Nombre oficial
Islas Caimán
Gentilicio
Caimanés
Capital:
Geroge Town
Idioma Oficial
Inglés
Población
55.000 (est. 2013)
Presidente
Jefe de Estado: Elizabeth II Gobernador designado: Helen Kilpatrick Premier: Alden McLaughlin
Prefijo Internacional
+1345
Zona horaria
UTC-5
Moneda
Dólar de las Islas Caimán
Otros grandes Centros Urbanos
Bodden Town East End West Bay
Superficie
260 km2
Geografía y clima
Islas Caimán es un pequeño archipiélago constituído por 3 islas, Gran Caimán, Caimán Brac y Pequeño Caimán. Es parte de las Antillas mayores y se encuentra al sur de Cuba y al noroeste de Jamaica. No presenta accidentes geográficos, salvo un acantilado en Caimán Brac que con 43 metros sobre el nivel del mar es el punto más alto del grupo de islas. El clima es tropical marítimo, muy agradable, con un promedio de temperaturas de 27 °C.
Economía
La economía está fuertemente basada en las industrias del turismo de lujo y de los servicios financieros. La isla es visitada al día de hoy por casi 2 millones de turistas al año y tiene registradas decenas de miles de empresas, incluyendo bancos, compañías de seguros y fondos mutuales
Qué ropa usar
Ropa suave, fresca y suelta, de colores claros, casual; es recomendado el uso de sandalias por el tipo de arena de algunas playas y de calzado adecuado en caso de practicar senderismo. Fuera de la playa o piletas está mal visto circular en traje de baño.
Tips
La fiesta nacional de Islas Caimán es el Día de la Constitución, que se celebra el primer lunes de julio.
Sitios imprescindibles
Stingray City Las playas de Gran Caimán George Town La granja de tortugas de Caimán Las cuevas en Caimán Brac


 
 
HISTORIA
Islas Caimán:
Islas Caimán - HISTORIA

Islas Caimán es un pequeño archipiélago integrado por las islas Gran Caimán, Caimán Brac y Pequeño Caimán, que está situado en el mar Caribe. Es un destino turístico de lujo, con playas paradisíacas, espectaculares fondos marinos especiales para practicar buceo, selva tropical, campos de golf reconocidos mundialmente, una intensa vida nocturna, gran variedad de hoteles y spa de primer nivel, todo esto enmarcado en el romántico espíritu de los antiguos pobladores de estas islas: pescadores, piratas y corsarios .

El descubrimiento

No hay evidencia arqueológica de que haya habido establecimientos humanos en las Islas Caimán previos a la llegada de los europeos. Fue Cristóbal Colón quien, en 1503, durante su cuarto viaje se topó con el archipiélago cuando fue desviado por fuertes vientos intentado llegar a La Española. Colón avistó y recorrió las dos islas más pequeñas y las bautizó como Las Tortugas, en honor a sus mares tan llenos de tortugas tal que parecían rocas, según palabras del Almirante.
La siguiente referencia a las islas a través de la historia es su aparición en un mapa de 1523, con el nombre de Los Lagartos. Para 1530 ya era habitual nombrarla como Caymanas. Cayman es la palabra en el idioma caribe para los cocodrilos marinos que habitaban en gran número las islas en ese momento. Sir Francis Drake visito Islas Caimán en 1585 y reseñó que la carne de unas enormes serpientes llamadas Caymanes que habitaban el archipiélago era comestible. De todas maneras los marineros del caribe estaban más interesados en las colonias de tortugas. La caza indiscriminada de este animal con el objetivo de alimentar a las tripulaciones prácticamente lo extinguió.
La historia más conocida acerca de cómo se empezó a poblar este pequeño grupo de islas cuenta que un grupo de personas, presumiblemente desertores del ejército británico que operaba en Jamaica, se fue instalando a partir de 1658 en Caimán Brac y Pequeño Caimán. A éstos, con el paso de los años, se le fueron sumando otros emigrantes de Jamaica y se fue conformando una pequeña comunidad sustentada mayormente en la pesca de tortugas y el comercio de su carne. La mayor parte de los asentamientos fueron abandonados tras repetidos ataques de corsarios españoles y, más tarde, sus ruinas sirvieron como refugio de piratas y corsarios ingleses. Las hostilidades entre españoles y británicos cesaron al firmarse en 1670 el Tratado de Madrid, mediante el cual España reconoció la soberanía Inglesa sobre Islas Caimán y Jamaica.
 

La etapa colonial

En 1700, se registra el primer nacimiento en la isla (Isaac Bodden, un nieto de los primeros colonos de 1658, el Sr. Bodden y la Sra. Watler), pero no es hasta cerca del 1730 que se consigue establecer una población fija en el archipiélago. Unos años después, en 1734, el gobernador de Jamaica (las islas dependían administrativamente de Jamaica) instrumentó la primera cesión real de tierras con el objetivo de comenzar explotaciones agrícolas. En seguida se puso de manifiesto la necesidad de incorporar mano de obra esclava a estas explotaciones y la gran mayoría se trajo desde África; esto se reflejó fuertemente en la composición étnica y la cultura de los actuales habitantes de Caimán. Para fines del siglo XVIII, Caimán proveía a Jamaica de algodón, zarzaparrilla, carne de tortuga y madera, también producía tabaco y maíz y tenía su propio fuerte para defenderse de las incursiones de los piratas y corsarios (ya totalmente fuera de la ley después del Tratado de Utrecht de 1713). Uno de los hechos más destacados de la historia de Caimán es conocido como el Naufragio de los diez barcos. La madrugada del 8 de febrero de 1794, diez naves que integraban un convoy que había partido de Jamaica y se dirigía a Estados Unidos y luego a Inglaterra naufragaron en el sector Sureste de Gran Caimán y fueron socorridos por los habitantes de la zona. Gracias al arrojo y la valentía de los pobladores sólo se perdieron 6 vidas. En el lugar del rescate se encuentra hoy un parque memorial que fue visitado por la Reina de Inglaterra en ocasión de los 200 años del naufragio y salvataje. Este hecho histórico disparó también una leyenda: se dice que en uno de los barcos navegaba un integrante de la familia real y que el rey Jorge III en agradecimiento por la heroica labor de los habitantes de Caimán los eximió mediante un decreto de aportar hombres a los ejércitos y de pagar impuestos. Si bien no hay documentación oficial que avale la leyenda, Islas Caimán es conocida mundialmente por ser un territorio libre de impuestos.
En el siglo XIX, Caimán gozaba de cierta independencia política, aunque la relación con Jamaica era curiosa, como si el archipiélago fuese una colonia de la isla. Se censó la población, sus pobladores más destacados se organizaron en lo que fue el germen de la asamblea local. En diciembre de 1831, se votó la primera legislatura, que estaba integrada por 8 legisladores elegidos por el gobernador de Jamaica y 10 por los pobladores de las islas. El número de representantes por las islas se fue incrementando hasta llegar a 27. En 1833 se firmó el Acta de Emancipación, el documento que declara la abolición de la esclavitud en el Imperio Británico, pero no fue hasta 1835 que el Gobernador de Jamaica impulsó en el archipiélago la normativa. Para ese momento estaban registrados en Islas Caimán 950 esclavos en manos de 116 familias, llegando a 2 mil la población total. Se empezaron a construir escuelas e iglesias, a la vez que nuevos colonos llegaron, principalmente de Inglaterra, Irlanda y Jamaica. En 1863, el parlamento británico finalmente definió el status de Islas Caimán, declarando al archipiélago formalmente una dependencia de Jamaica. Esto significó una ventaja para la economía de las islas, ya que a partir de ese momento los productos locales dejaron de pagar impuestos para entrar a Jamaica, que era en ese entonces el único destino del comercio caimanés. Unos años más tarde, el Gobernador de Jamaica designó al primer comisionado para Islas Caimán, un británico llamado Frederick Sanguinetti. Este sistema mixto de un comisionado elegido desde Jamaica y un poder legislativo local se mantuvo hasta 1959.

El comienzo del siglo XX no fue muy auspicioso para los pobladores del archipiélago. El huracán de 1932 dejó muy pocas edificaciones en pie y mató más de 100 pobladores de Caimán Brac. La tortuga verde, principal motor de la pequeña economía de subsistencia de Caimán, comenzó a desaparecer de los mares locales y hubo que navegar cada vez más lejos para conseguir pescarla. La experiencia acumulada por estos hombres de mar, transmitida de generación en generación, y sus habilidades para construir y reparar navíos se terminó convirtiendo en un bien exportable. Hasta la explosión de la industria del turismo y la aparición del sector de servicios financieros, el envío de dinero de los marinos que estaban trabajando por el mundo a sus familias en Caimán fue la mayor fuente de ingresos de las islas.
La figura pública que se destacó en la primera mitad del siglo pasado fue el Comisionado Sir Allen Cardinall. Designado en 1934, se dice que es quien depositó a Islas Caimán en el siglo XX. En sus escasos 6 años de trabajo generó la primera red de caminos que comunicaron los principales pueblos y edificios estatales. Además impulsó el desarrollo de la industria del turismo, promocionando las playas locales como las mejores de las Indias Occidentales, en 1937, arriba el primer crucero, el Atlantis. Fue nombrado caballero por la corona británica en 1943 y es recordado en Caimán como quien cambió el rumbo y puso los cimientos para lo que fue el desarrollo de las islas. A partir de 1950 empezaron a abrirse hoteles y, en 1953, se construyó el primer aeropuerto: hasta ese momento sólo se podía llegar a las islas por agua o por un servicio de hidroaviones. También en 1953 se abrió el primer hospital público y la primera institución bancaria comercial. En 1959 se dictó la constitución de Caimán. En el transcurso de tres años el archipiélago cesó su dependencia de Jamaica, se universalizó el voto y su estatus cambió al de territorio ultramarino británico.
 

Los dos pilares de Islas Caimán

Las condiciones de vida y el nivel económico de los habitantes de Islas Caimán cambiaron notablemente desde finales del siglo XX con la explosión de la industria del turismo y la de los servicios financieros internacionales. En estos dos pilares se apoya la economía del archipiélago. James Bodden fue nombrado en 1994 “Héroe Nacional de las Islas Caimán” por su aporte al crecimiento de las islas desde su puesto como Ministro de Turismo, Aviación y Comercio, desde 1976, y más adelante como líder del gobierno. Parte del legado de Mr. Jim, como le dicen los caimaneses, es la línea aérea nacional de las islas y el aeropuerto internacional Owen Robert.
En 2004, el huracán Iván causó en su paso por las islas un desastre que costó vidas humanas y animales, además de destruir infraestructura y haber llegado a dejar bajo el agua un cuarto del territorio. En diciembre de ese mismo año ya operaban nuevamente los cruceros con normalidad y tres años después Islas Caimán fue visitado por 1.700.000 turistas convirtiéndolo en uno de los sitios más elegidos del caribe.
Islas Caimán es hoy una de las economías fuertes del hemisferio, con altos indicadores en cuanto a calidad de vida de sus habitantes, escenarios naturales de ensueño, un interesante patrimonio cultural e histórico y un centro neurálgico de negocios financieros de escala global.