instigar las protestas. Luego de realizar elecciones plagadas de irregularidades en 1981, el gobierno militar entregó el poder a Chun Doo Wan. El mandatario ordenó recrudecer la represión, pero debió aplacar a sus tropas por el desprestigio y la condena de la comunidad internacional.
Las protestas a favor de la democracia recrudecieron en 1987, cuando el gobierno postuló a Roh Tae Woo como candidato para las siguientes elecciones. Pero además reclamaban que el presidente Chun fuera juzgado por su papel en la represión de tiempos pasados.
En octubre de 1983, un grupo terrorista asesinó a varios ministros surcoreanos durante una visita a Birmania. Tras investigar el incidente, las autoridades hallaron pruebas que vinculaban al gobierno de Corea del Norte y decidieron romper relaciones diplomáticas.
En las elecciones de 1990, la fusión de los principales partidos de oposición logra ganar las elecciones presidenciales y terminar con la hegemonía de los militares y sus aliados. Pero una nueva ronda de protestas de los sindicatos desató la violencia policial y condujo al arresto masivo de gremialistas. Un Acuerdo de Reconciliación firmado entre las dos Coreas en diciembre de 1991 descomprimió las tensiones históricas de las dos porciones del país. En 1995, los ex presidentes Chun y Woo fueron arrestados por corrupción y conspiración para dar un golpe de estado.
En 1997 la región asiática entró en una profunda crisis económica y financiera que arrastró a la economía coreana a una grave recesión. A cambio de una ayuda de 67.000 millones de dólares, el FMI convino que las acciones del conglomerado de mayores empresas coreanas, en poder de la elite político militar que gobernaba el país, fuera distribuido más equitativamente. Además, reclamó flexibilizar las condiciones de trabajo en las fábricas locales. En octubre de 2000, el líder político Kim Dae Jung recibió el Premio Nobel de la Paz por su militancia y contribución a la reunificación coreana.
En junio de 2002, un incidente naval entre buques de ambas Coreas finalizó con la muerte de cinco marinos surcoreanos y un número indeterminado de norcoreanos. Una serie de reuniones bilaterales distendió la situación, que volvió a agravarse a partir de 2005 cuando corea del Norte inició una serie de pruebas nucleares. Afectada por una severa hambruna, Corea presionó a Occidente con una guerra para obtener una millonaria asistencia humanitaria, tras lo cual anunció una suspensión de su programa nuclear.
Corea del sur ha logrado recuperarse de las consecuencias de la crisis del 97, pero nuevos incidentes en la frontera de corea del Norte a fines del 2010, cuando la artillería norcoreana bombardeo zonas civiles del sur, han hecho regresar la incertidumbre sobre el proceso de reunifación de Corea.

 

Corea del Sur: entre templos y rascacielos”