Nombre oficial
Barbados
Gentilicio
barbadianos, barbadenses, o bajans
Capital:
Bridgetown
Idioma Oficial
Inglés
Población
288.700 (2013 est.)
Presidente
Jefe de Estado Isabel II Gobernador General Elliot Belgrave Primer Ministro Fruendel Stuart
Prefijo Internacional
+1246
Zona horaria
UTC-4
Moneda
Dólar de Barbados
Otros grandes Centros Urbanos
Holetown Speightstown Oistins
Superficie
430 km2
Geografía y clima
Barbados es una pequeña isla de origen coralino, prácticamente llana, con una suave elevación hacia la costa oeste que da origen a una serie de terrazas. Su punto más elevado es el monte Hillaby de 336 m., en el centro del territorio. Sus playas son amplias y de arenas blancas. Salvo en el litoral del noreste, acantilado y rocoso, la mayor parte de la isla es superficie cultivable. Los pocos ríos que la surcan no son navegables. El clima es tropical con estación de lluvias entre los meses de junio y octubre y la temperatura media es de 28 °C.
Economía
Tradicionalmente la economía barbadense se basó en la producción y exportación de azucar, que sumada a la explosión de la industria del turismo ubican a Barbados como uno de los países más desarrollados del continente.
Qué ropa usar
Ropa suave, fresca y suelta, de colores claros, propicia para clima cálido.
Tips
Independencia del Reino Unido, 30 de noviembre de 1966. Forma parte de la Mancomunidad Británica de Naciones.
Sitios imprescindibles
Bridgestown Las playas de Barbados La Cueva de Harrison La Cueva de la flor animal La Reserva Natural de Barbados


 
 
HISTORIA
Barbados:
Barbados - HISTORIA

Barbados es la más oriental de las islas del caribe. Habitada por distintas culturas desde el 1600 a. C. e independizada del Reino Unido en 1966, es hoy uno de los países con los mejores indicadores de calidad de vida del continente. Sus playas de arenas blancas, sus potentes escenarios naturales y sus edificios históricos la hacen un destino de excepción.

La etapa precolombina

Recientes estudios arqueológicos indican que, cerca del año 1600 a. C., grupos de indígenas amerindios provenientes de la zona del Orinoco fueron instalándose en la actual zona de Puerto San Carlos. De estos primeros habitantes poco se sabe, salvo que eran excelentes navegantes, capaces de unir el continente con la isla en canoas rudimentarias. Aproximadamente para el 300 a. C., los Arawaks ya estaban en control de la isla. Se destacaban en la agricultura y la pesca. Cultivaban algodón –con el que tejían hamacas–, maní, maíz y papaya, además de confeccionar redes y arpones para pescar. Para el año 1200 de nuestra era, otro grupo aborigen de la zona, los Caribes, invadieron y conquistaron la isla, dominándola hasta la llegada de los españoles.

La conquista

Los españoles exploraron Barbados durante las primeras expediciones colombinas, pero no habrían establecido poblaciones, ya sea por la belicosidad de los habitantes, o por la ausencia de oro u otros atractivos.
A fines del siglo XV, el Tratado de Tordesillas intentó repartir las zonas de navegación y las tierras del Nuevo Mundo entre el rey de Portugal y los reyes Isabel y Fernando de Castilla y Aragón, quedando Barbados del lado portugués. El uso que le dio Portugal a la isla fue mínimo, quizás como parada técnica para sus naves camino a Brasil, y en cien años la isla quedó totalmente deshabitada. Los Caribes fueron erradicados por la viruela y la demanda de trabajo esclavo en las islas más grandes. Se sostiene que fueron los portugueses quienes bautizaron Barbados a la isla, a partir del aspecto barbado de las higueras de la zona
 

La colonización británica

Los británicos comenzaron a merodear la isla aproximadamente en 1625. La encontraron deshabitada y rápidamente la reclamaron para la corona. En febrero de 1627, está documentada una expedición que se instaló en la isla con el mandato de colonizarla. Lideraba el grupo el gobernador Charles Wolferstone quien estaba acompañado de ochenta colonos y diez esclavos de origen africano. Por entonces, el único rastro de la ocupación portuguesa fueron piaras de cerdos salvajes. Del paso de los Arawaks quedó como testimonio un rudimentario puente sobre el pantano Careenage (ubicado en lo que hoy es el centro de Bridgetown). Para el año 1629, ya había más de 1800 personas viviendo en Barbados; la mayoría eran hombres de color blanco que desarrollaron pequeños cultivos de tabaco, algodón, índigo y jengibre, aprovechando el fuerte impulso de la mano de obra esclava. Este modelo se mantuvo hasta la irrupción de la industria del azúcar. A partir de 1639, se reúne la Asamblea de Barbados, la 3ª más antigua de la Mancomunidad Británica de Naciones. Su edificio original fue destruido por un incendio en 1860 y reconstruido en 1871. Actualmente es uno de los principales atractivos históricos.

La revolución del azúcar

Los grandes cultivos de azúcar rápidamente desplazaron a los pequeños productores existentes. Algunos de ellos emigraron al continente y la zona cultivable de la isla se dividió en grandes estancias azucareras. En sólo 20, años el fenómeno luego conocido como “la revolución del azúcar” cambió para siempre los aspectos económicos y demográficos de la isla, creando un nuevo orden social.
En este breve lapso Barbados se convirtió, no sólo en la colonia británica de ultramar más poblada, sino también en uno de los lugares más densamente habitados del mundo, ya que la cosecha del azúcar demandaba grandes cantidades de mano de obra. Para estos menesteres, originalmente eran trasladadas personas británicas como “siervos contratados” –un modo de contratación usual de la época–, o directamente prisioneros, como en el caso de unos 7 mil irlandeses traídos después del levantamiento de Somerset. Pronto esta fuente de fuerza de trabajo resultó escasa y los productores locales, al igual que los del resto de los países productores de azúcar de la zona, comenzaron a importar mano de obra desde África. Se calcula que entre 1640 y 1807 llegaron 380 mil esclavos desde el continente negro. En 1804 cesó el comercio de esclavos, pero, aunque en el Imperio Británico se decretó la abolición de la esclavitud en 1834, una moratoria especial para las colonias de ultramar permitió el uso de ese tipo de mano de obra durante seis años más. Fue tal la importancia de Barbados, que entre 1800 y 1885 fue la principal sede de gobierno en las colonias británicas de las Islas de Barlovento, más allá del hecho de que, ya a mediados de ese siglo, Jamaica y otras islas tenían un volumen de comercio mayor. En un período de 140 años los blancos pasaron de ser el 97% de los habitantes de la isla, a ser el 21%. A raíz del aumento en la población de personas de origen africano se fue dando un proceso de mestizaje cultural entre las costumbres británicas y africanas, cuyo resultado es la cultura barbadiana. La economía basada en el azúcar convirtió rápidamente a la isla en un lugar muy rico, y el puerto de Bridgetown se ganó un lugar clave del mundo británico en el Atlántico, junto al de Londres y al de Boston. Barbados era en esa época estable en términos políticos, firmemente controlada por una elite nativa, con sus propias instituciones y una cultura local mestiza, específica y única. De la mano de la industria del azúcar se desarrolló también la producción de ron, bebida destilada por primera vez en la isla. Hoy se cuentan en cientos los establecimientos dedicados a la venta de esta bebida y hasta se puede encontrar la destilería más antigua del mundo en funciones, Mount Gay Rum, que fue inaugurada en 1703 y es uno de los sitios más importantes en términos de atractivo turístico e histórico.

Hasta 1942 participaban en la vida política los principales terratenientes, pues sólo podían votar los habitantes de mayores ingresos. Un tiempo antes, cerca de la década de 1930, se hicieron visibles los primeros movimientos integrados por los descendientes de los esclavos emancipados, que se agrupaban con intenciones de formar gremios o sindicatos. Uno de los líderes de estos grupos fue sir Grantley Adams, quien fundó lo que luego sería el Partido Laborista de Barbados. En 1942, se eliminaron los requisitos económicos para votar y, en 1951, se instauró el sufragio universal. Adams ganó las elecciones de 1953 y fue ungido como Premier de Barbados, cargo que desempeñó hasta abril de 1958, cuando asumió el cargo de Primer Ministro de la Federación de Indias Orientales. La Federación se disolvió cuatro años después por diferencias entre los miembros. En 1961 las elecciones fueron ganadas por el Partido Laborista Democrático y fue electo como premier Errol Barrow, de perfil reformista y anticolonialista. Es recordado entre otras cosas por la implantación de la educación libre para todos los barbadianos y por su trabajo para la reforma social, aunque su logro más importante ha sido la negociación y obtención del la independencia del Reino Unido en 1966. Luego asumió el gobierno del país desde el mismo día de su independencia, ya con el título de Primer Ministro, y se mantuvo en el cargo hasta septiembre de 1976. Tras diez años en la oposición, volvió a ganar las elecciones con su partido y nuevamente ocupó el sillón de Primer Ministro. Al año siguiente falleció, y prontamente entró al panteón de los Diez Héroes Nacionales de Barbados, junto a su antecesor, sir Grantley Adams. Otras acciones destacadas de su etapa como primer ministro fueron la fundación la Universidad de las Indias Occidentales y la promoción de la CARIFTA, asociación de estados caribeños que luego evolucionaría en la CARICOM.

 

La industria del turismo

Barbados ya era un destino turístico en el s. XVIII: por ejemplo, George Washington visitó la isla en 1751 debido a su ambiente saludable y pasó unas semanas en ella, acompañando a su hermano que había elegido reposar un tiempo allí dado su frágil estado de salud. La casa donde pasaron sus días en la isla es hoy un sitio histórico. De todas maneras no es hasta mediados del s. XX, coincidentemente con la obtención de la independencia, que los viajeros de todas partes del mundo empezaron a llegar masivamente, generando una nueva y formidable fuente de ingresos para la isla. Entre 1970 y el 2000, Barbados fue ganándose un lugar entre las preferencias de los visitantes del caribe y hoy es el destino elegido de 1 millón de personas al año. Las claves de este éxito se basan en la variedad de atracciones que ofrece: playas de arena blanca para tomar sol, o para desarrollar diversos deportes acuáticos, como surf, buceo o esnórkel; bellos escenarios naturales, donde el coral ha sido tallado durante miles de años por el océano, creando además cuevas y grutas; el patrimonio histórico, poblado de misticismo, marineros, piratas y ron, aflorando por doquier en varios puntos de la isla; y fundamentalmente la calidez de sus pobladores, que detentan a través de la cultura barbadiana uno de los más ricos patrimonios del mundo.