Nombre oficial
Mancomunidad de Las Bahamas
Gentilicio
Bahameño, -a
Capital:
Nasáu
Idioma Oficial
Inglés
Población
360.000 (est.2013)
Presidente
Primer Ministro: Perry Christie Gobernador General: Arthur Foulkes
Prefijo Internacional
+1242
Zona horaria
UTC-5 En verano: UTC-4
Moneda
Dólar bahameño
Otros grandes Centros Urbanos
Freeport, West End, Coopers Town, MarshHarbour
Superficie
13.940 km2
Geografía y clima
Las Bahamas es un extenso archipiélago con cerca de 700 islas de origen sedimentario. Carece de ríos y su altura máxima es el Monte Alvernia, en la isla Cat, con 63 metros. Posee gran cantidad de puertos naturales y playas, y las aguas más cristalinas del planeta. El clima es tropical y subtropical moderado por la Corriente del Golfo con temperaturas en verano entre los 23 °C y los 32 °C, y en invierno cercanas a los 20 °C. Las precipitaciones alcanzan los 1.400 mm y se concentran en los meses de mayo y junio y agosto y octubre. Ocasionalmente pueden ocurrir huracanes y tormentas tropicales.
Economía
La economía bahameña está basada en el turismo y los servicios financieros principalmente. La agricultura es mayormente para consumo local y el país exporta algunos cultivos tropicales como los cítricos y pescados y mariscos. También es un productor de ron y de sal secada al sol, así como del mineral Aragonita que tiene aplicaciones industriales.
Qué ropa usar
Ropa liviana durante todo el año y algún abrigo liviano para la temporada invernal, entre los meses de diciembre y febrero. Ropa formal en caso de alojarse en hoteles.
Tips
Día de la Independencia: 10 de julio
Sitios imprescindibles
Nasáu, Eleuthera, Inagua, Long Island


 
 
HISTORIA
Mancomunidad de Las Bahamas:
Mancomunidad de Las Bahamas - HISTORIA

A menos de una hora de avión desde la costa estadounidense de Florida, o dos horas de ferry, se encuentran Las Bahamas. Un archipiélago de centenares de islas, cada una de ellas un pequeño paraíso que posee las aguas más transparentes del planeta. La hospitalidad de sus habitantes y la calma atmósfera de sus pueblos costeros, junto con servicios de hotelería de primer nivel, prometen al visitante una estadía inolvidable.

LOS ANTIGUOS HABITANTES PRECOLOMBINOS

Varias de las islas que conforman la Mancomunidad de las Bahamas o Bahamas, como suele ser llamado habitualmente el país, estuvieron habitadas desde varios siglos antes de la llegada de los españoles a América. En algún momento entre los siglos VI y IX, los Taíno comenzaron a cruzar en canoas talladas en troncos las distancias marítimas que separaban a Cuba y La Española de las islas meridionales del archipiélago de Bahamas. Los Taíno eran un pueblo que descendía de los Arahuacos, un grupo indígena que se originó en la costa norte de América del Sur, cerca de la cuenca del río Orinoco. La rama de los Taíno que arribó a las Bahamas fue conocida como lucayanos, nombre proveniente de la voz indígena que significaba “gente de las islas”. Los lucayanos se extendieron por el archipiélago durante los siguientes ochocientos años, hasta alcanzar una población cercana a los 40.000 habitantes, que se agrupaban más densamente en las islas del sur. Por medio de los registros escritos que dejó la primera expedición española se pudo saber que los lucayanos eran un pueblo pacífico, al que se lo describía como poseedor de una gran belleza y destreza físicas. Vivían en amplias chozas familiares que podían albergar cerca de dos decenas de personas y que principalmente eran utilizadas para dormir. Se dedicaban a la agricultura de cultivos tropicales como el algodón, el tabaco, la mandioca y el hibisco para conseguir fibra con la que confeccionaban redes para la pesca. Además aprovechaban los suelos de arcilla rojiza para fabricar diversos objetos de alfarería y tallaban también la madera para hacer canoas, lanzas, utensilios de cocina y un taburete ceremonial utilizado por los caciques taínos en toda la región del Caribe llamado duho. El duho representaba en la estructura política de los lucayanos el poder, el prestigio y el ritual.

LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES

En 1492, durante su primera travesía a través del Océano Atlántico, Cristóbal Colón llego a una isla del archipiélago de las Bahamas a la que llamó San Salvador y que los nativos llamaban Guanahani. Si bien se tiene seguridad que formaba parte de Las Bahamas, no se sabe con certeza cuál de las islas corresponde a la Guanahani original que fuera descubierta por el navegante genovés. Entre las candidatas más probables figura el Cayo Samaná, alguno de los Cayos Plana o la antigua isla de Watling, llamada desde hace menos de un siglo San Salvador. Para los españoles, las islas de las Bahamas no revistieron gran importancia aparte de ser una fuente de mano de obra. Los lucayanos fueron obligados a trasladarse a las colonias de La Española para reemplazar a la población diezmada de aquella isla y luego de evacuar los últimos habitantes de las islas, que según los registros de la época no alcanzaban a la docena, las Bahamas permanecieron desiertas durante cerca de 130 años.

LA SEGUNDA OLA COLONIZADORA

A mediados del siglo XVII, una serie de conflictos religiosos cobraban importancia en el continente europeo y se reflejaban en las colonias que los ingleses poseían en el Caribe. A finales de la década de 1640, un grupo de puritanos de la colonia de Bermuda que buscaban mantener la pureza de sus prácticas religiosas, llegó a la isla de Eleuthera liderado por William Sayle. Aunque los ingleses ya habían reclamado el archipiélago para la corona, todavía no existía ningún asentamiento permanente. El grupo de Sayle, que se llamó los Aventureros de Eleuthera, de la palabra griega que significa libertad, levantó un pequeño poblado que se mantuvo por algunos años con grandes dificultades, debido a las peleas entre los colonos y a los conflictos con los españoles. Para 1670 solamente un par de decenas de familias permanecían en la isla. Otros grupos de colonos habían partido también desde Bermuda en 1666 para establecerse en la isla de Nueva Providencia donde fundaron Charlestown. Los colonos atacaban a menudo a las naves españolas que partían hacia Europa con sus cargamentos de oro. En respuesta a estos ataques, una expedición naval liderada por el corsario cubano Juan de Alarcón, arrasó con Charlestown en 1684, dejando la isla sin colonos ingleses durante dos años. En 1686 Charlestown fue reconstruida y llamada Nasáu, en honor al Príncipe de Orange-Nassau, futuro rey Guillermo III de Gran Bretaña. Durante las primeras décadas del siglo XVIII, Las Bahamas fueron refugio de piratas y corsarios. Recién hacia 1720 el Gobernador Real Woodes Rogers logró controlar las actividades ilegales de estos navegantes y reorganizar el gobierno de la colonia. Las Bahamas volvieron a caer en manos de los españoles en 1782, mientras los ingleses y los americanos lealistas combatían contra los colonos norteamericanos en la guerra por la independencia de los Estados Unidos. Una expedición liderada por el lealista Andrew Deveaux recapturó las islas de manos de los españoles.

LA LLEGADA DE LOS LEALISTAS

Al terminar la guerra, los ingleses ofrecieron tierras a aquellos americanos que permanecieron leales y fueron forzados al exilio luego de la independencia americana. Esto supuso un rápido crecimiento de la población en las Bahamas. La cantidad de habitantes en Nueva Providencia se triplicó y fueron levantados nuevos asentamientos como el de la isla de Gran Ábaco. También durante las primeras décadas del siglo XIX, antes que la esclavitud fuera abolida en 1833, las Bahamas, especialmente la isla de Andros, fueron el destino de gran cantidad de esclavos que se fugaron desde la península de Florida en busca de la libertad. La inmigración proveniente del sur de los Estados Unidos trajo a las islas algo de su modo de vida, que fue reproducido en las islas. Las plantaciones de algodón comenzaron a extenderse y durante la guerra civil americana la economía bahameña se benefició de un creciente movimiento gracias a que Nasáu fue lugar de refugio para los navegantes aliados con la confederación de estados del sur de Estados Unidos que se dedicaban a evadir el bloqueo impuesto por la Unión de estados del norte. Los hoteles de Nasáu eran notorios por albergar a espías de ambos bandos y muchas veces se organizaban celebraciones de los triunfos confederados. Al terminar la guerra civil estadounidense, la economía de Bahamas experimentó un fuerte freno. El producto del cultivo de algodón, que era enviado a Gran Bretaña, y el comercio, muchas veces ilegal, de armas y municiones no ofreció beneficios duraderos y el estancamiento que se produjo duró casi medio siglo durante el cual las actividades principales fueron la agricultura, una incipiente industria del turismo y la recolección de esponjas marinas. Recién hacia 1920 el país volvió a experimentar un nuevo período de desarrollo. La prohibición de las bebidas alcohólicas en los Estados Unidos le permitió a Bahamas convertirse nuevamente en el centro de operaciones de varios contrabandistas de bebidas y su puerto volvió a gozar de un importante movimiento. A su vez la aparición de la aviación comercial ya entrado el siglo XX, ayudó al país a desarrollarse como destino turístico y esta actividad, que en poco tiempo se transformó en el principal motor de la economía, ayudó a revertir la crisis causada en Las Bahamas por el levantamiento de la prohibición del alcohol en los Estados Unidos. El sector turístico terminó de consolidarse en la década de 1960 cuando La Habana fue cerrada a los turistas estadounidenses luego de la revolución cubana.

EL DESARROLLO POLÍTICO MODERNO Y LA INDEPENDENCIA

Aún cuando las Bahamas eran una colonia inglesa, en la década de 1950 comenzaron a aparecer los primeros partidos políticos y los trabajadores comenzaron a organizarse en sindicatos. El primer partido político constituido, ubicado a la izquierda del espectro político, fue el Partido Liberal Progresista fundado por William Cartwright, Cyril Stevenson y Henry Milton Taylor, que poco tiempo después fue seguido por el Partido Unido Bahameño, representante de los intereses de la oligarquía blanca del país. La década de los sesenta fue un período de rápidas transformaciones institucionales. En el año 1964, después de más de doscientos años de dominación inglesa, los representantes de Bahamas se reunieron en Londres para acordar con los ingleses una nueva constitución que les otorgara una mayor autonomía, organizando el gobierno con un premier a la cabeza y un gabinete de ministros. Tres años más tarde fue constituida una legislatura con dos cámaras y en 1969 el autogobierno de las Bahamas fue consolidado con una nueva constitución. En 1972 comenzaron las conversaciones para alcanzar la independencia y el 10 de julio del año siguiente, las Bahamas se convirtieron en una nación soberana, permaneciendo en la Mancomunidad de Naciones, la organización política que aúna a los países que mantienen lazos históricos y políticos con el Reino Unido. El cargo de Primer Ministro luego de la independencia fue asumido por Lynden Oscar Pindling. Pindling, líder del PLP, ejercía el cargo de premier antes de la independencia y es considerado el Padre de la Patria por los bahameños. Ejerció como Primer Ministro hasta el año 1992, cuando fue derrotado por el partido FNM, una agrupación liberal que durante la siguiente década comenzó un proceso de privatizaciones de gran cantidad de empresas propiedad del estado y que en las elecciones de 1997 volvió a arrasar obteniendo 35 de los 40 escaños de la asamblea. Las elecciones de 2002 dieron como ganador al candidato del PLP Perry Christie, quien tuvo su primer mandado como primer ministro hasta el 2007 y que, luego de ser derrotado por el candidato del FNM HubertIngraham en los comicios de 2007, volvió al poder en 2012, y desde el 8 de mayo de ese año es el actual Primer Ministro de Las Bahamas.